No hay quórum para Javier Milei: la reforma electoral quedó atrapada entre el PRO y la UCR
Patricia Bullrich reconoció que los números todavía no alcanzan y Diego Santilli busca convencer a gobernadores para evitar que el proyecto quede frenado.
Javier Milei y Diego Santilli encabezan las negociaciones para destrabar la reforma electoral en el Congreso.
N/ALa Casa Rosada quería acelerar los cambios en el sistema electoral antes de fin de año, pero el rechazo de sectores dialoguistas complicó el plan original. El Senado todavía no ofrece el escenario que esperaba el Gobierno, por lo que el oficialismo enfrenta un nuevo frente de negociación.
¿La intención oficial?: eliminar las PASO y avanzar con un esquema que incluya colectoras. Sin embargo, la situación entre los bloques que hasta ahora acompañaron varias iniciativas del oficialismo está en duda respecto a los votos. En casos por la dificultad para aplicarse junto con el sistema de boleta única, en otros por el retroceso y en algunos por la necesidad de reparos sobre ciertos puntos del proyecto.
La discusión no gira únicamente alrededor de La Libertad Avanza. El PRO, la Unión Cívica Radical y varios gobernadores ya expresaron argumentos. Esa resistencia dejó al oficialismo lejos de los números que necesita para convertir la iniciativa en ley y obligó a abrir una nueva etapa de negociaciones.
El plan fallido
La presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, reconoció que el oficialismo todavía no reúne los votos necesarios para avanzar con la reforma. El proyecto ingresó a la Cámara alta en abril y continúa sin fecha de tratamiento.
La dirigente respaldó la eliminación de las PASO, pero tomó distancia de otro de los ejes de la propuesta oficial: las listas colectoras. Bullrich sostuvo que el sistema "deforma un poco el sistema electoral", una definición que también expone diferencias dentro del propio espacio gobernante.
La iniciativa requiere 37 votos en el Senado y 129 en Diputados. Ese escenario obliga a conseguir respaldo de otros bloques y ahí es donde entra Diego Santilli al juego. El nuevo jefe de gabinete es quien quedó al frente de las conversaciones con los gobernadores para intentar destrabar el conflicto político. Patricia Bullrich, por su parte, mantiene contactos con senadores dialoguistas.
Radicales y PRO en duda
La mayoría de los senadores radicales mantiene su respaldo a las PASO, aunque algunos aceptan discutir modificaciones sobre su funcionamiento. Ese mismo bloque también rechaza el esquema de colectoras que impulsa la Casa Rosada.
Actualmente, el escenario es: Maximiliano Pullaro y Alfredo Cornejo mantienen las PASO; Raúl Jalil y Rogelio Frigerio apoyan la eliminación; faltan definir, entre otros nombres, Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Carlos Sadir y Claudio Vidal.
El Gobierno insiste en la intención de debatir la reforma durante septiembre. Antes deberá cerrar acuerdos políticos que, hasta ahora, permanecen abiertos. La negociación continuará durante las próximas semanas y tendrá a los gobernadores como protagonistas de una discusión que puede modificar el escenario electoral de cara a los próximos comicios.


