Nahuel Altieri sobre la reforma laboral: "Van a trabajar más y cobrar menos"
Desde las 14, la Cámara de Diputados debate la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que ya cuenta con media sanción del Senado.
El abogado laboralista Nahuel Altieri.
El proyecto de reforma laboral modifica indemnizaciones, vacaciones, aportes patronales y reglas procesales laborales. En diálogo con este medio, el abogado laboralista Nahuel Altieri analizó el impacto de la iniciativa y advirtió sobre sus posibles efectos en trabajadores y en el sistema judicial.
Menos indemnizaciones y más flexibilización laboral
Nahuel Altieri, abogado laboralista, analista político y profesor de Derecho en la UBA, sostiene que el escenario para los trabajadores se volverá más complejo si la reforma avanza.
Según explicó, quienes sean despedidos cobrarán menos, y aquellos con juicios en trámite también verán reducidas sus compensaciones porque la tasa de interés se reduce en un tercio, lo que, según indicó, no alcanzaría a cubrir la inflación.
“Van a trabajar más y no van a cobrar horas extras. Las vacaciones van a ser fraccionadas y las empresas, además de abaratar el costo del despido al no sumar ciertos adicionales para el cálculo indemnizatorio, pagarán menos aportes a jubilaciones, que ahora se destinarán parcialmente al fondo de asistencia laboral, el FAL. En la práctica, se pagarán menos indemnizaciones con dinero de los jubilados, y las jubilaciones, ya bajas, serán aún más bajas”, afirmó.
La Justicia puede intervenir
El abogado laboralista también señaló que la reforma podría ser cuestionada judicialmente. Entre los puntos que considera sensibles mencionó la disolución del FUNT y los límites vinculados a la jornada laboral, que deben respetar los convenios internacionales de la OIT.
“Argentina ha asumido compromisos internacionales que garantizan la progresividad de los derechos sociales, y aquí varias medidas representan retrocesos”, aseguró.
Además, indicó que el debate incluye la modalidad de negociación salarial, si será por empresa o general, y no descartó que puedan incorporarse modificaciones durante el tratamiento en Diputados.
Derechos de los trabajadores siguen vigentes
Pese a las modificaciones que propone el proyecto, Altieri recordó que los trabajadores continúan contando con herramientas legales para la defensa de sus derechos.
La Constitución Nacional, los tratados internacionales con jerarquía supralegal, los convenios de la OIT, el Pacto de San José de Costa Rica y el Protocolo de San Salvador integran el bloque constitucional que puede ser invocado ante la Justicia.
“El problema es si se disuelve la Justicia Nacional del Trabajo y se traslada la competencia a la justicia municipal de la Ciudad de Buenos Aires, que no posee todo el bagaje y conocimiento protectorio de la Justicia Nacional del Trabajo”, advirtió.
Empleo y economía: el debate de fondo
Altieri fue enfático al referirse a la creación de empleo. Sostuvo que ninguna reforma laboral genera puestos de trabajo por sí sola y que el nivel de empleo depende principalmente de las condiciones económicas.
Según su análisis, el contexto actual, marcado por recesión, apertura de importaciones y caída del consumo, afecta a la industria nacional y limita la actividad de las PYMES, principales generadoras de empleo.
“Incluso los sectores que podrían beneficiarse, como la gastronomía, no tendrán suficiente mercado interno. Por más que las condiciones laborales sean más flexibles, si no hay actividad económica, las empresas no contratarán”, afirmó.
La “industria del juicio”
El abogado también se refirió al impacto de la reforma sobre los litigios laborales. Señaló que en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires menos del 2% de los trabajadores inicia demandas, y que la mayoría de los juicios son contra las ART y no directamente contra los empleadores.
“La reforma reduce la tasa de interés, permite pagos en cuotas y cambia las reglas procesales, eliminando presunciones históricamente favorables a los trabajadores. Equipara las partes al momento de discutir quién tiene razón y, en la práctica, inclina la cancha a favor de los empleadores. Los trabajadores cobrarán menos y les resultará mucho más difícil reclamar sus derechos”, concluyó.
Qué puede pasar tras la votación
Si la Cámara de Diputados aprueba el texto sin modificaciones, la reforma quedará sancionada y pasará al Poder Ejecutivo para su promulgación. En caso de que se introduzcan cambios respecto de la media sanción del Senado, el proyecto deberá regresar a la Cámara Alta hasta que ambas cámaras acuerden un mismo texto.
El resultado de la votación no solo definirá cambios en indemnizaciones, vacaciones y reglas procesales. También marcará el tono de un debate que, de avanzar la reforma, podría trasladarse a los tribunales y al plano sindical en las próximas semanas.