Oficina de Respuesta Oficial: el Gobierno contra las "fake news" y el monopolio de la verdad
El Gobierno inauguró la Oficina de Respuesta Oficial que denuncia publicaciones tachadas como fake news, pero hay críticas a su legitimidad.
Javier Milei celebró la creación de la Oficina de Respuesta Oficial con una publicación en X: "Para desenmascarar mentiras y operaciones de los medios.Fin".
Foto: captura de video YouTube / A24.El Gobierno de la Nación creó la Oficina de Respuesta Oficial para controlar y denunciar en redes sociales las fake news, dando por respuesta la versión de la Casa Rosada sobre los hechos. La medida puso sobre en discusión la defensa de la libertad de expresión y de prensa, corriendo el riesgo de caer en un monopolio de la verdad.
Según se presentó en redes sociales, esta dependencia oficial que ya se vincula con la figura de Santiago Caputo pero estará bajo la conducción de Pablo Carreira, "fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política. Porque solo 'informar' no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta".
Te Podría Interesar
En el mismo sentido, se planteó que el combate contra la desinformación se dará "brindando más información" (sic), mientras que señala que esta postura es todo lo contrario a lo que hacen "sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales".
Sea cierto o no la censura que denuncia esta oficina, salta a la vista un primer problema: tanto la vocería presidencial como esta institución, estarán discutiendo sobre la misma información con los medios de comunicación, los cuales informan principalmente a través de fuentes que acercan la información, muchas veces desde el yugo del Palacio de Gobierno.
Esta oficina ya hizo su primera acción contra la prensa, en específico contra el diario Clarín, tratando de "Burda operación" una nota que publicó en redes sociales sobre planes sociales y el Ministerio de Capital Humano. Unos 20 minutos después, el diario borró la publicación sin explicación, mientras que la cuenta de X gubernamental destacó el hecho de que fuera borrada.
La verdad maltratada como objeto político
Santo Tomás de Aquino define que lo "verdadero es lo que es", por lo que podemos marcar que la idea de verdad, contraria a su esencia, mutó a una relativización absoluta durante la últimas décadas, denostando su principal característica de "ser verdad". Esto la hace verdadera más allá de las interpretaciones relativas que puedan hacerse sobre ella. Aunque suene redundante, la verdad es verdad por sí misma, no por la subjetividad. Un ejemplo claro son las leyes físicas, las cuales existían desde siempre aunque no hubieran sido definidas, hecho que no las hacía falsas sino que no contaban aún con revelación.
En la política, en reiteradas ocasiones, una de las grandes luchas es la posesión de la verdad; combate que desfigura lo verdadero para transformarlo en lo útil, dejando de lado la discusión en torno a la verdad para ceñirse simplemente a quién tiene razón, invisibilizando a la verdad como sujeto que termina definiendo los problemas.
En la Argentina, esta lucha está cada vez más presente, corriendo del centro de la escena lo importante y destruyendo la discusión política, convirtiéndola en un debate "farandulero" sin mucha profundidad. La situación del Hospital Garrahan fue un buen ejemplo de que una discusión sobre quién tiene razón y no sobre la verdad. El desfinanciamiento de la salud es un hecho que trasciende a los gobiernos y que este Gobierno ajustó, pero también es cierto que otros estados le deben millones al Garrahan. Por ende, el hospital es desfinanciado pero no solo por el Gobierno de la Nación, sino porque muchos otros políticos no asumen sus responsabilidades. No se define dibujando un Gobierno bondadoso y otro cruel.
El monopolio de la verdad
Más allá de la discusión sobre la verdad, es riesgoso entender que un Gobierno puede tener la verdad y sus opositores la mentira. Buen ejemplo fue Télam, fundada por una dictadura para manipular la opinión pública y mal utilizada por muchos otros gobiernos con el mismo fin, fue al mismo tiempo la principal vía de información de los medios de comunicación en la Argentina. En ese sentido, puede cuestionarse si la información no esta digerida previamente o limitada en algunos casos para evitar que llegara información verdadera a los periodistas.
Este caso, aunque distinto en su método, puede ser también un caso de acción de cooptar como única verdad el discurso que surge mediante este canal oficial del Gobierno, atentando de esta manera contra la libertad de prensa, derecho reservado por la Constitución Nacional. Es extraño entender una libertad de prensa activa en un contexto donde todo puede ser desmentido sin discusión o debate previo, ya que la sola voz de esta "Oficina de la Verdad" no permite opción sobre una nota, esta será falsa o verdadera con las justificaciones que el Gobierno quiera dar, pero sin responder preguntas sobre aquellas que no quiera dar.
Vale entonces dudar sobre si en un futuro no se limitará solo a decir por qué es falso o verdadero, sino que se corre el riesgo de que sea así por gusto, comodidad y conveniencia del Gobierno. En este sentido, Laura Alonso, vocera porteña, señaló que "la libertad de expresión es el corazón de la democracia republicana. El debate público, su esencia. Si hay un aspecto en el que seguro no debe intervenir el Estado de ninguna manera es en 'fabricar la verdad'. No hay excusas. Los que elegimos ser protagonistas de la vida pública estamos sometidos a un escrutinio que incluye también la expresión de falsedades, mentiras y operaciones. Es parte de nuestro trabajo responder, desmentir y rendir cuentas. Jamás usar el aparato estatal para imponer la 'verdad oficial'. Esperemos que esta 'oficina' se agote en un olvidable mensaje de X".

