Augusto Roa Bastos, el gran escritor paraguayo, describió a su país como “una isla rodeada de tierra”. En su caso, se trató de un concepto más político que geográfico.
Cuando se arriba a Mendoza por vía aérea, toma cuerpo aquella idea: tierra y más tierra, ondulaciones, quebradas, ríos secos, desierto, poblados rodeados por puñados de árboles retorcidos y, poco antes de que la nave muestre sus ruedas, el pequeño oasis en el que vivimos.
La aparición de teléfonos y cámaras portátiles han servido para registrar esos momentos, seguramente cargados de emoción y, probablemente, de tensión. Y YouTube, el más popular sitio de la Internet dedicado a los videos, es una ventanilla a una experiencia que pocos han podido disfrutar.
Aquí mostraremos algunas de esas imágenes
Abajo, se registra el cruce de la cordillera de los Andes en avión, en el corto vuelo de no más de 45 minutos con el que Santiago de Chile y Mendoza son unidas. La imponencia de los picos nevados puede apreciarse desde la mejor de las butacas. El sitio de Internet informa que fue registrado por un mendocino, Sergio Larrañaga, que reside en los Estados Unidos.
La llegada a Mendoza viniendo desde Córdoba, permite apreciar la tarea del viento y el agua sobre la tierra. Cerca del momento del aterrizaje en El Plumerillo, una continuidad de piletones denuncia la cercanía de Campo Espejo, en Las Heras, lugar en donde son tratados los residuos cloacales del área metropolitana.
Aquí, Tupungato y Potrerillos , con su lago, desde la cabina, con imágenes obtenidas de un Piper del Aeroclub Mendoza en 2007:
Ahora ofrecemos la emoción de un aterrizaje en avioneta en el aeropuerto del Club de Vuelo de La Puntilla:
Y, finalmente, imágenes captadas desde un parapente. La zona es la del Cerro Arco y El Challao: