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Senado bonaerense: Axel Kicillof no pudo y el kirchnerismo y La Cámpora se quedaron con... casi todo

El gobernador quiso, no lo dejaron. La Cámpora y el kirchnerismo se impusieron quedándose con la línea de sucesión y el manejo del bloque. Magario salvó la ropa y retuvo secretarías claves pretendidas por “La Orga”.

Senado bonaerense: Axel Kicillof no pudo y el kirchnerismo y La Cámpora se quedaron con... casi todo.

Senado bonaerense: Axel Kicillof no pudo y el kirchnerismo y La Cámpora se quedaron con... casi todo.

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A Axel Kicillof, el kirchnerismo y La Cámpora le volvieron a marcar la cancha. Y por más que esté sentado en el sillón de Dardo Rocha, el control de la Legislatura bonaerense lo manejan otras tribus peronistas. Algo nuevamente evidenciado, en la medianoche del jueves, con el golpe que le propinaron al gobernador por el control del Senado bonaerense.

La triple alianza entre el kirchnerismo, La Cámpora y el massismo en la Legislatura bonaerense le "coparon la parada" en el Senado bonaerense, quedándose con la Vicepresidencia Primera para Mario Ishii y con la Presidencia del bloque para Sergio Berni; dejando al gobernador mirando la Legislatura desde la vereda. La única que logró salvar la ropa fue la vicegobernadora Verónica Magario, que logró mantener el control de las secretarías claves y la Jefatura de Gabinete de la Cámara Alta provincial. Cajas pretendidas por La Cámpora.

El cachetazo de realidad recibido por Axel Kicillof en el Senado bonaerense

El Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof se quedó en gateras. “Axel quiso inflar el pecho, creyendo que con cinco senadores iba a imponer condiciones”, dijo a MDZ el asesor de un legislador kirchnerista.

La rosca por las vicepresidencias del Senado provincial quedó pendiente desde el 8 de diciembre del año pasado, y tras dos largos meses de vacaciones el kicillofismo, a días de la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense, pretendió acelerar a fondo. Imponiendo a la senadora, ex camporista, Ayelén Durán como vicepresidenta primera, asegurándose Kicillof la línea sucesoria y el control de la caja del Senado bonaerense.

Algo que chocó contra el muro kirchnerista. Desde San José 1111 le habían prometido al exintendente de José C. Paz, Mario Ishii, la primera vicepresidencia. Y el barón del conurbano quería que se respete; no por nada fue con más de 150 “militantes” paceños que obligaron a extremar las medidas de seguridad, cerrando todos los accesos a la Legislatura bonaerense. Recordemos que Ishii es conocido, entre otras cosas, por su frase célebre: “Hay que salir a cazar traidores”, tras la derrota del kirchnerismo en las elecciones de medio término de 2009.

Las negociaciones para imponer los deseos de Kicillof con la oposición estuvieron a full toda la semana. Hasta llegaron a ofrecer la creación de dos vicepresidencias, la séptima y octava, para bloques minoritarios. Algo a lo que se opusieron los 11 senadores de La Libertad Avanza, que comían pochoclos mientras el peronismo trababa la culminación de la sesión preparatoria del Senado bonaerense —inconclusa desde el 8 de diciembre— con su interna.

El "vuelto" de Máximo que provocó la bronca en la Gobernación

En los pasillos de la Gobernación bonaerense, el enojo de los colaboradores de Kicillof era indisimulable, reflejado en lo que le dijo a un colega del portal La Tecla un funcionario cercano al gobernador tras el artero golpe de La Cámpora en el Senado bonaerense: "A Milei y a Macri les respetaron que elijan a sus vices, pero a nosotros nos pasaron la factura".

En calle 6 pegó fuerte la ruptura de los códigos no escritos. Ya que el gobernador, en minoría en ambas cámaras legislativas, respetó los acuerdos en Diputados creyendo que en el Senado el kirchnerismo iba a dejarlo poner sus candidatos a la vicepresidencia primera del cuerpo y a la jefatura del bloque. Algo que solo estaba en sus pensamientos, ya que La Cámpora y el kirchnerismo no estaban dispuestos a ceder y doblaron la apuesta pidiendo todos los cargos y las cajas disponibles de la Cámara Alta provincial.

La única que logró “salvar la ropa” fue la vicegobernadora Verónica Magario, que logró blindar su estructura de secretarios y prosecretarios, manteniendo con su gente de confianza el control de la caja administrativa del Senado bonaerense.

Sergio Berni manejará la tropa de senadores peronistas

Para completar el asedio a Kicillof, del kicillofismo, La Cámpora y el massismo, la jefatura del bloque de senadores bonaerense de Unión por la Patria quedó en manos de Sergio Berni. El exministro de Seguridad, enfrentado con el gobernador, será el encargado de conducir a la tropa oficialista.

Poner a Berni a comandar el bloque es un duro golpe para Kicillof, ya que no es un "soldado del gobernador”. Es un jugador autónomo, en sintonía con el kirchnerismo, con el poder de decidir qué proyectos del Ejecutivo avanzan y cuáles terminan en el fondo de un cajón.

Un reparto de "premios" para todos los gustos

La configuración final del Senado muestra un mapa donde el kicillofismo quedó reducido a una minoría intensiva. El reparto de vicepresidencias incluyó a los bloques opositores mayoritarios.

Cómo quedaron las autoridades del Senado bonaerense: Vicepresidencia Primera Mario Ishii; Vice segunda Ayelén Durán (kicillofismo); Vice tercera Gonzalo Cabezas (LLA); Vice cuarta Valeria Arata (massismo); Vice quinta Alex Campbell (PRO) y la Vice sexta Germán Lagos (kicillofismo).

La sesión, tras una larga espera desde el mediodía, comenzó pasada las 23:30 y terminó minutos después de la medianoche. Y como suele ocurrir en el Senado bonaerense, por orden de Verónica Magario los periodistas legislativos no podemos ingresar al palco de prensa asignado para nuestras tareas, con el agravante de que en esta oportunidad tampoco nos permitieron estar en las escaleras que pertenecen al Senado en el patio de la Legislatura. Por lo que, para realizar nuestra labor registrando la rosca previa de la Cámara Alta, lo pudimos hacer desde las escaleras de Diputados, ubicadas a menos de tres metros del sector del Senado.