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Los adultos leen menos que los chicos
Lo afirmó la Directora del Centro de Promoción de la lectura en Mendoza, Celia Chaab. Recientes investigaciones, revelan que los más chicos disfrutan de este hábito.
Que a los chicos no les gusta leer es un mito. Para confirmarlo, está la Directora del Centro de Promoción de la Lectura y la Información de Mendoza (Ceplim), Celia Chaab.
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Esta dirección, realiza, entre tantos otros programas de promoción de la lectura, investigaciones anuales sobre cuánto leen los estudiantes mendocinos. En 2007, el relevamiento se basó en “Modos de leer en estudiantes de EGB2 y EGB3”, concretamente con 8º y 9º.
“El 87% de los chicos dijo que gustaban de la lectura, sobre todo de los textos que los conmocionaban, de los que los movilizan. Este año han estado muy interesados leyendo historias de rock, de bandas nacionales e internacionales, lo cual les ha gustado mucho”. En general, los resultados avalan la teoría que esta institución maneja desde 2004: a los chicos sí les gusta leer.
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Para este último relevamiento “se han tomado pocas muestras, a comparación de investigaciones anteriores, porque optamos por hacer una investigación cualitativa”. La docente, agregó además, que “le hemos dado la posibilidad al alumno de hablar y expresarse sobre lo que lee”.
Contrario a lo que se cree, son los mediadores de lectura -docentes, padres y adultos en general - quienes no promueven esa práctica. “Un chico que no ve a alguien que lee, no lee. Si en su casa, en la escuela y en los medios se lee, ese chico va a leer”, agregó Chaab.
En concreto, la investigación se basó en entrevistas realizadas a cerca de 100 alumnos de cinco escuelas del microcentro, quienes revelaron cuáles son sus gustos a la hora de tomar un libro. “Si bien los chicos no tienen ni la velocidad ni la fluídez esperable para su edad, se pudieron expresar bien. Esta falta de práctica de la lectura oral es un problema actual, hace mucha falta promoverlo en las escuelas”.
Sumergida en una marea de libros conocidos y, otros, editados por esta misma entidad -un total de 12 - Celia aseguró que en los tiempos que corren, decir que no se puede leer porque los libros son caros o que no se sabe qué hacer leer a los chicos, son pretextos. “Los maestros deberían ser modelos permanentes de actualización de canon de lectura, hay colecciones de libros que salen entre seis y ocho pesos y hay libros que se pueden bajar de forma digital. Se puede acceder a la lectura con un costo mínimo”
El centro trabaja desde hace cuatro años en el primer piso de la escuela Pablo Nogués y en este tiempo, se han capacitado a más de seis mil docentes y cientos de chicos han participado en talleres y encuentros literarios.
La profesional confirmó que el Ceplim tuvo gran apoyo de la gestión de Julio Cobos y manifestó la necesidad que la lectura “continúe siendo una política de Estado, sin importar las banderas políticas”. Sin embargo, como tantos otros proyectos dependientes de la Dirección General de Escuelas y el Estado provincial, el Ceplim espera la aprobación, para continuar su labor ,de quienes asuman como responsables el próximos 10 de diciembre.
En concreto, la investigación se basó en entrevistas realizadas a cerca de 100 alumnos de cinco escuelas del microcentro, quienes revelaron cuáles son sus gustos a la hora de tomar un libro. “Si bien los chicos no tienen ni la velocidad ni la fluídez esperable para su edad, se pudieron expresar bien. Esta falta de práctica de la lectura oral es un problema actual, hace mucha falta promoverlo en las escuelas”.
Sumergida en una marea de libros conocidos y, otros, editados por esta misma entidad -un total de 12 - Celia aseguró que en los tiempos que corren, decir que no se puede leer porque los libros son caros o que no se sabe qué hacer leer a los chicos, son pretextos. “Los maestros deberían ser modelos permanentes de actualización de canon de lectura, hay colecciones de libros que salen entre seis y ocho pesos y hay libros que se pueden bajar de forma digital. Se puede acceder a la lectura con un costo mínimo”
El centro trabaja desde hace cuatro años en el primer piso de la escuela Pablo Nogués y en este tiempo, se han capacitado a más de seis mil docentes y cientos de chicos han participado en talleres y encuentros literarios.
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