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Protesta, angustia y política: crónica de la "toma" exprés del PAMI Mendoza

La marcha de los jubilados terminó con una "toma" simbólica de la sede del PAMI. La manifestación se juntó con los pesares de los jubilados, quienes esperaban respuestas que luego no hallarían.


El señor espera con una carpeta gorda de papeles. “Es por la insulina”, dice. Ya le ha contado a varios empleados del PAMI por los problemas que tiene para acceder a ese producto esencial. Tiene dificultades para caminar y ahora está sentado y espera; sin respuesta. Afuera, un grupo de manifestantes protesta y decide ingresar a la sede de la obra social de los jubilados, que está sobre calle Belgrano, en el corazón de Mendoza. La atención sigue y se mezclan las consignas de los altoparlantes con los reclamos orales que los jubilados le hacen a los empleados. Restricciones para acceder a los remedios, pañales que no llegan a destino y también inicio de largos trámites. “No sé si me tocó el mejor día”, dice un reciente retirado con turno para iniciar el trámite para el alta.

pami protesta 2

En la sala se mezclan militantes de distintos partidos, entre los que estaban Nélida Rojas, varios dirigentes del PJ y militantes históricos que se jubilaron de la actividad laboral, pero no del activismo.

En la bulliciosa sala de espera, decenas de mendocinos con más preguntas que respuestas. Una pared de durlock separa la zona de atención al público de las oficinas de las autoridades. Detrás de esa frágil barrera está David Litvinchuk, el cuestionado jefe del PAMI Mendoza que va a salir cuando todos los manifestantes se retiren y solo queden los jubilados que no lo identifican, aún. Afuera, una línea de más de 60 policías está enfilada sobre calle Belgrano.

Pami. Protesta de jubilados en la sede de Mendoza

Cada miércoles los jubilados de Mendoza se reúnen en la Plaza San Martín para protestar y marchar. Esta vez llegaron a la sede del PAMI y “tomaron” por algunos minutos el lugar para presentar un petitorio.

Sala de espera

“Me dijeron que por orden del presidente no se puede hacer”, dice Amelia. La mujer lleva 90 días de peregrinaje para conseguir los pañales que le corresponden. Ella vive en El Plumerillo, pero tiene que ir a buscarlos a un depósito de Coquimbito, Maipú, donde está la oculta sede de “”, la empresa que contrató el PAMI para la distribución de los pañales. Para poner en contexto: la zona donde debe ir a buscarlos es un área industrial, sin líneas de colectivos y el depósito está escondido con un cartel que dice “prohibido pasar”.

pami protesta 4 policías

No es el único pesar de la mujer. Ella es jubilada y vive sola con su hija de 40 años, que tiene una discapacidad severa. El PAMI le retiró la cobertura de los medicamentos a ella porque “tenía dos propiedades”. Amelia vive en El Plumerillo en una casa prestada. “Dejé de tomar los remedios que me daban porque no los puedo pagar. Solo mantengo el de la presión. Para los dolores de huesos uso paracetamol y aguantar”, explica la mujer, que había esperado su turno en medio de la protesta. Cuando le tocó, la respuesta fue igual que las anteriores: no hay solución. “Un flete o un taxi para ir a buscar los pañales no lo puedo pagar. Dicen que no van a mi casa porque es zona roja”, cuenta.

MARCHA DE JUBILADOS PAMI

Amelia buscaba una respuesta que no halló: no le entregan los pañales para su hija y a ella le cortaron los medicamentos.

PAMI tiene en Mendoza más de 220 mil afiliados. La mayoría son jubilados, pero hay niños y personas con discapacidad. Esa obra social se sostiene con el aporte de los trabajadores en blanco y sus empleadores y tiene uno de los presupuestos más importantes del Estado. “El PAMI siempre actuó bien, hasta ahora”, dice Amelia.

Los manifestantes cruzan la barrera de atención al público, hacen ruido y cantan el himno. “Es una vergüenza que no se pare para cantar”, dice una joven e inexperta militante al señor que espera para que le den la insulina. Los manifestantes dejan el lugar y casi no quedan rastros; la policía también se fue y en la sala aún hay quienes esperan; sin solución.