Comparando los datos actuales con los últimos años, hay cada vez más armas en las casas mendocinas. Las finalidades de las compras podrían ser muchas, sin embargo las armas no son para prácticas deportivas, sino por seguridad.
“Esto es algo fácil, mientras más se prohíben las armas, la gente más las quiere. Todas las campañas de prohibición hacen que se beneficie la industria ilegal”, señaló el dueño de una armería de Mendoza.
En 2006, se registraron 66 personas nuevas adquirieron armas de guerra, según destacó el informe realizado por el Ministerio de Seguridad de Mendoza. En tanto, los números cambian a medida que pasan los meses de 2007. Hasta septiembre, ya se habían sumado unos 75 nuevos registros de posesión.
“Es todo muy raro. Porque la gente tiene las armas en sus casas para defensa personal. Sin embargo en las jurisprudencias siempre vemos lo mismo: son los ladrones que ingresaron a las viviendas a los que liberan sin problemas y si alguien dispara en defensa, por más que tenga todas las reglamentaciones se ve perjudicado”, destacó Aldo Chesi, propietario de la armería El Tirolés.
Son muchas las personas que a diario se acercan a los locales para comprar algún tipo de armas de fuego. Sin embargo, también se rechaza la venta de armas a muchas personas, debido a que existe una gran cantidad de requerimientos para poder adquirir un arma.
Recientemente se presentó un proyecto de ley para reducir el circulante de armas de fuego y municiones dentro del territorio argentino Sin embargo, la realidad nos indica que “todos los homicidios ocurren con armas ilegales, no se entiende esta reglamentación”, aseguraron desde el comercio.
Por eso quedan dudas sobre qué es lo que verdaderamente quiere la sociedad. Con esa campaña, realizada por el gobierno provincial, la sociedad devolvió una gran cantidad de armas, que posteriormente fueron destruidas junto con las municiones. Pero por otro lado, las ventas aumentaron.