ver más

Tadeo García Zalazar y la interna que cruje en el oficialismo tras su lanzamiento como candidato a gobernador

Qué generó el lanzamiento de Tadeo. Qué pasa en los comités radicales de cada uno de los departamentos.


El lanzamiento de Tadeo García Zalazar como candidato a gobernador volvió a mover el tablero dentro del oficialismo mendocino. Ulpiano Suarez busca sostener su propia candidatura y enfrenta a un escenario en el que el Gobierno provincial intenta preservar la conducción de la sucesión de Alfredo Cornejo. Mientras tanto, el sector de Luis Petri interpreta que existe una estrategia para dejarlo afuera y apuesta cada vez más a su vínculo con Javier Milei.

La carrera por la sucesión de Alfredo Cornejo dejó de ser una discusión de pasillos y empieza a convertirse en una interna cada vez más visible dentro del oficialismo mendocino. La confirmación de Tadeo de que quiere competir por la Gobernación en 2027 terminó de sumar tensión a una disputa en la que ya estaban anotados Luis Petri y Ulpiano Suarez.

García Zalazar viene construyendo su candidatura desde el lugar de ministro de Educación y con un discurso que pone el acento en la continuidad de la gestión de Cornejo. En marzo, ante MDZ, había planteado que se considera una opción capaz de garantizar esa continuidad.

El problema es que la aparición de un candidato identificado con el esquema de Casa de Gobierno incomoda especialmente a quienes ya venían trabajando para posicionarse dentro del radicalismo. Y allí aparece Suarez, que pretende competir por la Gobernación y que, puertas adentro, no parece dispuesto a resignar esa posibilidad.

La pelea dentro del oficialismo

En el entorno del intendente de la Ciudad de Mendoza observan con preocupación el avance de la candidatura de García Zalazar. La lectura que hacen algunos dirigentes es que el Gobierno busca ordenar la interna alrededor de un candidato propio y evitar que los comités radicales se transformen en plataformas de campaña para los distintos postulantes.

En ese marco circula entre dirigentes del oficialismo una indicación para que los comités radicales no militen candidaturas mientras no exista una definición formal del partido. La intención sería evitar que la estructura partidaria se incline anticipadamente por alguno de los nombres que ya están en carrera.

Suarez viene dejando en claro que quiere competir y que se prepara para llegar al cuarto piso de Casa de Gobierno, de hecho viaja a San Rafael donde tiene armado territorial. Incluso planteó a MDZ una definición que resume su posición frente a la disputa: “La Gobernación no es para cagones”.

La frase no fue solamente una provocación. En el entorno del intendente la leen como una señal de que Suarez no piensa correrse de la carrera ni aceptar de antemano un candidato definido desde arriba.

Además, el jefe comunal busca diferenciarse de Petri desde su pertenencia radical. Ya había marcado públicamente esa diferencia al señalar: “Yo no me fui del radicalismo”, en referencia al salto de Petri hacia La Libertad Avanza, a quien está dispuesto a enfrentar en una PASO.

Así, la interna empieza a tener una particularidad: Suarez no solo compite contra otros dirigentes por la candidatura, sino que intenta preservar la identidad del radicalismo frente a un escenario en el que La Libertad Avanza sigue siendo aliado de Cambia Mendoza.

El petrismo siente que quieren bajarlo de la carrera por la gobernación

Del otro lado, el sector de Luis Petri observa el movimiento con desconfianza. La interpretación de los dirigentes que rodean al diputado nacional es que existe un intento de cerrar la sucesión alrededor de un candidato que tenga una relación más directa con el esquema político de Cornejo.

En esa lectura, García Zalazar aparece como el dirigente que puede garantizar la continuidad del proyecto cornejista, mientras que Suarez intenta presentarse como la alternativa radical con autonomía suficiente para competir.

Petri queda en otro lugar.

El exradical construyó buena parte de su posicionamiento desde su cercanía con Javier Milei y su pertenencia al Gobierno nacional. Por eso, en su sector entienden que cualquier intento de desplazarlo de la discusión provincial puede ser enfrentado justamente con ese capital político.

La apuesta es clara: si el oficialismo mendocino pretende cerrar la candidatura dentro de la estructura radical, Petri puede jugar con una estructura diferente, apoyada en su vínculo con el Presidente y en la fortaleza que conserva dentro del universo libertario.

No es una hipótesis menor. La propia discusión nacional ya muestra que Petri tiene una relación política privilegiada con el Gobierno de Milei, mientras que distintos sectores de La Libertad Avanza mendocina vienen trabajando para ampliar su estructura en la provincia.

Tres nombres y un solo candidato

El oficialismo mendocino llega así a una etapa incómoda. Hay tres dirigentes que ya hicieron explícita, con diferentes niveles de intensidad, su voluntad de llegar a la Gobernación: García Zalazar, Suarez y Petri.

El ministro de Educación apuesta a representar la continuidad del proyecto de Cornejo. Suarez busca quedarse con la candidatura desde el radicalismo y exhibir gestión propia. Petri, en cambio, juega desde su posición nacional y su cercanía con Milei.

La disputa todavía no tiene un mecanismo definido. Cornejo deberá decidir hasta dónde intervendrá en la definición. Y Petri intentará demostrar que su principal fortaleza no está en los comités mendocinos sino en el poder político que conserva en Buenos Aires.

Por ahora, nadie quiere bajar la candidatura. Y el lanzamiento de Tadeo tuvo un efecto inmediato: aceleró una interna que el oficialismo todavía pretendía administrar en silencio.