|
Justicia Penal mendocina en crisis por un análisis de ADN adulterado
El examen de ADN realizado por la UNCuyo para determinar si Apolo Díaz (20) violó a Micaela Reina, dio negativo. Sin embargo, un peritaje similar hecho en Buenos Aires hace dos años, había determinado que Apolo violó a la niña, pero un error del fiscal en el proceso dejó al sospechoso libre y la prueba de ADN fue anulada. Significa que si ese error no hubiese existido, Díaz estaría condenado.
El caso Micaela Reina (12) sigue otorgando novedades: de tener una prueba de ADN que indicaba que Apolo Díaz (20) había violado y asesinado a la niña, hasta un nuevo examen realizado en el laboratorio genético de la UNCuyo que determinó que el semen encontrado en la ropa de la víctima no era del sospechoso. En el medio, un judicio oral que se suspendió, una causa que volvió a ser investigada y la jueza de Familia Elsa Galeral que estuvo a un paso del Jury por su actuación antes de que asesinaran a la víctima.
-
Te puede interesar
Aguinaldo 2026: cómo saber si te corresponde y cuánto vas a cobrar en junio
Mientras la madre de la niña sigue pidiendo justicia por su hija —el crimen, ocurrido en mayo de 2007, por el momento está impune—, para el Poder Judicial provincial el resultado negativo de este último examen de ADN se transforma en otro dolor de cabeza; podría haber sido condenada una persona que podría ser inocente, según el peritaje de la UNCuyo.
|
Todo el mundo pensaba que sí había un responsable y este era Díaz, pero por un error (para muchos discutible) del fiscal Alejandro Iturbide, fueron anuladas todas las actuaciones por decisión de la Suprema Corte de Justicia de la provincia.
Sucede que el fiscal —actualmente es Juez de Garantías— le solicitó a un laboratorio de Buenos Aires el cotejo del semen hallado en las prendas íntimas de Micaela para que se compare con la sangre del sospechoso Apolo Díaz. El resultado fue positivo: el examen indicaba un 99,99 por ciento de compatibilidad.
Sin embargo, cuando Iturbide llevó a cabo esta medida no se la comunicó a las partes (defensa y querella). Al ser una instancia técnicamente similar a la de un allanamiento, llegado el juicio contra Díaz, las abogadas defensoras plantearon la nulidad del proceso y la Corte les dio la razón. Así, todo volvió a foja cero para el sospechoso y el Procurador, Rodolfo González, le entregó la investigación al fiscal de Delitos Complejos, Eduardo Martearena, quien pidió la causa cuando asesinaron a la niña, pero Iturbide quiso dejársela y González le dio la derecha.
El fiscal especial solicitó un nuevo examen de ADN con prendas de la niña que estaban en el laboratorio de Buenos Aires y, como se sabe, el resultado fue diametralmente opuesto.
A partir de este dato, las especulaciones e hipótesis en Tribunales son demasiadas. Primero, y como se dijo, si Iturbide no hubiese cometido ese error, hoy Apolo Díaz estaba condenado por un crimen y violación, pero que el nuevo análisis indica que él no la abusó.
Pero algunos van más allá y se preguntan: ¿Y si el examen de ADN en el laboratorio de Buenos Aires fue correcto y preciso? Es decir, ese laboratorio realmente analizó la sangre de Díaz, entonces la especulación ya pasa a ser casi siniestra: alguien “plantó” la prueba y pareció que provenía de las prendas de la niña para condenar a Díaz, un indigente.
Sucede que el fiscal —actualmente es Juez de Garantías— le solicitó a un laboratorio de Buenos Aires el cotejo del semen hallado en las prendas íntimas de Micaela para que se compare con la sangre del sospechoso Apolo Díaz. El resultado fue positivo: el examen indicaba un 99,99 por ciento de compatibilidad.
Sin embargo, cuando Iturbide llevó a cabo esta medida no se la comunicó a las partes (defensa y querella). Al ser una instancia técnicamente similar a la de un allanamiento, llegado el juicio contra Díaz, las abogadas defensoras plantearon la nulidad del proceso y la Corte les dio la razón. Así, todo volvió a foja cero para el sospechoso y el Procurador, Rodolfo González, le entregó la investigación al fiscal de Delitos Complejos, Eduardo Martearena, quien pidió la causa cuando asesinaron a la niña, pero Iturbide quiso dejársela y González le dio la derecha.
El fiscal especial solicitó un nuevo examen de ADN con prendas de la niña que estaban en el laboratorio de Buenos Aires y, como se sabe, el resultado fue diametralmente opuesto.
A partir de este dato, las especulaciones e hipótesis en Tribunales son demasiadas. Primero, y como se dijo, si Iturbide no hubiese cometido ese error, hoy Apolo Díaz estaba condenado por un crimen y violación, pero que el nuevo análisis indica que él no la abusó.
Pero algunos van más allá y se preguntan: ¿Y si el examen de ADN en el laboratorio de Buenos Aires fue correcto y preciso? Es decir, ese laboratorio realmente analizó la sangre de Díaz, entonces la especulación ya pasa a ser casi siniestra: alguien “plantó” la prueba y pareció que provenía de las prendas de la niña para condenar a Díaz, un indigente.