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Uno por uno: los puntos más importantes del discurso de Javier Milei para homenajear a San Martín

Milei reivindicó la libertad como legado de San Martín, defendió el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y llamó a profundizar el crecimiento económico.


El presidente Javier Milei encabezó este lunes el acto conmemorativo por el paso a la inmortalidad del General José de San Martín y aprovechó la ceremonia para reivindicar el legado del prócer como una bandera central de su gestión. En un discurso de fuerte contenido político, sostuvo que la Argentina debe profundizar el camino de la libertad, fortalecer sus Fuerzas Armadas y de seguridad y avanzar hacia una mayor estabilidad y prosperidad económica.

Ante autoridades nacionales y porteñas, jefes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, Milei destacó la figura de San Martín como uno de los principales referentes de la independencia argentina y puso el eje de su mensaje en una de sus frases más conocidas: “Seamos libres, que lo demás no importa nada”.

Javier Milei en pleno discurso.

El mandatario sostuvo que la independencia carecería de sentido si no estuviera acompañada por la libertad. En ese sentido, resaltó que San Martín no tuvo un “afán de poder vacío”, sino una concepción basada en la libertad y la justicia. “La verdadera medida de un libertador no está en cuándo toma las armas, sino en cuándo las suelta”, afirmó.

Milei cuestionó el camino que siguió la Argentina

Durante su discurso, el Presidente también realizó una fuerte crítica a las políticas implementadas durante las últimas décadas. Según planteó, el país fue perdiendo progresivamente libertades para comerciar, emprender, proyectar un futuro y cuestionar a quienes restringían esos derechos.

Milei atribuyó esa pérdida de libertades al crecimiento de un Estado que calificó de “gigante” y advirtió que la libertad no es el estado natural de una sociedad, sino una conquista que debe ser defendida permanentemente.

“La libertad es un derecho, pero debe ser conquistada y defendida de quienes se oponen a él”, sostuvo, al tiempo que remarcó que existen intereses que buscan limitarla debido a los beneficios económicos y de poder que obtienen quienes logran someter a otros.

En esa línea, afirmó que la libertad constituye un legado de las generaciones anteriores, pero también una responsabilidad hacia las futuras generaciones.

Defensa, fronteras y alianzas internacionales

Otro de los ejes del discurso estuvo vinculado con la política exterior y el rol de las Fuerzas Armadas. Milei aseguró que durante demasiado tiempo el instrumento militar argentino fue “demonizado y desfinanciado” y defendió la necesidad de contar con fuerzas “equipadas y bien formadas”.

Como parte de ese objetivo, señaló como desafíos la protección de las fronteras, la elección de alianzas geopolíticas y la lucha contra “todas las formas de terrorismo”, además de ratificar la necesidad de que la Argentina se mantenga “siempre del lado de la democracia”.

Para el Presidente, estas medidas forman parte de la defensa de la libertad nacional frente a un escenario internacional que definió como “cada vez más complejo e incierto”.

Javier Milei junto a Jorge Macri y Martín Menem.

El crecimiento económico como garantía de la libertad

Milei también vinculó la defensa de la libertad con la necesidad de alcanzar crecimiento económico y prosperidad. Consideró que una sociedad empobrecida puede perder de vista el valor de la libertad si no percibe resultados concretos en su calidad de vida.

“Nuestra misión hoy es también proveer a nuestra ciudadanía de la estabilidad y el crecimiento necesario para planificar su vida personal y familiar”, afirmó.

A su vez, sostuvo que su Gobierno debe llevar adelante una “batalla cultural” para defender los valores que, según su visión, hicieron grande al país. En ese marco, cuestionó las ideas que justifican el robo o la intervención estatal en nombre de determinadas necesidades sociales o fiscales.

Críticas a la inseguridad y respaldo a las fuerzas de seguridad

El mandatario dedicó además un tramo de su discurso a la seguridad. Aseguró que un país libre necesita fuerzas de seguridad capacitadas y con las herramientas necesarias para proteger a los ciudadanos.

“El ladrón es también un tirano del prójimo”, afirmó Milei, y sostuvo que defender la libertad implica utilizar “toda la fuerza pública” contra quienes violan la ley.

En ese sentido, destacó la necesidad de contar con policías “capaces, entrenados y vigilantes” para enfrentar a quienes amenazan la seguridad de los ciudadanos.

“Argentina todavía no es el país más libre del mundo”

Hacia el final de su discurso, Milei presentó la figura de San Martín como una fuente de inspiración para su Gobierno y aseguró que su objetivo es “revivir la llama de la libertad” en la Argentina.

El Presidente reconoció que todavía quedan objetivos por alcanzar y pronunció una de las frases centrales de su mensaje: “Argentina todavía no es el país más libre del mundo, pero sí puede serlo”.

También cuestionó a quienes, según afirmó, pretenden regresar al modelo anterior y sostuvo que ese camino llevó al empobrecimiento de la mayoría, mientras que una minoría obtuvo grandes beneficios.

“Hoy tenemos que tener a la libertad como mandato entre ceja y ceja”, afirmó, antes de reivindicar el legado sanmartiniano como el de una “patria libre y un pueblo creciente”.

Finalmente, Milei cerró el acto con una consigna que sintetizó el tono político de su discurso: “¡Que viva el General San Martín! ¡Que viva la Argentina! Que las fuerzas del cielo nos acompañen. ¡Y viva la libertad, carajo!”.