Una encuesta revela que Milei tiene más imagen negativa que Cristina y que Bullrich es la dirigente con mayor imagen positiva
Según la última encuesta de Jorge Giacobbe, los recientes episodios negativos que involucraron a funcionarios del gobierno, con el caso Adorni a la cabeza, afectaron la percepción pública de la gestión Milei
El Gobierno de Javier Milei fue contra la pensión por viudez de Cristina Kirchner.
La última encuesta nacional de Jorge Giacobbe volvió a sacudir el tablero político con un dato especialmente llamativo: Javier Milei ya supera a Cristina Fernández de Kirchner en imagen negativa. Según el relevamiento, el Presidente registra un 55,6% de imagen negativa, apenas por encima del 55,2% que cosecha la exmandataria, en un escenario de creciente desgaste para el oficialismo y de fuerte malestar social. El trabajo, realizado entre el 26 y el 31 de marzo sobre 2.500 casos, muestra además que la senadora Patricia Bullrich, es hoy la dirigente con mejor imagen positiva del lote medido, con 37,2%.
Otro de los datos salientes del estudio es el derrumbe de Manuel Adorni, que aparece con un 64,5% de imagen negativa tras el escándalo por sus viajes y sus propiedades, una cifra que lo convierte en uno de los dirigentes peor posicionados del oficialismo. En ese marco, el informe también indaga sobre qué fue lo que más molestó del caso: el 39,3% señaló el uso de recursos públicos, mientras que el 33,9% apuntó a la contradicción política. El vocero presidencial queda así en el centro de una controversia que parece haber impactado de lleno en su percepción pública.
La encuesta también explora la percepción social sobre la corrupción y arroja un resultado delicado para el Gobierno. Consultados sobre cuál fue la gestión más corrupta desde la vuelta de la democracia, un 44,4% eligió a los gobiernos de Cristina Kirchner, mientras que Javier Milei aparece en segundo lugar con 31,3%. Mucho más atrás quedaron Mauricio Macri, con 5,7%; Carlos Menem, con 8,4%; y el resto de los expresidentes, con registros considerablemente menores. El dato sugiere que, aun con poco tiempo de gestión en comparación con administraciones anteriores, la actual conducción ya carga con una percepción de corrupción muy significativa.
En el plano emocional, el informe de Giacobbe ofrece otra clave para leer el clima social que rodea a la administración libertaria. Ante la pregunta sobre qué emoción produce la situación actual de la Argentina, las dos palabras que sobresalen con mayor fuerza son “esperanza” y “tristeza”. Esa convivencia de sentimientos opuestos condensa con nitidez la relación que una parte de la sociedad mantiene con Milei: por un lado, la expectativa de cambio; por el otro, el peso de un presente económico y social que sigue golpeando con dureza.
En conjunto, el estudio dibuja un escenario contradictorio y tenso para el oficialismo. Milei conserva un núcleo de adhesión que todavía asocia su figura con la esperanza, pero al mismo tiempo acumula un nivel de rechazo superior incluso al de Cristina Kirchner, histórica referencia de la polarización argentina. Con Bullrich al frente de la tabla de imagen positiva y Adorni atravesado por un fuerte desgaste, la encuesta sugiere que el Gobierno enfrenta algo más que un bache coyuntural: empieza a asomar un problema de credibilidad y de percepción pública que podría pesar cada vez más en el humor social.