Ratas, remitos truchos y chicos fantasma: Entre Ríos investiga el desvío de fondos en comedores de Concordia
La provincia de Entre Ríos motorizó la investigación. La fiscal Daniela Montangie pidió la nómina completa del personal administrativo.
Importante investigación de la provincia de Entre Ríos por desvío de fondos a Concordia.
Juan Mateo AberastainUna auditoría interna de la Dirección de Comedores Escolares dejó al descubierto un desvío superior a los $100 millones en los fondos destinados a la alimentación de alumnos de 37 escuelas de Concordia. El relevamiento arrojó una diferencia de $103.738.136 correspondiente únicamente a marzo y abril de 2025. Avanza una importante investigación de parte de la provincia de Entre Ríos.
Los hallazgos quedaron plasmados en la Resolución Nº 267 del Ministerio de Desarrollo Humano, del 13 de junio de 2025, que dispuso abrir una Información Sumaria para investigar lo ocurrido y establecer eventuales responsabilidades civiles, patrimoniales, administrativas o de otro tipo.
La causa tramita ahora ante la Unidad Fiscal de Concordia como Legajo Nº 7046/25, bajo la carátula "Actuaciones iniciadas de oficio s/Peculado", con la fiscal Daniela Montangie al frente de la investigación.
El 29 de julio de 2025, Montangie libró un oficio formal a la Dirección de Comedores provincial en el que pidió información sobre todo el personal que cumplía tareas administrativas en la Coordinación de Comedores de Concordia, tanto agentes de planta como quienes trabajaban bajo la modalidad de prestación de servicios.
Cómo empezó todo: chicos que no existían
El punto de partida de los controles fue el control de cuántos chicos recibían efectivamente el servicio alimentario frente a las nóminas que se usaban para calcular las partidas. De ese cruce surgieron aumentos injustificados en la cantidad de beneficiarios y desfases entre el dinero asignado y lo que realmente necesitaban las escuelas.
Con el avance de la auditoría aparecieron señales más llamativas. Los registros exhibían casos en los que una partida completa se consumía en una sola jornada, y las compras se concentraban en apenas tres proveedores.
Al confrontar remitos, menús y consumos de marzo y abril, los auditores llegaron al dato central: unos $100 millones en mercadería que había sido facturada pero nunca entregada.
Los cuadernos que "se comieron los roedores"
El capítulo más insólito del informe involucra a la documentación respaldatoria. Cuando los auditores solicitaron los cuadernos de menú de octubre y noviembre de 2024, la respuesta fue que habían sido destruidos por roedores. Días más tarde, esos mismos cuadernos aparecieron, acompañados por remitos flamantes, confeccionados poco antes.
Al ampliar el análisis a marzo, abril, mayo y parte de junio, el informe elevó el cálculo de sobrantes e inconsistencias a aproximadamente $146.223.311.
El giro hacia las compras centralizadas
Los resultados expusieron las debilidades de control de un esquema en el que los recursos y las compras estaban repartidos entre numerosos establecimientos, responsables y proveedores. Frente a ese diagnóstico, la Provincia resolvió migrar hacia un sistema de compras centralizadas, con licitación pública, controles nutricionales y mayor trazabilidad, para poder verificar qué alimentos se adquieren, a qué precio y qué llega efectivamente a cada escuela.
El objetivo declarado del cambio es clausurar los márgenes de discrecionalidad que quedaron a la vista en la auditoría y permitir que los fondos destinados a la alimentación escolar puedan rastrearse desde la compra hasta que la comida llega a los chicos.
