Mendoza ¿la ciudad más limpia?
En distintas calles de Capital se pueden observar canastos desbordantes de residuos. La actual estructura de recolección es la misma que en 1983. El gobierno municiapl no invierte desde hace 10 años
La Ciudad de Mendoza, lejos de poder ser considerada a través de su viejo slogan “la ciudad más limpia”, actualmente es un muestrario de lo que no debe dejar de hacer todo funcionario a cargo de esa comuna en relación al tópico “basura”.
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El ejido capitalino, diariamente produce 88 toneladas de desechos, los cuales hasta el momento no son recolectados en tiempo y forma por deficiencias estructurales en el parque automotor dispuesto. Mensualmente, además Capital produce 2,6 millones de kilos de basura urbana y 1,6 millones de kilos de “sobrantes urbanos”, clasificación que incluye, por ejemplo, a las hojas de los árboles de otoño.
“Curiosamente, la repartición que tiene a cargo al recolección de la basura de Capital, desde 1983 tiene el mismo presupuesto y la misma cantidad de personal”, declaró el concejal Pablo Priore (PD), aludiendo a la falta de interés del intendente Eduardo Cichitti en esos asuntos.
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La muestra visible es el estado de los camiones recolectores de la Ciudad de Mendoza. “Cuando uno se rompe –una cuadrilla deja de trabajar-, otro debe intervenir en su recorrido, pero una vez finalizado la hoja de ruta propia”, explicó Priore.
Tampoco en Capital actualmente existe una gestión de clasificación de la basura, ni siquiera se aplica el viejo concepto de separar lo húmedo de lo seco.
Pero el problema no se acota a lo citado, además Capital es el centro de operaciones de los recolectores ilegales que mayormente buscan desechos orgánicos para conseguir comida para muchos criaderos de animales.
Asimismo, en el medio están los consultorios médicos, desde odontológicos hasta ginecológicos, que vierten sus desechos en bolsas de basura común, lo que representa un riesgo para la salud comunitaria.
“Actualmente la gestión gubernamental en la Ciudad de Mendoza no tiene un programa respecto a la clasificación. Todo va a parar al mismo lugar en Las Heras, frente al aeropuerto. No hay políticas eficientes para clasificar los residuos”, resumió Priore.
Pero el problema no se acota a lo citado, además Capital es el centro de operaciones de los recolectores ilegales que mayormente buscan desechos orgánicos para conseguir comida para muchos criaderos de animales.
Asimismo, en el medio están los consultorios médicos, desde odontológicos hasta ginecológicos, que vierten sus desechos en bolsas de basura común, lo que representa un riesgo para la salud comunitaria.
“Actualmente la gestión gubernamental en la Ciudad de Mendoza no tiene un programa respecto a la clasificación. Todo va a parar al mismo lugar en Las Heras, frente al aeropuerto. No hay políticas eficientes para clasificar los residuos”, resumió Priore.


