Un festejo de Camioneros reconcilió a Chiqui Tapia con los Moyano y hubo una foto con una ausencia llamativa
El presidente de la AFA, que estuvo casado con una de las hijas de Hugo Moyano, se mostró con el histórico dirigente camionero y con Pablo Moyano. A la celebración del club Camioneros se sumó la CGT.
Claudio Chiqui Tapia con la familia Moyano
El aniversario del Club Deportivo Camioneros funcionó como escenario para una señal de acercamiento dentro del entorno de Hugo Moyano y, especialmente, para la reconciliación del vínculo con Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA y exyerno del dirigente sindical. La celebración por los 17 años de la institución reunió el viernes a Moyano con cinco de sus seis hijos, además de buena parte de sus nietos y dirigentes sindicales cercanos al clan.
El evento fue utilizado para recaudar fondos destinados al funcionamiento del equipo profesional, que compite en la Primera B Metropolitana, la tercera categoría del fútbol argentino. La cena contó con 80 mesas, con un valor de $3 millones cada una, por lo que, de haberse vendido todas, la recaudación potencial habría alcanzado los $240 millones, precisó La Nación.
La presencia de Tapia tuvo un significado particular. El titular de la AFA se había alejado de la familia Moyano después de su separación de Paola, una de las hijas de Hugo, y también había mantenido algunos enfrentamientos con Pablo Moyano, número dos de Camioneros y principal responsable de la actividad deportiva del club. La relación, sin embargo, comenzó a recomponerse a partir de la relación que mantienen los hijos de Tapia con los hijos y nietos de Pablo, además de la relación que ambos dirigentes fueron reconstruyendo alrededor del fútbol.
A su vez, Tapia participó del acto de inauguración del estadio Hugo Moyano, en Esteban Echeverría, mientras que los hijos y nietos del jefe camionero fueron habitués de los últimos mundiales, donde contaron con ubicaciones preferenciales.
La postal familiar, de todos modos, estuvo lejos de ser completa. Facundo Moyano no asistió porque se encuentra de viaje en Mar del Plata, mientras continúa el proceso judicial por una denuncia de presunta violencia de género contra su novia. Tampoco estuvo Liliana Zulet, esposa de Hugo y enfrentada con Pablo por el manejo de los negocios vinculados al sindicato a través de un holding de empresas propias.
La interna entre los hermanos volvió a quedar expuesta a partir del episodio policial que involucró a Facundo. Pablo confirmó públicamente que mantiene distancia con su medio hermano y lanzó una ironía sobre esa relación: “Al único Facundo Moyano que conozco es a mi hijo”, dijo.
Dentro de ese entramado, Pablo Moyano tiene como principal aliada a Karina Eva, quien ocupa la Secretaría de Género del sindicato y tiene una fuerte participación en la vida interna de la organización. Paola, en tanto, permanece alejada de la conducción del gremio y de la disputa interna de la familia. La exesposa de Tapia reapareció en la celebración junto a sus hermanos después de un largo período de distancia, un gesto que se sumó a la tregua familiar que quedó expuesta durante la cena.
En una posición diferente se encuentra Hugo Moyano (h.), abogado y diputado nacional, que intenta mantener un equilibrio entre sus distintos medios hermanos. Más relegado dentro de la estructura familiar aparece Jerónimo, el menor, de 26 años, quien mantiene trato frecuente con Facundo y Huguito y trabaja como secretario privado de su padre.
Entre los invitados a la cena estuvieron Cristian Jerónimo, integrante del triunvirato que conduce la CGT, y el aeronáutico Juan Pablo Brey, uno de los dirigentes más cercanos al moyanismo. La cena tuvo un escenario con una banda musical y una mesa principal ubicada en la cabecera del salón, frente al resto de los asistentes.