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Senado bonaerense: hay clima de ruptura en el PJ por la vicepresidencia de la Cámara

La disputa por la vicepresidencia primera expone la interna del PJ. Si Kicillof insiste con Ayelén Durán, La Cámpora y el FR evalúan romper el bloque.

Axel Kicillof atraviesa un momento clave en la provincia de Buenos Aires.

Axel Kicillof atraviesa un momento clave en la provincia de Buenos Aires.

La primera sesión del año en el Senado bonaerense dejó al descubierto que la unidad proclamada en el peronismo provincial es frágil como un cristal. A horas de que la Cámara Alta debía definir sus autoridades, el oficialismo no logró cerrar acuerdos ni sobre la vicepresidencia primera ni sobre la conducción del bloque justicialista.

El resultado fue una sesión atravesada por negociaciones de último momento, amenazas de ruptura y un clima político tenso dentro y fuera del recinto.

El inicio estaba previsto para las 17, pero antes de que comenzara formalmente se decidió pasar a un cuarto intermedio sin horario de reanudación.

Las conversaciones continuaron a puertas cerradas mientras en los pasillos se multiplicaban versiones cruzadas. Cuando se formalizó la prórroga, quien presidía el cuerpo era Carlos Kikuchi, en una escena que reflejaba el carácter excepcional de la jornada.

La vicepresidencia primera, eje de la disputa

El nombre que concentra la mayor parte de la discusión es el del exintendente de José C. Paz, Mario Ishii. Sectores del oficialismo dan por encaminada su designación como vicepresidente primero del Senado. El propio Ishii llegó a la Legislatura pasadas las 15 y dejó entrever que su postulación seguía en pie.

Mario Ishi ante la prensa acreditada en PBA

Sin embargo, dentro del espacio que responde al gobernador Axel Kicillof la jugada no genera consenso pleno. El kicillofismo impulsa que ese lugar quede en manos de un dirigente alineado con el Movimiento Derecho a Futuro (MDF), estructura política cercana al mandatario provincial. La principal carta es Ayelén Durán, aunque también circula el nombre de Germán Lago, exintendente de Alberti, como alternativa si la primera opción no prospera.

El conflicto no es menor: desde este miércoles comenzó a correr con fuerza la versión de que, si Kicillof insiste con Durán, el kirchnerismo —con La Cámpora y el Frente Renovador como actores centrales— podría romper el bloque y conformar una bancada propia. La amenaza agrega presión a una negociación que ya venía cargada de tensiones.

Puentes con la oposición y reconfiguración de poder

Ante la resistencia interna, el entorno del gobernador tejió conversaciones con distintos sectores opositores para garantizar los votos necesarios. Según pudo reconstruirse, hubo contactos con el PRO, el espacio Hechos y Unión y Libertad, entre otros, con la excepción de La Libertad Avanza.

En paralelo, otra hipótesis que circula en el Senado es que la definición de la vicepresidencia primera quede postergada, mientras se avanzaría en la creación de nuevas vicepresidencias destinadas a la oposición. La vicegobernadora Verónica Magario tendría acuerdos en ese sentido, con el objetivo de ampliar la estructura de conducción y contener a bloques que no responden al Ejecutivo provincial.

Tensión política y clima en la Legislatura

Grupo vinculado a Mario Ishi

Durante la jornada, los accesos a la Legislatura estuvieron parcialmente cerrados. Según relataron fuentes presentes, simpatizantes de Ishii se concentraron en las inmediaciones. Desde su entorno aseguraban que eran alrededor de 150 personas y que “venían a apoyar a Mario de manera pacífica”. La única entrada habilitada era por calle 53, en el sector de Diputados, mientras periodistas permanecían ubicados en la escalera del patio interno, sin poder acceder al área del Senado.

La conducción del bloque, otro frente abierto

Además de la vicepresidencia, el oficialismo tampoco logró consensuar quién presidirá el bloque peronista en la Cámara Alta. Tampoco hay definiciones sobre si La Cámpora disputará formalmente el lugar que actualmente ocupa Roberto Feletti. La indefinición expone que la discusión excede un cargo puntual: está en juego el equilibrio interno entre el kicillofismo, el kirchnerismo duro y los intendentes con peso territorial.

Un trasfondo que excede el Senado

La tensión en el Senado bonaerense se inscribe en un escenario más amplio de fricciones dentro del peronismo provincial. Días atrás, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, puso en duda públicamente la conducción nacional de Cristina Fernández de Kirchner en el Partido Justicialista, lo que derivó en un fuerte cruce con la diputada nacional Teresa García.

El próximo 2 de marzo, Axel Kicillof encabezará la Asamblea Legislativa, un día después de la apertura de sesiones en el Congreso a cargo del presidente Javier Milei. Se espera un discurso con fuerte contraste frente al Gobierno nacional, énfasis en la deuda de Nación con la Provincia y reivindicación de gestión. Sin embargo, el gobernador llegará a esa cita con un frente interno aún sin cerrar.