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Patricia Bullrich habló de "confianza" y "ética" a poco de conocerse la renuncia de Manuel Adorni

Patricia Bullrich fue una de las primeras dirigentes oficialistas que se había mostrado crítica con la continuidad del ahora exfuncionario, en medio de cuestionamientos por presuntas irregularidades vinculadas a su patrimonio y viajes.

Manuel Adorni con Patricia Bullrich

Manuel Adorni con Patricia Bullrich

A poco de conocerse la renuncia de Manuel Adorni, la jefa de los senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, publicó un mensaje en su cuenta de X en el que expresó: “La confianza no se declama, se construye todos los días. La ética en la función pública no es opcional, es la base de cualquier gobierno que quiera cambiar la Argentina”.

Bullrich sobre la ética y Adorni

Si bien en su publicación Bullrich no menciona de manera directa a Manuel Adorni como destinatario de sus palabras, el contexto inmediato de la renuncia del ahora ex jefe de Gabinete llevó a que el mensaje fuera interpretado en el ámbito político como una referencia clara a su salida del Gobierno.

En las últimas semanas, Bullrich había manifestado cierto malestar por la continuidad de Adorni en el gabinete, en un contexto donde, según su postura, se estaban demorando discusiones clave en el Congreso vinculadas a proyectos centrales de la gestión, entre ellos iniciativas relacionadas con la inviolabilidad de la propiedad privada.

Preocupación por la estrategia política y los acuerdos parlamentarios

En ese marco, también había dejado trascender su preocupación por el impacto político que generaban las tensiones internas, especialmente en relación con la necesidad de avanzar en acuerdos parlamentarios que permitieran sostener la agenda legislativa del oficialismo.

Según fuentes del entorno político, la senadora consideraba que la situación había llegado a un punto de estancamiento que dificultaba el avance de la gestión y, en paralelo, incrementaba la presión de la oposición para impulsar una eventual interpelación en el Congreso.

La publicación de Bullrich, en este contexto, fue leída como una señal política de respaldo a la idea de “orden institucional” y transparencia, reforzando el eje discursivo de confianza y ética en la administración pública en medio de la reconfiguración del gabinete.