Pablo Quirno dijo que la reforma de la Ley de Tierras permitía comprar "pueblos o provincias enteras" y en el Gobierno lo cruzaron
El canciller afirmó que la desregulación de ese capítulo del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada concebía tal facultad para los extranjeros y en Casa Rosada generó estupor.
El proyecto original eliminaba por completo los límites vigentes en cuanto al porcentaje de tierras que podía comprar un extranjero.
N/AEl canciller Pablo Quirno se refirió a la reforma de la Ley de Tierras, que finalmente se retiró del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que se tratará este jueves en el Senado, y generó polémica por su frase.
En diálogo con A24, el funcionario aseguró que los cambios que propone el Gobierno, y que frenó la oposición, permitirían que un extranjero pueda comprar “un pueblo o una provincia entera”.
Ante esa consulta puntual, el ministro respondió: “Si. Eso va a producir beneficios para Argentina, sino entramos de vuelta en eso que se llevan los glaciares”.
Esa afirmación del canciller provocó un fuerte malestar en los principales referentes de la Casa Rosada que venían negociando la iniciativa. “No es así, dijo cualquier cosa. Claramente eso no se puede”, sentenció uno de los principales miembros del ala política libertaria, en diálogo con MDZ.
Para algunos colaboradores de Javier Milei, expresiones como la del economista explican cómo el Ejecutivo no pudo explicar la reforma y se impuso el mensaje opositor.
A su vez, Quirno había señalado al respecto: “Defendemos como un principio fundamental el derecho a la propiedad privada y todo lo que podamos hacer para dar seguridad jurídica a la propiedad privada, que atraiga inversiones a largo plazo y que lo vemos en el RIGI y las condiciones que nosotros creamos, esta es otra condición que nosotros queremos crear”.
Para el exmiembro del equipo económico, los cuestionamientos de la oposición sobre el proyecto conllevan “un discurso anticuado” y agregó: “Los extranjeros que vienen a trabajar a la Argentina y quieren hacer sus negocios. Está claro que es lo que defendemos, no queremos venderle la Patagonia a nadie ni extranjerizar nada. Queremos que los extranjeros quieran invertir y trabajar en el país”.
Qué decía la reforma de la ley de tierras
El proyecto original eliminaba por completo los límites vigentes en cuanto al porcentaje de tierras que podía comprar un extranjero.
Sin embargo, ante la falta de apoyo de bloques aliados, el Gobierno presentó un nuevo dictamen que mantuvo un tope, aunque más alto que el actual. El cambio central fue elevar del 15% al 25% el porcentaje máximo de tierras rurales que pueden quedar en manos de personas o empresas extranjeras a nivel nacional, provincial y municipal.