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Ciurca confirmó que  la Comisaría del Menor no se trasladará a la Quinta

El ministro de Seguridad estuvo reunido con la gente de la zona en la puerta de la Comisaría Quinta, donde, en principio, se iba a instalar la dependencia que actualmente funciona en Guaymallén. Ciurca dio garantías, dijo que ese lugar no reúne los requisitos necesarios y aclaró que por el momento no hay ningún otro sitio en vista.
Carlos Ciurca volvió a ser el protagonista de una reunión vecinal, aunque esta vez no fue para consolar a las víctimas de algún delito. El ministro de Seguridad llegó hasta la Quinta Sección de Capital para dar una respuesta concreta sobre una cuestión que inquietaba a los habitantes de la zona: la posibilidad de que la Comisaría del Menor se trasladara la Comisaría Quinta, en la calle Juan B. Justo casi Boulogne Sur Mer.

Ciurca salió al cruce de esta versión, aseguró que en algún momento funcionarios del Ministerio evaluaron la factibilidad de poner esa dependencia allí de manera transitoria, aunque todo quedó en la nada en las últimas horas.

“Yo les aseguro que no vamos a trasladar la Comisaría del Menor a este lugar”, afirmó el ministro ante aproximadamente cincuenta vecinos que se reunieron para, por las dudas, entregar un petitorio en rechazo a esa medida.

Así de simple, y con esas palabras, Ciurca desactivó el reclamo, que luego mutó y se convirtió en un sinfín de quejas por la falta de seguridad que nada tuvieron que ver con el hecho puntual que convocó, además, al responsable de Seguridad Urbana de la comuna capitalina, Raúl Levrino. El funcionario tuvo poca intervención; más que nada, llegó a la reunión porque los vecinos habían invitado al intendente Víctor Fayad, que no pudo asistir.

Lo concreto es que el Ministerio de Seguridad tuvo que dar marcha atrás con el proyecto que tenía para abandonar el edificio de calle Saavedra, en Guaymallén. El contrato de alquiler se venció, el dueño de la propiedad quiere vender el inmueble y por el momento no hay ningún lugar potable a la vista que cumpla con los requisitos impuestos por la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Por ejemplo, que exista un patio para que, quienes estén allí eventualmente detenidos, no estén bajo un régimen de encierro permanente.

La preocupación vecinal tuvo que ver, en parte, con esto. Quienes viven cerca de la Comisaría Quinta saben que ese sitio no reúne las más mínimas condiciones de seguridad como para instalar una dependencia semejante. Es más, reclamaron que hasta los calabozos que funcionan para aprehendidos no gozan de ninguna garantía, y es frecuente ver cómo algunos sujetos escapan y se van por los patios de las casas linderas.

De todos modos, hasta hace dos días, los albañiles seguían trabajando y soldando caños en la Quinta. Unos policías consultados aseguraron que, según la información que ellos tenían, se levantaron las oficinas de Procesos Administrativos, de la Inspección General de Seguridad, para poner la Comisaría del Menor. Los vecinos se alertaron, hicieron oír la queja y el plan se desactivó.

Por el momento, nadie sabe dónde funcionará finalmente esta dependencia. En principio, desde el gobierno procurarán que el dueño de la propiedad de Guaymallén les guiñe el ojo y permita que los chicos privados de libertad se queden allí unos días más.