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"Nos dieron la razón; eso es lo más importante" dijo la mamá de Hunau

"Pensé en Alejo y me sentí tranquila... muy tranquila". Esa fue la primera sensación que tuvo Silvia Ontivero, la mamá de Alejo Hunau cuando escuchó que la Cuarta Cámara del Crimen había culpado a Diego Arduino por el asesinato de su hijo.
Para Ontivero no fue un momento de alegría. Lejos de ese sentimiento, entendió que había valido la pena lucha desde aquél fatídico 22 de noviembre de 2004 para encontrar al asesino de Alejo. Y la Justicia confirmó las sospechas que tuvo desde que el nombre de Arduino apareció en la lista de sospechosos.

“Nos dieron la razón; eso es lo más importante. Siempre supimos que él lo había matado. Por eso quiero agradecer, sobre todo, el trabajo que hicieron los abogados que nos acompañaron (Oscar Mellado y Estacio Cremaschi). Ellos se comprometieron con nuestra historia y pelearon para que Arduino no quedara en libertad”, declaró la madre del asesor de gobierno.

La pelea legal fue dura. Desde el inicio de la investigación hasta la sentencia, el caso pasó por tres tribunales diferentes. El primero obstáculo estuvo en la Segunda Cámara del Crimen, donde un fallo con matices homóficos disparó la reacción familiar, que a fuerza de argumentos válidos logró que el expediente saliera de ese lugar.

En esa Cámara se sugirió que, de algún modo, el homicidio de Hunau había sido consecuencia de sus inclinaciones sexuales. A partir de ese momento, sólo fue cuestión de semanas para que la Tercera Cámara del Crimen respondiera postivamente al pedido de recusación. Los nuevos jueces no sólo “echaron” del caso a sus colegas, sino que confirmaron el procesamiento y la prisión preventiva para quien era el único sospechoso de cometer el crimen.

“Si no nos hubiésemos puesto firmes con seguir esta línea de investigación, esto no hubiese llegado a nada”, explicó Ontivero.

“Igual, cuando escuché que lo habían condenado, no pude evitar en toda la cuestión social de fondo. Al principio quería que la pena fuera más alta, pero... Es un chico inteligente (por Arduino), que quizá se podría haber recuperado si alguien lo ayudaba cuando comenzó a agarrar el mal camino de las drogas y esas cosas. ¿Qué pasó allí? ¿En qué fallamos todos para que la gente se vuelva así?”, reflexionó la madre de Hunau, y dijo que mañana, cuando vaya a llevarle flores a su hijo, se sentirá más relajada por haber cumplido.