El peronismo kirchnerista entrega dos distritos clave del Conurbano para una derrota catastrófica en 2027
Pese a la unidad en el PJ entre Kicillof y Máximo Kirchner, la falta de conducción clara y de un diseño homogéneo para las internas pone en riesgo el armado. Además, crecen las alertas de intendentes del MDF por su relación con la Provincia.
El Movimiento Derecho al Futuro en un momento de alta tensión interna.
En Tigre no le habilitan a Julio Zamora que presente su lista. La presión massista más el apoyo de su aliado estratégico Máximo Kirchner entregó la presidencia al Frente Renovador, presentado por su concejal, Luis Samín Ducó.
En Morón, no hubo acuerdo entre Lucas Ghi y Martín Sabbatella. Ambos tercerizaron la interna local a través de dirigentes históricos del peronismo que irán en su representación. En este distrito, desde hace dos años, el oficialismo se fracturó tras una serie de acusaciones mutuas entre los dos viejos socios de Nuevo Encuentro y Nuevo Morón y esa pelea entre casi hermanos es autodestructiva.
El haber tomado estas contradictorias definiciones marca a las claras que no hay conducción en la Provincia de Buenos Aires, algo que surge a todas luces por la pelea entre Axel Kicilllof y Máximo Kirchner, pero fundamentalmente agudiza la incertidumbre sobre qué proyecto de poder pueden tener si nadie se anima a buscar coincidencias en lugares donde ellos mismos gobiernan.
La excusa brindada en Tigre para que Zamora no pudiera continuar formando parte del peronismo es inverosímil, pero así funciona la política. Por eso la importancia de controlar las Juntas Electorales para buscar la mayor transparencia posible. Sino, es inexplicable que Fernando Gray presida en una lista única su distrito. Él fue candidato por otra fuerza nacional en octubre. Quizás salvó al intendente de Esteban Echeverría es que en septiembre formó parte del oficialismo provincial.
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Lo que nadie sabe explicar es cómo ningún candidato a gobernador ni el pretendiente a presidente de la Nación, Axel Kicillof, hubiera movido un dedo en defensa de Zamora. ¿Tan holgados están políticamente que se pueden permitir deshacerse de un jefe comunal que a pesar de haber perdido en septiembre está muy bien considerado por su comunidad?
La coincidencia entre lo que sucede en Morón y Tigre radica en que los creadores de cada oficialismo se sienten estafados por sus continuadores. Tanto Sergio Massa como Sabbatellla fueron los fundadores y partícipes imprescindibles de lo que ahora administran Ghi y Zamora respectivamente. Llama la atención cómo en un lugar esa diferencia puede zanjarse en una interna y cómo en otra no. No hay lógica.
En Tres de Febrero se mostrará la mayor desintegración de lo que era la histórica alianza curtista local. Juan Debandi, más allá de su relativa juventud, ya es un antiguo representante del peronismo kirchnerista. Pero en esta oportunidad no pudo frenar la interna, que estará representada por el ex ministro de Salud, Alejandro Collia. Ambos, hoy son concejales opositores de Diego Valenzuela.
Mientras estos y otros debates no se apagan, el fin de semana, La Política On Line, corrió el velo sobre uno de los temas que más preocupa a Axel Kicillof. La relación con el intendente de la Ciudad Capital y cabecera provincial, Julio Alak.
Según pudo confirmar MDZ, en un esfuerzo de último minuto, ante la imposibilidad de encontrar un candidato de unidad que no tuviera relación ni con Axel Kicillof ni con Máximo Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner propuso al Alak como símbolo de unidad. Dicen que en ese momento habría habido un veto, impulsado por Gabriel Katopodis, al sostener que quien preside el partido no podía ser ningún hipotético candidato a gobernador para el 2027.
¿Pudo Katopodis cometer ese error? En General San Martín lo niegan enfáticamente. Inclusive, una discusión que habría tenido con Verónica Magario hace unos días. Al ministro de Obras Públicas también le pesa la lógica arriba expuesta para Zamora. Si quiere ser el representante peronista kirchnerista dentro de dos años, no le conviene pelearse con nadie.
Alak es uno de los jefes comunales más beneficiados por el sistema de distribución económica oficial del gobernador y, al ser asistido por un fondo especial por ser la capital administrativa de la Provincia, también consigue más plata que el resto.
La relación de los intendentes, inclusive los del Movimiento Derecho al Futuro, con el gobernador Axel Kicillof, atraviesa diferentes momentos. En algunas etapas es muy cercana y, en otras, algo más fría. Cada vez queda más claro que la intención más importante que tenían los cincuenta jefes comunales era encontrar un tanque para pelearse con La Cámpora.
Para el gobernador, en tanto, cada decisión tiene como objetivo secundario demostrar que no es solo una cuestión momentánea su decisión de armar un nuevo proyecto, crear esa tan mentada "nueva canción". Aquí hay que buscar una fundamentación adicional de por qué no aceptó la intermediación propuesta por su ex jefa para poner a Alak al frente del PJ bonaerense.
Al estar siempre tensionados por viejas y futuras traiciones, la unidad condicionada o las internas dentro del PJ bonaerense son una muestra más de lo difícil, para no considerar imposible, que los que ahora están juntos permanezcan de la misma manera en la próxima elección. Todos, "montescos y capuletos" saben que deben terminar esta tóxica relación para crear una alternativa novedosa, aunque en su interior mantengan los mismos instrumentos y protagonistas.


