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Autos sobrecargados de equipaje, los inspectores no pueden multarlos

Durante las vacaciones se han visto en las rutas autos cargados al máximo con valijas, bastones y esquíes. Los agentes de tránsito solo pueden detenerlos a modo de prevensión. Los riegos de cargar el auto son varios.

Cada vehículo, en su proceso de diseño, tiene asignado un valor máximo de carga para transportar, que se encuentran en el manual del usuario del auto. Es responsabilidad de cada conductor no superar ese valor, ya que el sistema de suspensión, amortiguación y frenos no le permitirá realizar maniobras básicas por más experimentado que fuera. Por ejemplo, un sedán mediano, tipo Fiesta Max o Fiat Siena, puede transportar una carga útil máxima de aproximadamente 450 kilos (entre pasajeros y carga).
Según Duilio Caduto Supervisor de Tránsito de la Municipalidad de Godoy Cruz “Lo más importante es que las cosas no se caigan y que el conductor del auto de atrás pueda ver bien” A su vez, explicó que la ley no tipifica que se le puedan hacer multas a los infractores de peso permitido por auto. “Si vemos un auto en esas condiciones lo paramos y le pedimos que baje lo que tiene en el techo, si no puede porque no tiene lugar, se le pide que la próxima vez no lo haga.”
Sin embargo, Omar Méndez inspector de tránsito de capital dice que sí se le pueden hacer multas a aquellos vehículos que posean un elemento que sobrepase las dimensiones del mismo. En este caso, las multas son leves, de $80.

Es importante destacar que un equipo de GNC de 50 litros pesa aproximadamente 70 kilos, por lo que esta carga extra se debe tener en cuenta a la hora de cargar el auto.

Los riesgos de sobrecargar

Un reparto desparejo influye negativamente, sobre todo, en la distancia libre al suelo, la estabilidad de marcha y la seguridad de conducción, así como también en el comportamiento aerodinámico. El exceso de carga pude generar que  se comprime la suspensión a tal magnitud que se reduce la distancia al suelo, y así ya no habrá recorrido
para compensar pozos o desniveles y, por lo que, se transferirán fuertes oscilaciones a la carrocería que pueden llegar a cambiar la trayectoria del automóvil aún sin que el conductor mueva el volante