Un desvío en el Corredor del Oeste trae nuevas complicaciones
Las obras de reparación comenzaron ayer, las mismas se prolongarán hasta el 20 de diciembre. Arreglarán la carpeta asfáltica a la altura del barrio Palmares para evitar nuevos accidentes en la peligrosa autopista. Como consecuencia, se producen embotellamientos de vehículos en las horas pico. Por su lado, los conductores siguen siendo imprudentes: no se respeta el tope de velocidad y muchos hablan por celular al manejar.
Este fin de semana comenzaron a planearse cuáles serían los desvíos que se tomarían para terminar con los arreglos del asfalto en el Corredor del Oeste, a la altura del barrio Palmares. La obra terminará con las reparaciones del asfalto en un tramo de 70 metros de largo. Según se informó, las ondulaciones que se habían formado eran peligrosas para los viajantes.
Los conductores que se dirijan hasta la ciudad deberán recorrer un tramo de 300 metros por una calle de desvío ubicado entre la rotonda del barrio hasta la calle Lago Hermoso. La obra costará unos 12 mil pesos y el plazo es de un mes para su finalización.
Alfredo Obredor, gerente operativo de Vialidad, aseguró que la obra está en una etapa inicial y para el veinte de diciembre tendría que estar lista. “Se trata de irregularidades en el asfalto provocadas por arcilla expansiva ubicada debajo de la carpeta”.
A su vez, uno de los inconvenientes habría sido una alcantarilla ubicada debajo del puente, la cual puede haber humedecido la arcilla. “Por eso comenzaremos con las excavaciones de ese sector para eliminar el problema”, continuó Obrador.
Por otra parte, Ricardo Leiva, policía encargado del corte de ruta, aseguró que “hay que lidiar con dos problemas. El primero es en los horarios picos donde se generan grandes embotellamientos. Calculamos que esto se solucionará con los caminos alternativos para poder llegar al centro”.
Sin embargo hay algo que se vio al instante: pocos conductores respetan las señales. En el tiempo que estuvo MDZ en el lugar, y en presencia de la policía vial, los autos no iban a las velocidades estipuladas por los carteles, y muchos llegaban hablando por celular.


