Nahuel Gallo, la prohibición del juez y la foto que se perdió Claudio Chiqui Tapia
La Asociación del Fútbol Argentino se adjudicó la liberación de Nahuel Gallo en Venezuela, pero Claudio Tapia no pudo viajar tras la negativa del juez Diego Amarante, mientras el Gobierno evitó mencionar a la entidad.
Claudio Tapia, presidente de la AFA.
Twitter Claudio TapiaEl comunicado de la AFA fue contundente. Desde la entidad con sede en calle Viamonte se atribuyeron que la liberación del gendarme Nahuel Gallo, quien permaneció 450 días secuestrado en Venezuela, fue pura y exclusiva de la Asociación del Fútbol Argentino. "El fútbol, un puente humanitario", así, la entidad madre, dirigida por Claudio Chiqui Tapia, anunciaba con bombos y platillos lo que muchos, sobre todo la familia del gendarme, esperaban.
La foto que acompañó el posteo no fue un detalle menor: el avión, un Bombardier Learjet 60, que habitualmente usa Claudio Tapia y dos de sus hombres de confianza, a la izquierda el prosecretario de la AFA, Luciano Nakis y a la derecha el director de relaciones institucionales de la entidad, Fernando Isla Cáceres; al centro, visiblemente desmejorado, Nahuel Gallo, quien ya vuela hacia la Argentina.
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Desde el Gobierno Nacional, obviaron, en el comunicado oficial, el accionar de la AFA, aunque, detalle no menor, agradecieron a todas las entidades y organizaciones que empujaron para que la liberación del argentino se llevara a cabo en medio de un clima hostil entre el régimen venezolano y el Gobierno de Javier Milei.
En esa foto no está el Chiqui Tapia, quizás el mayor anhelo del dirigente que hoy se encuentra en la mira de la Justicia en la causa por lavado de dinero. Y no está por una simple razón: el juez Penal y Económico, Diego Amarante, le rechazó la solicitud para viajar a Barquisimeto, Venezuela, hasta el 3 de marzo de 2026.
El magistrado tiene en su poder la causa por presunta retención indebida de aportes, resolvió su negativa luego de enumerar inconsistencias que rodearon el pedido de Claudio Tapia. En su resolución, señaló que la defensa se limitó solo a informar el cambio de itinerario sin solicitar un permiso previo, lo que a su lectura, implicaba una violación de las condiciones impuestas.
La defensa argumentó que Tapia había sido designado por el presidente de la Conmebol para participar de un acto oficial en territorio venezolano. Sin embargo, el magistrado advirtió inconsistencias en la documentación presentada: se aportaron dos notas de invitación emitidas el mismo día pero con fechas distintas para el evento, una modificación que fue justificada por razones “logísticas” y que el juez consideró “cuanto menos poco razonable”.
Amarante también tomó en cuenta la situación institucional de Venezuela y el estado de las relaciones bilaterales, al señalar que no existen garantías suficientes de que eventuales requerimientos judiciales desde Argentina puedan ser atendidos en caso de ser necesarios.
Aunque el fiscal Claudio Navas Rial se había mostrado favorable a autorizar el viaje bajo caución, el juez decidió no seguir ese criterio y mantuvo la restricción. Según informó la propia defensa, Tapia regresó al país el 27 de febrero y permanece en Argentina. En paralelo, el magistrado debe resolver un planteo de nulidad presentado contra la citación a indagatoria prevista para el próximo 5 de marzo.
En definitiva, tras la liberación del Nahuel Gallo, ahora se puede hablar de algo concreto: más allá de la participación de Claudio Chiqui Tapia en las actividades programadas por la Conmebol en ese territorio, el presidente de la AFA iba por algo más como la foto con Nahuel Gallo, algo que, a priori, podría haber calmado las aguas en medio del escándalo que salpica al fútbol argentino.


