Martearena deberá investigar al presunto homicida de Micaela Reina
Durante el juicio por el crimen de Micaela Reina (12) se produjo un escándalo judicial; el principal acusado del homicidio, Apolo Díaz, quedó prácticamente desvinculado e incluso libre por el asesinato, debido a errores en la instrucción que llevó a cabo Alejandro Iturbide, quien en 2007 era fiscal de Guaymallén.
El encargado de iniciar la nueva instrucción contra Díaz es el fiscal especial Eduardo Martearena, quien —según trascendió— se mostró molesto al enterarse de esta decisión tomada por el procurador Rodolfo González, porque cuando ocurrió el crimen pidió investigarlo y se lo negaron.
![]() |
Los camaristas le dieron la razón a las letradas y todo lo instruido por el entonces fiscal contra Díaz volvió a foja cero. Por ello Alejandro Itrubide, quien hoy es juez de Garantías, publicó un comunicado en la página web del Poder Judicial defendiendo su actuación (ver aparte).
De cualqueir manera el bochorno fue importante en el palacio de justicia, que incluso pusieron al procurador Rodolfo González a tratar de enmendar los errores para que el descrédito sea el menor posible.
Una de las decisiones que tomó fue poner al frente de la instrucción contra Apolo Díaz al fiscal de Delitos Complejos Eduardo Martearena. Lo extraño es que hace algo más de dos años, cuando Micaela fue asesinada, el magistrado pidió la causa para investigar el crimen y se la negaron.
En aquel momento el fiscal Alejandro Iturbide pidió continuar (como sucedió) la pesquisa y el procurador le dio la derecha. Trascendió que ahora Martearena se molestó, no por tener que investigar un caso resonante, sino porque finalmente la investigación recayó sobre él para que arregle el bochorno, siendo que hace dos años no quisieron que Delitos Complejos tomara la causa.
La otra diligencia sumarísima que encabezó el mismo procurador González fue solicitar algunas prendas de la menor que están en poder del Cuerpo Médico Forense de Capital Federal. En esas ropas habría pelos y semen del atacante. El resultado del cotejo de ADN de estos restos con los del acusado, Apolo Díaz, podrían volverlo a sentar en el banquillo de los acusados.



