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Preocupación por el creciente número de retiros voluntarios en el PAMI Mendoza

El PAMI lanzó un plan de retiros voluntarios. Qué pasó en Mendoza respecto de la media nacional del resto de las agencias.

El PAMI lanzó un plan de retiros voluntarios.

El PAMI lanzó un plan de retiros voluntarios.

Mendoza quedó muy por encima del promedio nacional en el régimen de retiros voluntarios implementado por el PAMI. Según el relevamiento realizado sobre el proceso, mientras en las distintas jurisdicciones la cantidad de adhesiones ronda, en promedio, las 20 personas, en Mendoza ya se ubican entre 40 y 50 trabajadores que decidieron avanzar con la desvinculación.

El número llamó la atención incluso dentro del propio organismo. La semana pasada se realizó una auditoría que llegó desde Nación y, según pudo conocer MDZ, el nivel de adhesión registrado en la provincia generó sorpresa frente a los números que se observan en otras jurisdicciones.

El proceso no se agotaría allí. Dentro del PAMI se analiza la posibilidad de abrir una segunda etapa de retiros voluntarios en enero, aunque ese nuevo esquema deberá ser formalizado por las autoridades.

Qué estableció la resolución por los retiros voluntarios

El régimen vigente fue aprobado por la Resolución 1788/2026 del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados y alcanza al personal contratado por tiempo indeterminado bajo la Ley de Contrato de Trabajo. La resolución fue publicada el 5 de junio.

La medida fue oficializada mediante el expediente IF-2026-55874366-INSSJP-DE#INSSJP, firmado por las autoridades del organismo.

Qué tiene que hacer un empleado para retirarse

Los documentos internos del PAMI detallan un procedimiento bastante específico. El trabajador interesado debe ingresar al micrositio de Recursos Humanos, descargar el formulario de “Solicitud de Adhesión al Régimen de Retiro Voluntario”, completarlo y luego iniciar una nota en el sistema GEDO-CCOO.

El formulario debe estar firmado tanto por el trabajador como por el director ejecutivo local o gerente correspondiente. La documentación se remite a Recursos Humanos y en la referencia debe figurar el número de legajo, nombre y apellido y dependencia.

A partir de allí comienza una evaluación interna. La Gerencia de Recursos Humanos puede rechazar directamente una solicitud si considera que existen necesidades operativas o institucionales o si las tareas desarrolladas por el trabajador son consideradas críticas.

Si supera esa primera instancia, el expediente pasa por distintas áreas para determinar si el empleado está alcanzado por alguna de las exclusiones previstas en el régimen.

Se solicitan informes a las áreas de Gestión Previsional, Asuntos Penales, Sumarios y Litigios Laborales.El organismo tiene, según el procedimiento, 15 días corridos para resolver la aceptación o el rechazo de la solicitud.

Quiénes quedan afuera

No todos los trabajadores pueden acceder al retiro. La documentación establece una serie de exclusiones. Entre ellas se encuentran quienes ya reúnen los requisitos para jubilarse, con una excepción específica para mujeres de 60 a 64 años que hayan ejercido la opción prevista por la legislación previsional.

También quedan excluidos quienes estén procesados por determinados delitos en perjuicio del PAMI o de la Administración Pública Nacional; quienes estén sometidos a sumarios administrativos que puedan derivar en despido o impliquen un perjuicio económico para el Instituto; y quienes tengan medidas disciplinarias pendientes que puedan terminar en una desvinculación.

El régimen tampoco alcanza a trabajadores con determinados reclamos administrativos o acciones judiciales contra el organismo vinculados con su relación laboral, a quienes tengan una renuncia pendiente de aceptación, a quienes ya hayan iniciado determinados trámites previsionales y a quienes hayan ingresado por sentencia judicial bajo la Ley 24.013.

La decisión no es automática. Un punto que aparece expresamente en el procedimiento es que presentarse no significa que el retiro sea aceptado.

La Gerencia de Recursos Humanos tiene una primera instancia para evaluar si la salida resulta compatible con las necesidades del organismo. Incluso cuando el trabajador no esté alcanzado por ninguna de las exclusiones, la solicitud debe atravesar las distintas áreas administrativas antes de llegar a una resolución.

El expediente debe contener el formulario de adhesión, los informes correspondientes, el análisis de Recursos Humanos, el dictamen jurídico, la resolución fundada de aceptación y la documentación vinculada con la extinción de la relación laboral.

El retiro se formaliza por acuerdo

La desvinculación se encuadra en el artículo 241 de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite extinguir la relación laboral por mutuo acuerdo.

La propia resolución del PAMI aprobó, junto con el régimen, los modelos de acuerdo de extinción del contrato de trabajo que deben utilizarse para formalizar la salida.

El dato que queda ahora bajo la lupa es el impacto territorial. Mientras el régimen fue diseñado para todo el PAMI, Mendoza aparece con un nivel de adhesión que duplica —y en algunos casos puede superar— el promedio de otras jurisdicciones.

Con entre 40 y 50 trabajadores que ya habrían optado por el retiro y una eventual segunda etapa prevista para enero, el proceso abre además un interrogante sobre cómo quedará la dotación de personal en las distintas dependencias mendocinas.

Los motivos para entender el éxodo mendocino

De acuerdo a lo que pudo saber este diario, el clima de trabajo dentro del PAMI Mendoza no es el más adecuado. Al menos es de lo que hablan muchos empleados, que se han visto trasladados de agencia en agencia- es decir de departamento en departamento- y además refieren que desde la dirección los sumarios son algo muy frecuente.

Además, en muchas agencias queda poco personal para atender a cientos de personas adultas mayores lo que dificulta el trabajo diario.