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Movimientos en el norte reaceleran la interna del peronismo de cara al 2027

Mientras que Axel Kicillof lanzó un potente plan para amortiguar la crisis de los deudores en mora incobrable, dentro del peronismo, como es lógico, no lo convalidan como "candidato natural". Sergio Massa empieza a ser promovido por quienes le ponen todo en función de una nueva candidatura presidencial.

Antonio Maroco, el vicegobernador de Salta, sorprendió al auditorio armado para dejar en claro el inicio del armado de Axel Kicillof a través de diferentes mesas de discusión. “Organicemos primero al peronismo y, luego, elijamos el mejor candidato”.

Maroco es peronista y su provincia es gobernada por un aliado histórico de Sergio Massa, Gustavo Sáenz, quien últimamente ha acompañado al gobierno de Javier Milei en varios de sus proyectos. Por eso sus declaraciones fueron escuchadas con cierta sorpresa y, también, analizada en profundidad por sus acompañantes en la mesa cabecera Julio Alak, Verónica Magario y Abal Medina.

La alerta brindada por el vicegobernador no fue tal, pero así sonó en ese ámbito. Axel Kicillof sabe que en Massa tiene un muy probable competidor en el caso que se realice una PASO. El líder del Frente Renovador lo deja traslucir en cada charla pero lo confirma con la cantidad de empresarios, intendentes, gobernadores, legisladores y dirigentes que recibe diariamente.

“Nadie que solo quiere “acompañar al crecimiento del país” se la pasa quince horas por día activando, reuniéndose con personajes mayores o menores… Volvió el Sergio voraz pero simpático, afable y contenedor”, reflejó ayer uno de sus mayores conocedores.

Trascendió la influencia del ex candidato presidencial del peronismo kirchnerista renovador en el fracaso de la Ley de Tierras en el Senado de la Nación y ahora también se conoció que la reunión de la que participaron él, Kicillof, Máximo Kirchner, los presidentes de los bloques legislativos nacionales y varios gobernadores fue organizado sigilosamente por él, aunque el resultado fue el que esperaba conseguir desde siempre el gobernador bonaerense. Competir contra todos los que quieran competir, pero dentro de una PASO.

Si hubiera dos candidatos presidenciales dentro del peronismo kirchnerista renovador Massa parecería ser más confiable para el resto de los gobernadores, legisladores y, fundamentalmente, para Cristina Kirchner y su hijo Máximo. Un referente mucho menos romántico fue al hueso. “La cantidad de gente que está dispuesta a apoyarlo es increíble. Eso, más el poder real que ves pasar por Libertador hace el resto”, confesó. Libertador es la avenida donde tiene las oficinas el ex ministro de Economía. https://www.mdzol.com/politica/axel-kicillof-y-maximo-kirchner-compartieron-una-misma-mesa-y-hablaron-ordenar-la-oposicion-n1584919

La relación entre Kicillof y Massa son las de dos personas que saben que en algún momento van a tener que discutir por el mismo cetro.

La relación entre Kicillof y Massa son las de dos personas que saben que en algún momento van a tener que discutir por el mismo cetro.

“Olvidate, no hay chance de que no sea candidato si Milei sigue así” confiesa un diputado que lo quiere y conoce como pocos. “Gana en la Provincia y en la Nación… Todos los gobernadores están con él y en Buenos Aires, entre los que le va a traer el kirchnerismo duro más los doce o trece intendentes que armaron esa nueva liga, todos van a jugar para él”.

¿Cuándo lo anunciaría? “Viste como es Sergio… Dice a fin de año, pero sus tiempos siempre se estiran un poco más”, se ríe la fuente que conoce su ya famosa impuntualidad.

Sin embargo, Kicillof tiene una ventaja intangible. A pesar de haber sido ministro de Economía y gobernador la gente lo pondera porque no apareció en ningún escándalo público y casi ni se conoce a su familia, a la cual nunca expuso en un cargo de poder. Pero eso no significa que eso lo transforme en un “candidato natural” aunque es el que tiene más porcentaje de consideraciones positivas en todas las encuestas.

Esa diferencia “intangible” se nota en todos los focus y se corrobora con las comparaciones cotidianas. El viaje a las paradisíacas islas de Barbados en un avión privado publicado ayer por parte de Massa y Malena Galmarini ayudan a convalidar esas observaciones. “¿Qué queres que digan? ¿Ahora le pegan con eso? Es un viaje, no es un atentado como Cerimedo hizo con su novia”, se quejaron en las entrañas del Frente Renovador.

Sin embargo, el kicillofista es un ecosistema rigurosamente dogmático, lo cual le impide correrse como muchos le piden hacia un centro menos estatista. “De qué lo acusan? ¿De estatista? ¿Qué pretende socializar la cadena productiva? Nunca expropiamos nada y no le sacamos a nadie su concesión”, dicen casi como con bronca cerca del gobernador.

“Siempre le bajan el precio los profesionales de la política a Axel. Pero él no entra en ninguna confrontación, ni siquiera la de nuestros propios compañeros que pretenden que dinamitemos todo con el fin de dejar en claro quien gobierna. Ese problema lo tienen otros, no nosotros, que sabemos que gobernamos”, dice la -misma fuente.

El gran problema que tiene el gobernador bonaerense son los antecedentes de cualquiera de sus sucesores, que soñaron con tener “la pinta de Carlos Gardel”. La Presidencia de la Nación le fue imposible a un gobernador de este territorio. Y en las actuales circunstancias, a pesar de hacer “milagros con lo poco que tiene”, la gestión se resiente cada día más.

Cada organismo de la administración pública padece la falta de personal o, directamente, el reclamo por mejoras salariales. Pasó por debajo del radar pero ARBA tuvo dificultades en muchas localidades, inclusive la sede central de La Plata. “A pesar de todo sigue haciendo algo de obra pública”, dijo en su último informe público Marcelo Daletto, ex legislador provincial que no suele regalarle ningún elogio a Kicillof.

La foto de un peronismo dividido, casi en extinción, que se ahogaba en reproches y acusaciones de traiciones empieza a ser modificada por alguna aplicación especial y ahora muestra cautela, encuentros para buscar consensos y hasta rupturas en tradiciones que duraron décadas, como lo que sucedió en Misiones, con la autonomía observada por el gobernador Hugo Passalacqua de su antiguo jefe y conductor Carlos Rovira, casi en el mismo sentido en el que La Cámpora acusa a Kicillof de haber hecho con los Kirchner.

Y como Sergio Uñac ya tiene un candidato en la provincia de Buenos Aires, que es Leonardo Nardini, ahora parece que ese grupo, en el que participan Victoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos, tendría dos. La diputada nacional y Federico Achaval.