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Vidrios esmerilados, cacheo de cancha y zonas prohibidas: así son las nuevas restricciones para la prensa en Casa Rosada

Por decisión de Javier Milei, Casa Militar dispuso de un amplio operativo para disminuir el alcance de la cobertura periodística, luego de expulsar temporalmente a la prensa acreditada por una denuncia de espionaje ilegal.

La prensa vuelve a estar acreditada en Casa Rosada, tras 10 días

La prensa vuelve a estar acreditada en Casa Rosada, tras 10 días

Luego de 10 días de estar expulsados por una denuncia de espionaje ilegal de parte del presidente Javier Milei, los periodistas en Casa Rosada volvieron a ingresar.

El Gobierno argumentó que la suspensión del ingreso a la prensa se debió a "recabar medidas de prueba" ante el supuesto accionar delictivo de algunos acreditados. Afirman que se revisaron cámaras de seguridad y se dispuso de una nueva logística de seguridad para proteger al mandatario.

Ante un inminente fallo judicial que podía avalar amparos presentados por algunos medios de comunicación, el Ejecutivo se adelantó y resolvió el regreso de la prensa mediante múltiples protocolos y restricciones.

Al superar la reja de la Casa de Gobierno, los comunicadores debieron acercarse a una puerta especial, lindera al Ministerio de Economía. Para llegar a ese acceso, debieron pasar por dos listados de papel donde se constata al periodista.

A diferencia de cómo históricamente ocurrió, los periodistas no entran a Balcarce 50 a través de la huella dactilar, sino que deben hacerlo con una credencial especial. A su vez, pasan sus mochilas por un escáner de metales, como ya era habitual, y por un nuevo cacheo donde un oficial pasa un sensor de arriba a abajo del cuerpo con el propósito de identificar algún elemento sospechoso.

Los uniformados guían al periodista hasta la sala de prensa. Salvo algún hecho de trascendencia, nunca sucedió. Siempre pudieron desenvolverse sin control por los espacios comunes de la Casa Rosada. Los agentes supervisan que los acreditados lleguen al destino y vuelven a su ubicación. Hay otros integrantes de la custodia presidencial en sectores predeterminados para inspeccionar que ningún periodista pueda estar por los pasillos o en el histórico Patio de las Palmeras.

En consecuencia, la prensa solo podrá entrar a su sala, a los baños, a la cafetería, el buffet y un patio trasero, sin circulación de funcionarios. De esta manera, el Gobierno busca restringir al máximo el contacto de los periodistas con miembros del Ejecutivo.

Además de la mínima circulación, la visión está afectada ya que se decidió esmerilar ventanas que daban al balcón del Patio de las Palmeras, otro sector vedado y de libre circulación para cualquier otra persona. Se intenta evitar que puedan observar cualquier movimiento y es controlado por Casa Militar, que tendrá la llave de la sala de prensa.