Milei y las hormigas argentinas: una lección llamada Diego Santilli
Más por la fuerza que por la razón, el presidente Milei abre su gestión con la designación de Diego Santilli como Jefe de Gabinete. Un cuento de hormigas.
Giro copernicano en la gestión del presidente Milei con Diego Santilli como Jefe de Gabinete. Y lo que inspiraron las hormigas argentinas.
Las hormigas son un excelente ejemplo de insecto social, tanto que la supervivencia de la colonia prima sobre lo individual, y el autosacrificio no es inusual: parece una analogía de la reciente trama entre el presidente Milei y la designación de su nuevo Jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Los malos pasos de Manuel Adorni en la administración pública evidenciaron que el gobierno del presidente carece de personal idóneo en la antesala del poder. Es allí donde se teje la historia, los éxitos y los fracasos.
Nicolás Maquiavelo que, para el presidente Milei está muertísimo en sus concepciones políticas, en sus preceptos más destacados sobre el ejercicio del poder, aconseja: "Rodearse de hombres de méritos. Armar un equipo de asesores, consejeros o conocedores de los temas de gobierno o de gestión pública, evitando los aduladores o aplaudidores de oficio, porque pondrán velos en la cara del gobernante y lo aislarán de la realidad".
A lo mejor Maquiavelo no estaba muerto. Estaba de parranda.
Milei
Puede resultar gráfica una explicación sobre el giro de Milei que desemboca en Diego Santilli como el guardían de su imperio político apelando a la conducta de las hormigas argentinas.
Nadie lo admitirá en público en el seno de la Casa Rosada, y menos en estas horas, pero este enroque es una variación más osada y y urgente que la insinuada en el experimento político con Guillermo Francos.
La humillante salida de Francos por entonces, el jolgorio que provocó en la Quinta de Olivos el modo de su despido, el desplante y confusión al que se lo involucró al ex aliado Mauricio Macri, podrían ser desde la actual perspectiva, gestos de un adolescente. Berrinches y vahos del poder.
Hormigas
En muchas especies de hormigas, existen obreras especializadas en la eliminación de cadáveres, cuyo ciclo de desarrollo es ligeramente diferente. Estas obreras se dedican a la eliminación de cadáveres con mayor frecuencia que cualquier otra.
Las hormigas muertas pueden ser llevadas a un lugar aleatorio a cierta distancia del nido. Alternativamente, se depositan en un montón de basura construido específicamente para ello, junto con otros desechos. Otros insectos sociales recurren al entierro o incluso al canibalismo.
(Recomendación de lectura: en donde se escribe hormigas muertas o cadáveres bien funciona el nombre y apellido de Manuel Adorni. Esta es la analogía que podría explicar el nuevo tablero político en Argentina).
Es que si ponemos lupa en las colonias de hormigas rojas importadas (Solenopsis invicta), existe un lapso muy corto entre la muerte de una hormiga y su retirada del nido: puede durar menos de una hora.
Asimismo, experimentos con la hormiga argentina (Linepithema humile) mostraron que las hormigas obreras recién muertas eran transportadas fuera de las zonas de forrajeo y depositadas en montones de desechos en una o dos horas.
Política
Adorni, al decir de Osvaldo Soriano y del tango, sumergido en "una sombra ya pronto serás". Esta prolongada torpeza de haberlo mantenido pese a todo en su antiguo sillón, es una responsabilidad doble: la del propio Adorni al intentar aclararse luego de torpeza en torpeza, y la de quien evitaba su salida, a toda costa: Karina Milei.
No extraña entonces que, en la nueva configuración de mando en la Casa Rosada, hoy la Karina de Diego Santilli sea Santiago Caputo. Ellos son los enemigos íntimos del presidente.
Y a este nuevo andarivel de gestión Milei pareciera haber dado pleno consentimiento, ante un cul de sac más autoprovocado que plantado.
La única certeza es que Maquiavelo metió la cola en este intringulis palaciego, al mejor estilo de las temibles purgas de las hormigas argentinas. El marketing ha consagrado como rey al león, pero la fragilidad de esa disciplina se ha topado con la energía, inteligencia y practicidad de las hormigas.
Hasta el "colorado" de Santilli se mimetiza al rojo clásico que identifica a estos insectos laboriosos.