Las perlitas que nadie contó de los Pumas en el Intercontinental
Nuestra provincia está "tomada" por el furor del rugby. Es que el encuentro entre Los Pumas y los Springboks ha fanatizado a buena parte de los mendocinos.
MDZ Sociales tuvo la posibilidad de compartir charlas y momentos íntimos y casi domésticos de la estadía y convivencia de la selección argentina de rugby y a continuación te contamos algunas de las perlitas más salientes.
-
Te puede interesar
La película de Netflix que te pone nervioso desde el inicio
¿Fiebre? de jueves por la noche. En el día de su llegada, se especulaba si los Pumas saldrían a dar una vuelta por Mendoza, ya sea a cenar a algún restó de moda, tomar un trago o escuchar música a algún bar, u osarían tirar unos pasos en algún pub o boliche.
Sin embargo, el plan para la noche del jueves fue muy diferente: los integrantes del seleccionado argentino de rugby compraron chocolates, y vieron una película en el hotel, en un gran proyector instalado al efecto.
|
Una foto de la cena de los Pumas, en estricta camaradería y "soledad de equipo".
|
La cena del viernes. Luego de un día de prácticas, a la caída del sol los deportistas llegaron al hotel Intercontinental. En un clima tranquilo y de súper bajo perfil, los Pumas cenaron en uno de los salones ubicados en el primer piso del hotel.
La premisa fue la discreción y por eso se mantuvo a la prensa alejada. “Mirá, con vos estoy haciendo una excepción porque necesito que los chicos estén concentrados. Sólo se les ha permitido que compartan un poco de tiempo con sus familias, que están abajo, en el lobby y el restaurante del hotel, ahora que han llegado de entrenar”, comentó uno de los integrantes del cuerpo técnico.
De hecho, luego de que todos hubieran entrado, se “camufló” el salón colocando un gran banner y un back delante de la puerta de entrada a esa sala, para que pase desapercibida. A la hora de dejar ese espacio, los rugbiers lo hicieron a través de una pequeña puerta que usa solo personal del hotel, para que “tipo pasadizo”, llegaran tranquilos y esquivando curiosos a sus habitaciones.
|
De sala de conferencias a improvisado gimnasio.
|
Hora de distensión. Luego de llegar de las prácticas, algunos Pumas optaron por hacer ejercicio en una de las salas de conferencias que fue convertida en un gimnasio especialmente para estos huéspedes de honor, mientras que otros disfrutaron de masajes y spa.
Ubicado en el segundo piso del hotel, el spa cuenta con una gran área de placer y relajación. Allí además algunos se dieron un chapuzón en la piscina climatizada.
|
La instantánea que tomó Muriel del Barco, en el ascensor del
hotel Intercontinental.
|
El momento hot. Realizando esta cobertura, periodistas de MDZ vivieron un momento muy particular en uno de los ascensores del hotel. Mientras subían desde la planta baja al primer piso, fueron sorprendidos por varios Pumas que venían del spa y entraron para subir a sus aposentos.
De todos, el que dio la nota fue Juan Martín Hernández. El actual jugador del club Racing Métro 92, en la Liga Francesa de Rugby entró al cubículo solamente ataviado con una pequeña toalla atada a la cintura, como lo atestigua la foto.
Supersexy pero tímido, el galán indiscutido de la selección de rugby se disculpó: “no sabía que venía una chica en el ascensor”, dijo en referencia a Muriel del Barco, la redactora de MDZ.
Muriel, súper profesional y observadora, constató que Hernández “tiene una cicatriz muy particular en la espalda, que va desde la cintura hasta casi el ‘huesito dulce’. Se la vi de pe a pa”.
¿Qué comieron? MDZ recorrió el buffet preparado especialmente para la cena de los Pumas, y pudo constatar que estaba compuesto de platos sencillos y muy sanos.
En la primera de las mesas se encontraba una gran variedad de verduras cortadas para ensalada, de la cual los deportistas podían servirse a su antojo y mezclar vegetales a gusto: había rúcula, lechuga, palmitos, remolacha, choclo, huevo duro, champiñones, tomates y porotos.
Una deliciosa sopa crema de calabazas era otra de las opciones. También habían vegetales al vapor: zanahoria, zucchini y brócoli.
De plato principal, los Pumas podían elegir entre pastas (penne rigatii con salsa blanca o salsa filetto) o milanesas a la napolitana… aunque pudimos observar que algunos de los integrantes del seleccionado argentino de rugby se tentaron con ambas opciones.
|
Otra imagen de la cena del viernes.
|
Finalmente de postre, la sencillez extrema: variedades de frutas enteras (peras, bananas, manzanas verdes y rojas y kiwi) o ensalada de frutas. Para tomar, solo jugos de fruta y agua con gas y sin gas.
Euse, el responsable. El mendocino Eusebio Guiñazú, que jugará como titular en la contienda contra los Springboks en el Malvinas, charló con MDZ y aseguró que “hoy, después de la cena, me voy derechito a dormir. Quiero estar descansado”.
Parranda de viernes. Si bien el mensaje del cuerpo técnico fue el del descanso y la concentración, alguno de los Pumas no pudieron con su genio, y salieron a “tirar unos pasos” por la noche mendocina. El lugar elegido fue Black Jagger, el boliche ubicado en Arena Maipú. Juani Hernández, Figallo, y Fernández Lobbe fueron de los que más onda le pusieron a la salida hacia la disco maipucina.
"Vinieron muchos, entre quince y veinte, eran. Les armamos un sector especial en el VIP, y yo mismo fui el encargado de darles los precintos top", comentó uno de los RRPP del Jagger.