Walter Bento, culpable o inocente: se conoce el veredicto del juicio contra el ex juez
El Tribunal Oral Federal II resolverá este martes si hay responsabilidad penal del exjuez y una treintena de imputados en la megacausa por corrupción en Tribunales Federales. Las penas se conocerán días después.
El juicio contra el ex juez federal Walter Bento y otros 30 acusados se acerca a su veredicto final. El Tribunal Oral Federal Nº 2 de Mendoza podría resolver este martes si el ex magistrado y el resto de los imputados son culpables o inocentes en el marco de la acusación por una supuesta organización ilícita que cobraba coimas a cambio de favores para presos federales.
Este lunes comenzó la etapa final de juicio que comenzó a mediados de 2023 y que tras dos años y medio podría tener un corolario esta semana. Durante la audiencia de ayer los acusados pudieron hacer uso del derecho a brindar sus últimas palabras ante el Tribunal, antes del veredicto.
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Este martes se retomará la audiencia y se consultará a otros ocho implicados si harán uso de la palabra o no. Posteriormente habrá un cuarto intermedio en el que las integrantes del Tribunal debatirán y darán a conocer el veredicto sobre los acusados. En concreto determinarán la culpabilidad de los imputados, sin precisar las penas.
El veredicto estará a cargo de las juezas Gretel Diamante, María Carolina Pereira y Eliana Rattá. Las dos primeras son magistradas oriundas de San Luis, mientras que la tercera está asentada en San Juan. Esta conformación se dio luego de que varios jueces decidieran apartarse y excusarse de esta causa por "enemistad manifiesta" o por "amistad manifiesta" en relación a Bento, quien durante décadas comandó el Juzgado Federal Nº de 1 de Mendoza.
En caso de declararse la responsabilidad penal de algunos o todos los implicados, se abrirá de inmediato la segunda etapa correspondiente al juicio de cesura en el que se establecerán las penas concretas que correspondan a cada condenado.
El juez al banquillo
El ex juez Walter Bento está acusado de liderar una organización ilícita destinada al cobro de coimas a cambio de beneficios a presos, tales como arrestos domiciliarios o incluso la libertad. Según las acusaciones de la Fiscalía, el ex titular del Juzgado Federal Nº 1 tuvo intervención en unos 15 hechos de cohecho y también fue imputado de los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, junto a su familia.
Se lo acusa también de abuso de autoridad por 10 hechos en calidad de autor en concurso real entre sí y en concurso ideal respecto del delito de desobediencia respecto de una orden emanada de autoridad judicial por dos hechos, en concurso real con ocultamiento de un objeto destinado a servir como prueba.
Entre las pruebas esgrimidas por la Fiscalía se indicaron los cientos de viajes que realizó Bento junto a su esposa Marta Boiza y sus hijos durante los últimos años, además de la adquisición de propiedades y vehículos y los fondos de comercio en los que invirtió el clan familiar con sueldos de magistrados o funcionarios judiciales.
A su vez, en el marco de la causa se apuntó a Diego Aliaga, un despachante de aduana asesinado en 2020, como la supuesta mano derecha del entonces magistrado y quien se habría encargado de contactar a las personas detenidas por causas de contrabando o narcotráfico para cobrar las coimas a cambio de beneficios judiciales.
Las últimas palabras de Bento
El destituido juez brindó sus últimas palabras en el juicio este lunes y aseguró que la causa estuvo armada desde un primer momento en su contra. “Era una cacería contra Walter Bento. Lo estaban planeando y aparece la muerte de Diego Aliaga. Y un preso desesperado para conseguir un beneficio, Diego Barrera", en relación al condenado a perpetua por el asesinato de Aliaga.
Bento resaltó que “la instrucción fue un infierno” y apuntó que “no había un hecho, así se inicia esta causa. Había un autor: Walter Bento”. Advirtió que la causa se inició mucho antes y señaló que varias personas se “conclomeraron” para acusarlo entre los que señaló al “fiscal Dante Vega, algunos policías corruptos, abogados, civiles, arrepentidos, que vinieron a mentir”.
Su última exposición ante el Tribunal fue muy similar a los testimonios previos que dio en el marco del proceso judicial, pero sobre el final de su intervención lanzó una frase que llamó la atención de los presentes e incluso de su defensa.
Al hacer referencia a su familia, el ex magistrado sostuvo que “estamos muy tranquilos”. “Si es intención del tribunal hacer justicia, vean el expediente. Mi familia está muy tranquila. Si por alguna circunstancia entienden que, desde ya no estoy de acuerdo, hay alguna responsabilidad, endílguenmela a mí. Mi familia y yo no hicimos nada ilegal. Las cicatrices son muy profundas. Las cicatrices que ha dejado este escándalo judicial soy muy profundas. No he cometido ningún delito. Es todo lo que tengo para decir, quien quiera oír, que oiga", concluyó.



