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Reforma laboral: la CGT decidió salir a la calle, pero sin paro general

En la reunión del Consejo Directivo de la central obrera la idea del paro general perdió fuerza. El miércoles habrá movilización al Congreso

En la sede de Azopardo de la CGT la idea del paro general perdió fuerza. Foto: Instagram/CGT

En la sede de Azopardo de la CGT la idea del paro general perdió fuerza. Foto: Instagram/CGT

La plana mayor de la CGT y su Consejo Directivo se encuentra reunido en la sede de Azopardo para definir medidas de acción directa en rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno y que se debatirá el miércoles próximo en el Senado.

Ante la falta de resultados de las negociaciones que los referentes cegetistas del ala moderada mantuvieron con gobernadores y en medio de tironeos con los sectores de la central obrera que exigen un endurecimiento, todo parecía encaminarse hacia un posible paro general. Sin embargo, los último giros en la conversación sindical parecen indicar que esa idea está cada vez más lejos.

La previa de la reunión con los gobernadores

En los momentos previos al encuentro, el triunviro Jorge Sola informó que la conducción de la organización se reunió con seis gobernadores peronistas que rechazan la reforma laboral. Uno de ellos, Ricardo Quintela, ya llamó a un paro "indeterminado", dando una señal equivocada de lo que iba a ser la postura oficial este viernes.

“En el trabajo que venimos realizando advirtiendo sobre la conculcación de derechos de la denominada Ley de Modernización Laboral, la conducción de CGT se reunió con los gobernadores de Buenos Aires, Axel Kicillof; de Formosa, Gildo Insfrán; de La Pampa, Sergio Ziliotto; La Rioja, Ricardo Quintela; Santiago del Estero, Elías Suárez; y Tierra del Fuego Gustavo Melella, en rechazo de la ley de precarización laboral que impulsa el gobierno nacional”, reseñó Sola en sus redes sociales.

Más allá de estos mandatarios, la CGT no pudo obtener demasiado apoyo en los contactos que mantuvieron con el resto e, incluso, varios suspendieron o reprogramaron los encuentros, como Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe).

Por su parte, el triunviro Cristian Jerónimo encabezó el jueves una reunión “en defensa de los estatutos laborales” junto a organizaciones sindicales que se verían afectadas por el proyecto. En tanto, Pablo Moyano, quien reapareció hace poco en una reunión con uno de los miembros del ala dura de la CGT, el titular de la UOM, Abel Furlán, sostuvo que "la CGT puede voltear la reforma laboral" que impulsa el mileísmo.

Daer reunión CGT
Héctor Daer llegó a la sede de la CGT en Azopardo. Foto: MDZ/Juan Mateo Aberastain.

Héctor Daer llegó a la sede de la CGT en Azopardo. Foto: MDZ/Juan Mateo Aberastain.

"Éramos diez gremios, donde estaba Camioneros, 'Paco' Manrique, Sergio Palazzo, la CTA. Éramos poquitos gremios y se la pudimos voltear. Y cómo no se la vamos a podemos voltear si la CGT que está en su totalidad unidad", dijo al recodar lo sucedido cuando el Gobierno de Mauricio Macri intentó plasmar cambios en materia de legislación laboral.

La concurrencia en Azopardo

En los alrededores de la histórica sede de la CGT, y a pesar de las fracturas internas, se dejaron ver diferentes dirigentes obreros de cara a la reunión que se está llevando a cabo. Héctor Daer no dio declaraciones, mientras que personajes como Gerardo Martínez y Hugo Benítez dialogaron con la prensa. Aunque la reunión todavía no termina, ya se anunció que la CGT decidió salir a marchar el próximo miércoles 11 de febrero.

Gerardo Martínez en la CGT
Gerardo Martínez, de la UOCRA, dijo presente en la sede de Azopardo de la CGT. Foto: MDZ/Juan Mateo Aberastain.

Gerardo Martínez, de la UOCRA, dijo presente en la sede de Azopardo de la CGT. Foto: MDZ/Juan Mateo Aberastain.

La propuesta de marchar sin paro general resultó ser de las más moderadas puestas sobre la mesa. Algunos argumentaron que lo mejor sería ir a un paro de 12 horas, mientras que los más combativos, como Sebastián Maturano (La Fraternidad) querían un mínimo de 48 horas actividades interrumpidas. Igualmente, aunque la postura general no será la de llamar a un paro general, se dio rienda suelta a que cada sindicato pueda decidir si disponer un cese de sus actividades o no.

Sergio Palazzo, del sector bancario, fue uno de los que pidió avalar el cese de actividades, pero también remarcando la necesidad de anunciar que la movilización del próximo miércoles será el principio de un plan de lucha.

Cómo siguen las negociaciones por la reforma

A pesar de los planes de lucha y las movilizaciones, gran parte del sindicalismo ya da por aprobada la reforma laboral, por lo que están comenzando a buscar apoyos para modificar ciertos puntos de su articulado directamente en las votaciones.

El problema es que muchos de los cambios a los que accedió o podría acceder el Gobierno tienen más que ver con congraciarse con los gobernadores, de quienes necesitan los votos, que con conformar al sindicalismo. Todavía queda por verse si una parte de los mandatarios provinciales accederán a proteger las "cajas sindicales" o lo que pueda quedar de ellas. Esto implicaría dejar a salvo las cuotas solidarias para los sindicatos y mantener una contribución patronal a las obras sociales del 6%, en vez de bajarla a un 5%.