Procesaron a tres tuiteros por amenazar a la periodista Julia Mengolini
La medida fue dispuesta por Sebastián Casanello sin prisión preventiva por amenazas coactivas contra la periodista. Tienen prohibido salir del país y acercarse a ella. Además, cada uno deberá afrontar un embargo de casi $50 millones.
Julia Mengolini, comunicadora.
Captura de pantalla Youtube Futurock FM.El juez federal Sebastián Casanello procesó sin prisión preventiva a tres hombres acusados de amenazar de muerte a la periodista Julia Mengolini a través de Instagram y consideró que los mensajes tuvieron como objetivo amedrentarla y condicionar el ejercicio de su actividad profesional.
La causa que se inició a partir de una denuncia presentada por la propia Julia Mengolini en julio de 2025 tras una serie de episodios de hostigamiento, amenazas y violencia digital además de la difusión de un falso video de contenido sexual generado mediante inteligencia artificial.
Los procesados son Ignacio Nahuel Orona, Aarón Tomás Espíndola y Carlos Alberto Eguez. El juez consideró probado que los tres fueron los responsables de distintos mensajes enviados a Julia Mengolini desde sus respectivas cuentas de Instagram.
En el caso de Orona, la acusación se centró en una sucesión de mensajes enviados en julio de 2025. En ellos amenazó a la periodista con secuestrarla, matarla y dispararle, además de advertir que su familia también podía ser víctima de violencia. Según el fallo al que tuvo acceso MDZ, esas expresiones estuvieron relacionadas con la actividad profesional de Julia Mengolini, su género y sus opiniones críticas hacia las autoridades del Gobierno nacional.
Espíndola, por su parte, envió otro mensaje en junio que incluía una amenaza de muerte y advertencias dirigidas también contra la familia de la periodista. El carácter anónimo de la cuenta fue considerado por el juez como un agravante porque, según explicó, aumenta la incertidumbre y el temor de la víctima.
Eguez quedó vinculado a otro episodio ocurrido también en junio. Desde su cuenta publicó el mensaje “Medrano al 700, ¿verdad?”, una referencia que, para Casanello, tuvo por finalidad reforzar una amenaza previa y hacerle saber a Julia Mengolini que quien la intimidaba conocía su domicilio laboral. La investigación informática permitió vincular la cuenta con Eguez mediante registros telefónicos, direcciones IP y otros datos personales, además de informes de Meta, registros de conexión, datos telefónicos y documentación de organismos oficiales.
El juez concluyó que los mensajes no fueron simples expresiones ofensivas en redes sociales. Consideró que reunían las condiciones necesarias para configurar el delito de amenazas coactivas porque fueron “amenazas concretas, futuras, serias, graves y posibles” y tuvieron la capacidad de intimidar a Julia Mengolini y condicionar su actividad periodística.
El fallo también incorporó una perspectiva de género. El magistrado Sebastián Casanello sostuvo que los hechos se inscribieron en un contexto de violencia digital contra una mujer con exposición pública y citó los estándares de protección establecidos por la legislación argentina y los tratados internacionales. La titular de la UFEM, Mariela Labozzetta, señaló que los mensajes contenían expresiones misóginas y sexistas y buscaban “degradar, humillar y disciplinar a la víctima por su condición de mujer y su exposición pública como periodista y comunicadora”.
Finalmente, Casanello ordenó trabarles un embargo a los tres por $49.735.721,40 y seguirán el proceso en libertad. El juez consideró que no existían elementos suficientes para afirmar que existiera riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación. Sin embargo, todos tienen prohibido salir del país sin autorización judicial, deberán informar cualquier cambio de domicilio y tienen estrictamente prohibido acercarse a la periodista, a su familia y a los lugares donde ella desarrolle sus actividades habituales.