|
Argentina tiene unas 6 mil personas con esclerosis múltiple
Los médicos especialistas remarcaron la importancia de la detección a tiempo de la enfermedad y de someterse rápidamente al tratamiento adecuado. Los estudios revelaron que los pacientes tratados con interferón beta-1b (Betaferon, según su nombre comercial) mostraron un riesgo 40 por ciento menor de desarrollar incapacidad confirmada al compararlos con los pacientes en los que se postergó el tratamiento.
Buenos Aires - NA. Alrededor de 6 mil argentinos padecen esclerosis múltiple (EM), una enfermedad crónica y progresiva que afecta el sistema nervioso central.
Según destacaron los especialistas, la probabilidad de incapacidad aumenta con el tiempo que alguien sufre este complicado mal.
Los síntomas de la EM varían de persona a persona, suelen ser impredecibles y pueden incluir, entre otros, fatiga o cansancio,
oscurecimiento de la visión en uno o ambos ojos y debilidad en una o ambas piernas.
Además, puede provocar entumecimiento y hormigueo en la cara, brazos, piernas, y tronco del cuerpo, espasticidad (endurecimiento muscular), mareos, visión doble, mala articulación verbal y pérdida del control de la vejiga.
Por lo tanto, los médicos remarcan la importancia de la detección a tiempo de la enfermedad y de someterse rápidamente al tratamiento adecuado.
En ese sentido, estudios médicos revelaron que los pacientes tratados con interferón beta-1b (Betaferon, según su nombre comercial) poco después de su primer evento de EM clínico o "ataque" mostraron un riesgo 40 por ciento menor de desarrollar incapacidad confirmada al compararlos con los pacientes en los que se postergó el tratamiento.
Los resultados —que se evaluaron de manera acelerada (fast-track) y se publicaron en The Lancet— proporcionan la primera evidencia controlada de que postergar este tratamiento influye en la subsecuente acumulación de discapacidad.
Especialistas destacaron que ninguna otra terapia de EM ha mostrado este efecto en esta población temprana de pacientes.
Este estudio en Esclerosis Múltiple de Reciente Aparición como Tratamiento Inicial, patrocinado por Bayer Schering Pharma AG, comparó el tratamiento de Betaferon iniciado después de un primer evento clínico, con el tratamiento postergado.
El estudio fue realizado en 98 sitios de 20 países a incluyó a un total de 468 pacientes.
En el estudio, los investigadores midieron la progresión de la discapacidad del paciente con EM usando una escala validada bien establecida llamada Escala de Estatus de Discapacidad Extendida (EDSS - Expanded Disability Status Scale).
La progresión de discapacidad se definió como un aumento en la calificación EDSS del paciente en por lo menos un punto que se confirmó después de 6 meses.
Un aumento confirmado de un punto en la escala EDSS puede ser un predictivo importante y robusto de incapacidad permanente y severa más tarde en la enfermedad.
"Esta investigación tiene importantes implicancias para la manera en que se trata la EM, porque por primera vez tenemos datos controlados que demuestran irrefutablemente el valor de la intervención temprana con un tratamiento eficaz para los pacientes," dijo Ludwig Kappos, Profesor de Neurología y Neuroinmunología de la Universidad de Basel, Suiza, investigador principal del estudio BENEFIT.
El experto destacó que "estos hallazgos sustentan la decisión de tratar activamente a los pacientes al primer signo clínico de EM para retrasar la acumulación de incapacidad".
Según los resultados, el 90 por ciento de los pacientes que entraron al estudio de seguimiento con Betaferon, indicaron una alta aceptación del tratamiento.
En el estudio, los métodos que pudieron ayudar a que los pacientes continuaran con la terapia incluyeron la implementación de la titulación de dosis al principio del tratamiento, el uso de un auto-inyector para poner las inyecciones, y la co-medicación con un analgésico en las primeras semanas del tratamiento.
Según destacaron los especialistas, la probabilidad de incapacidad aumenta con el tiempo que alguien sufre este complicado mal.
Los síntomas de la EM varían de persona a persona, suelen ser impredecibles y pueden incluir, entre otros, fatiga o cansancio,
oscurecimiento de la visión en uno o ambos ojos y debilidad en una o ambas piernas.
Además, puede provocar entumecimiento y hormigueo en la cara, brazos, piernas, y tronco del cuerpo, espasticidad (endurecimiento muscular), mareos, visión doble, mala articulación verbal y pérdida del control de la vejiga.
Por lo tanto, los médicos remarcan la importancia de la detección a tiempo de la enfermedad y de someterse rápidamente al tratamiento adecuado.
En ese sentido, estudios médicos revelaron que los pacientes tratados con interferón beta-1b (Betaferon, según su nombre comercial) poco después de su primer evento de EM clínico o "ataque" mostraron un riesgo 40 por ciento menor de desarrollar incapacidad confirmada al compararlos con los pacientes en los que se postergó el tratamiento.
Los resultados —que se evaluaron de manera acelerada (fast-track) y se publicaron en The Lancet— proporcionan la primera evidencia controlada de que postergar este tratamiento influye en la subsecuente acumulación de discapacidad.
Especialistas destacaron que ninguna otra terapia de EM ha mostrado este efecto en esta población temprana de pacientes.
Este estudio en Esclerosis Múltiple de Reciente Aparición como Tratamiento Inicial, patrocinado por Bayer Schering Pharma AG, comparó el tratamiento de Betaferon iniciado después de un primer evento clínico, con el tratamiento postergado.
El estudio fue realizado en 98 sitios de 20 países a incluyó a un total de 468 pacientes.
En el estudio, los investigadores midieron la progresión de la discapacidad del paciente con EM usando una escala validada bien establecida llamada Escala de Estatus de Discapacidad Extendida (EDSS - Expanded Disability Status Scale).
La progresión de discapacidad se definió como un aumento en la calificación EDSS del paciente en por lo menos un punto que se confirmó después de 6 meses.
Un aumento confirmado de un punto en la escala EDSS puede ser un predictivo importante y robusto de incapacidad permanente y severa más tarde en la enfermedad.
"Esta investigación tiene importantes implicancias para la manera en que se trata la EM, porque por primera vez tenemos datos controlados que demuestran irrefutablemente el valor de la intervención temprana con un tratamiento eficaz para los pacientes," dijo Ludwig Kappos, Profesor de Neurología y Neuroinmunología de la Universidad de Basel, Suiza, investigador principal del estudio BENEFIT.
El experto destacó que "estos hallazgos sustentan la decisión de tratar activamente a los pacientes al primer signo clínico de EM para retrasar la acumulación de incapacidad".
Según los resultados, el 90 por ciento de los pacientes que entraron al estudio de seguimiento con Betaferon, indicaron una alta aceptación del tratamiento.
En el estudio, los métodos que pudieron ayudar a que los pacientes continuaran con la terapia incluyeron la implementación de la titulación de dosis al principio del tratamiento, el uso de un auto-inyector para poner las inyecciones, y la co-medicación con un analgésico en las primeras semanas del tratamiento.