Piden enviar a juicio a Elías Picirillo por armar un operativo falso para perjudicar a Francisco Hauque
El requerimiento formulado por el fiscal federal Franco Picardi también incluye a un excomisario que organizó el operativo, 6 oficiales de la Policía de la Ciudad y a otro excomisario de la Policía Federal que sirvió de intermediario entre Piccirillo y los efectivos de fuerza de seguridad porteña.
Elías Piccirillo acompañado por su pareja Florencia Epelbum y su hermano Matías Piccirillo
El fiscal federal Franco Picardi acusó formalmente a Elias a Piccirillo y pidió al juez Ariel Lijo enviarlo a juicio por haber plantado un arma y cocaína en el auto de Francisco Hauque para hacerlo detener.
En el requerimiento al que tuvo acceso MDZ, Picardi imputó a Piccirillo de haber diseñado y pagado un operativo policial ilegal para hacer detener a Francisco Hauque, un empresario con quien mantenía una deuda de alrededor de 6.000 millones de pesos, y a la pareja de este, Anahí Marisol Aquino Laprida.
-
Te puede interesar
El juicio contra Marcelo Corazza llega a su fin y podría terminar absuelto
La fiscalía concluyó que el ex de Jessica Cirio temía que Hauque hiciera pública la deuda y que además exigiera su pago de manera insistente. Para sacárselo de encima, ideó un plan en el que se le colocarían un arma de fuego y cocaína en su auto, de modo que un procedimiento policial "casual" terminara con Hauque y su pareja detenidos.
El fiscal Picardi también pidió enviar a juicio al excomisario de la PFA Carlos Sebastián "El Lobo" Smith, quien fue el nexo entre Piccirillo y la policía y que además recibió 51.000 dólares de Piccirillo para organizar el despliegue. El mismo Smith reclutó a Iván Carlos Helguero, comisario de la División Robos y Hurtos de la Policía de la Ciudad y jefe operativo del procedimiento para perjudicar a Hauque.
-
Te puede interesar
Gigantesco juicio a Meta y Mark Zuckerberg: fuerte testimonio en contra
A ellos se suman los oficiales Facundo Adrián Ybarra, Erika Luciana Arias, Víctor Adrián Alvarenga Duarte, Héctor Javier Saavedra, Eliana Guadalupe Britos, quienes participaron de la ejecución del falso operativo y que fueron reclutados por Helguero.
La maniobra se llevó adelante la madrugada del 18 de enero de 2025, sobre avenida Alvear, luego de que Piccirillo compartiera una cena con la pareja en el Palacio Duhau. Mientras estaban en el restaurante, Piccirillo mantenía informado por teléfono a Smith sobre los movimientos de las víctimas. Cuando la cena terminó, Piccirillo se retiró en un taxi y Hauque y Aquino Laprida siguieron en su auto, un Audi Q8, hasta que una brigada policial los interceptó con una excusa falsa: una supuesta situación de violencia de género.
En la requisa, los policías dijeron haber encontrado en el vehículo un arma calibre nueve milímetros y dos paquetes de cocaína, con un peso total de casi 1,3 kilos. Para la fiscalía, esos elementos habían sido puestos ahí de antemano por el propio Piccirillo, que se subió al auto esa misma noche. La pericia balística confirmó que el arma estaba en condiciones de disparar, y un informe estableció que no pertenecía a las víctimas, sino que había sido robada en 2019 y estaba registrada a nombre de otra persona.
Hauque y Aquino Laprida permanecieron detenidos durante casi dos semanas, luego que las pruebas recopiladas y las pericias empezaran a advertir irregularidades en el procedimiento.
La investigación, que tomó año y medio, reconstruyó, además, una serie de pagos que habría hecho Piccirillo para conseguir la colaboración policial: entregó 30.000 dólares a Smith dos días antes del operativo, y este a su vez le dio 20.000 dólares al excomisario Iván Carlos Helguero, quien había convocado y organizado a la brigada. Los pagos continuaron después del operativo, con nuevas entregas de dinero entre Piccirillo, Smith y Helguero en las semanas siguientes.
"La detención ilegítima de Hauque y de Aquino Laprida no constituyó un fin en sí mismo, sino el medio idóneo para neutralizar, de manera simultánea, los dos frentes que amenazaban directamente los intereses de Piccirillo", sostuvo Picardi, en referencia a la deuda impaga y al riesgo de que el conflicto se conociera públicamente.
De avalar ser avalado el requerimiento por el juez Lijo, Piccirillo, Smith y Helguero deberán responder por privación ilegítima de la libertad con fines coactivos, agravada por haber participado tres o más personas y por el uso de estupefacientes para cometer el delito. A Helguero se le suma un agravante adicional por ser funcionario público. Los tres también son acusados de tenencia de estupefacientes y de encubrimiento agravado, mientras que a Piccirillo se le atribuye además portación ilegal de un arma de guerra. Piccirillo y Smith deberán responder por cohecho activo, es decir, por pagar sobornos, y Helguero por la modalidad pasiva, es decir, por recibirlos.
En tanto, los seis policías restantes fueron acusados de privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público con abuso de sus funciones, además de incumplimiento de los deberes de funcionario público. A dos de ellos se les suman los cargos de falsedad ideológica y falso testimonio, por haber sostenido en la justicia la versión de que el hallazgo del arma y la droga había sido casual.
En paralelo al pedido de juicio, el fiscal Picardi solicitó continuar investigando la eventual participación de un subcomisario que llegó al lugar del operativo cuando ya estaba en marcha, y de un hombre que declaró que Piccirillo se encontraba viviendo en su casa, una versión que no pudo confirmarse durante los allanamientos ordenados en la causa.