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Reforma laboral: la feroz interna sindical detrás de la marcha que enfrentará el Gobierno

El Ministerio de Seguridad se apresta este miércoles para un operativo de contención en los alrededores del Congreso. Hubo duras acusaciones entre la CGT, las otras centrales y movimientos sociales.

La CGT atraviesa una grieta y hay desafíos entre dirigentes sobre cómo hay que medirse con el Gobierno

La CGT atraviesa una grieta y hay desafíos entre dirigentes sobre cómo hay que medirse con el Gobierno

ATE

El Gobierno prevé realizar este miércoles un amplio operativo de seguridad a raíz de una marcha que protagonizarán miles de personas en contra del proyecto de reforma laboral, que se tratará el mismo día en el Senado.

Se tratará del mismo dispositivo que habitualmente realizó el Ejecutivo en las últimas sesiones del año pasado. Es decir, se montará un cordón que protegerá todo el Congreso, mediante vallados metálicos y cientos de efectivos dentro de un perímetro que solo podrán entrar legisladores y empleados puntuales.

El despliegue resultó exitoso en las últimas concentraciones "grandes" frente al Palacio Legislativo. Salvo algún momento de excepción, todas las manifestaciones no buscaron tirar las vallas y se mantuvieron cortando las principales calles de la zona, como la Avenida Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. El Ministerio de Seguridad debe ceder y no aplicar el protocolo de orden público ya que permite que se corten las arterias.

La lógica que aplican desde la cartera que conduce Alejandra Monteoliva es que "es imposible decirle a miles de personas que estén todos arriba de una vereda o plaza".

Más allá de la atención que genera focalizar un operativo para miles de personas frente al Congreso en un día delicado por tratarse de un debate álgido para la sociedad, la preocupación en el Gobierno radica también en la propia interna de quienes van a protestar en contra del expediente que impulsa Javier Milei.

La marcha contará con múltiples sectores, representados esencialmente en tres grandes espacios. La conducción de la CGT llamó a movilizarse, pero sin un paro general. A su vez, hay algunos gremios cegetistas que se diferenciaron de la cúpula, se expresaron más duramente contra la Casa Rosada y se encolumnarán con las CTA y los estatales, que pararán. Finalmente, habrá movimientos de izquierda y otras organizaciones "combativas" que van al cruce de todas las centrales obreras.

"El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual!! Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal!", expresó este lunes el titular de ATE, Rodolfo Aguiar, quien critica diariamente al triunvirato de la calle Azopardo e hizo alianzas con el referente de la UOM, Abel Furlán, quien se muestra más cerca del kirchnerismo y hace meses que insta a la CGT a endurecer su postura, con acciones directas contra la gestión libertaria. Considera que no hay margen de seguir aplacando el nivel de conflictividad, más teniendo en cuenta la situación difícil que atraviesan muchos sectores industriales con suspensiones y despidos.

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A su vez, instó a prepararse “para la resistencia” contra la gestión de Javier Milei: “(Este) es un escenario muy parecido al de la dictadura porque el proyecto político no ha cambiado. Ya no lo hacen con un ejército porque hoy con un celular son más contundentes que con una ametralladora”.

En diálogo con MDZ, referentes de la mesa chica de la CGT no se quedaron atrás y señalaron que el metalúrgico exacerba una posición "extremista" ante una inminente elección dentro de su gremio, estipulado para marzo de este año. "No entendemos bien qué motivo lo lleva a hacer esta jugada solo. Creemos que viene por el lado de que quiere ganar las elecciones en su gremio, y está bien. Pero es importante aclarar que es una iniciativa solo de él y un grupo minúsculo. La CGT sigue con su plan de conversar con todos los sectores y avanzar con cambios al proyecto", subrayó días atrás un dirigente de renombre.

En tanto, los movimientos de izquierda y otras organizaciones opositoras por fuera de los sindicatos prevén concentrarse en el centro porteño y protagonizar movilizaciones mostrando diferencias con todos los sectores mencionados, en una señal de dejar clara su postura de "que se vaya el Gobierno de Milei".

Por el momento, no se registraron amenazas o advertencias específicas que puedan inducir a cruces en medio de la marcha contra la reforma laboral, pero sí reconocen las fuentes de cada uno de los espacios que predomina la tensión acerca de cómo se vivirá la actividad frente al Congreso, donde deberán convivir entre las columnas en un clima interno hostil entre sí.