Milei abrió una nueva era en la política, donde el internismo y la desconfianza dominan todo
A este ritmo, es factible que la disolución del actual oficialismo, dominado por internas y gravísimos episodios de corrupción, se traslade linealmente a la oposición perokirchnerista. En ambos espacios domina la desconfianza.
Los espacios políticos cada vez sufren más en la generación de confianza. Cualquiera es un traidor o extorsionador.
CapturaLas urgencias, miserias y desconfianzas atraviesan la política argenta y penetra, como un misil, en diferentes ámbitos de la provincia de Buenos Aires, en las que se ve, como mini copias particulares, todo lo que la gente lee y escucha a nivel país.
Javier Milei ve traiciones y conspiraciones en todos lados. Eso lo hace cometer errores increíbles, de principiante que es. Por más que sea presidente de la Nación y represente una porción importante de la opinión pública, el criterio de amistad, relaciones y oportunidad no se aprenden en el poder. Se trae de antes. Para lo bueno o lo malo.
Por eso es inentendible para una importantísima porción de gente que lo votó que hoy todavía mantenga a Manuel Adorni o crea que Hugo Alconodada Mon sea un enemigo público. En ambos casos, a Javier Milei lo asechan los mismos fantasmas que al kirchnerismo. Ni Néstor ni Cristina Kirchner se deshacían de funcionarios en el ojo de la tormenta. Y siempre creyeron que la culpa era de la prensa independiente.
¿Puede Patricia Bullrich ser la enemiga pública cuando es la que mejor interpreta a los “ñoños republicanos y, al mismo tiempo, obtura el posible crecimiento de Mauricio Macri, aunque sea en la conversación en el Círculo Rojo? Lo sucedido en el Senado en la tarde del jueves fue un nuevo escándalo para la interna libertaria. Nadie maneja nada y queda más que en claro que siempre depende de una oposición amigable pero con límites. Es como a Bonavena, cuando “te sacan el banquito” y quedaba solo.
En los últimos días, para peor, otro bochorno involucró a un funcionario heredado de la gestión de Alberto Fernández, Sergio Massa y Cristina Kirchner. Lo del mendocino Francisco Leal, encontrado con drogas y millones de dólares, además de artefactos especializados para escucha y espionaje, marca a las claras que el apoyo efectuado por el Frente de Todos a la campaña de Javier Milei superó lo estrictamente electoral y la simple postulación de “massistas” en La Libertad Avanza. La “estructura llave en manos” también alcanzó a cargos de mucho manejo económico, como se observa diariamente y es otro de los motivos de la pelea entre Santiago Caputo y Karina Milei.
Quizás por esta falta de relaciones con el Gobierno nacional es que se siente más cómodo Axel Kicillof. Ni siquiera a través del multifacético consultor y asesor presidencial tuvo un punto de contacto. Sí los tiene Wado De Pedro. Entonces, ¿el gobernador es otro lobo solitario que maneja el poder? Algo de eso tiene, aunque su triángulo no sea de hierro porque delega casi todo en Carlos “Carli” Bianco.
Por eso la próxima semana habrá un nuevo capítulo en la pelea que tiene con la Legislatura bonaerense, que en lo formal es “oficialista” pero cuando se lee la letra chica de los acuerdos encubados ahí dentro se nota a las claras que no es así. Máximo Kirchner, Massa y Martín Insaurralde imponen condiciones en Diputados, siempre auxiliados por la oposición “responsable” y hasta por los libertarios. En el Senado, Verónica Magario no utiliza la mano de hierro que siempre fue marca registrada en La Matanza. “¿Cómo puede ser que Sergio Berni o Mario Ishii se le rebelen por cadena nacional? Eso se termina muy simple. Cuando van al cajero, los asesores y empleados de ellos y de todos los que le hacen la vida imposible, aparece en 0. ¿sabes cómo los ubicas en dos minutos?”, grita uno de sus amigos que entiende que al kicillofismo le falta una alta dosis de maldad y osadía.
En esa legislatura, en la Cámara de Diputados, a cargo de Alejandro Dichiara, convocaron a una doble sesión. La primera, para discutir la situación del IOMA, la obra social en estado crítico y que tiene a los empleados municipales y provinciales casi de cautivos. A la hora está citada la segunda reunión para debatir un cambio en el manejo de la comisión bicameral de seguimiento de los fondos especiales para los municipios.
Esta comisión bicameral suena a otra cosa. Para algunos es una “cabina de peaje”. Para otros, “es una respuesta política para beneficiar a los que "acompañaron con su voto el endeudamiento”. Por primera vez, aunque hubo otros fondos especiales para fortalecer las arcas municipales en años anteriores, este organismo le fue arrebatado al gobernador, que pretendía manejar, como era costumbre, el 100% de ese esquema especial de coparticipación, vinculado con la toma de deuda. Axel Kicillof no podía quedar, por segundo año consecutivo, sin presupuesto ni endeudamiento.
Ahora, bajo la excusa de sacarle la potestad de gastos exclusivos para obras, cultura o transporte, (lo primero lo maneja Katopodis, de Kicillof. Lo segundo, La Cámpora y el tercero, el massismo), por la presión de los intendentes, quieren permitir que también sirva para pagar sueldos. “El lunes sale todo”, confía un importante legislador. En la Casa de Gobierno no piensan lo mismo.
El Fondo de Emergencia Municipal consiste en un 70% manejado directamente desde el Ejecutivo provincial y un 30% para ser pedido a través de la Legislatura.
Esta pelea se muestra descarnadamente en Morón, transformado en el verdadero caso testigo de lo que podría pasar si en lugar de tensar directamente se dividen los dirigentes de Máximo Kirchner con los de Axel Kicillof. Por primera vez luego de la destitución de Juan Carlos Roussellot, hace casi tres décadas, se debate la concreción de una comisión investigadora contra Lucas Ghi. Desde aquella situación, que derivó en el nombramiento de dos intendentes interinos es que nunca más el peronismo gobernó el distrito.
En San Isidro, la interna libertaria también jugó fuerte. Producto de una extraña maniobra, el juez Mariano Tecchi, dos años después de la denuncia, negó el acuerdo alcanzado en aquel momento por el actual concejal de La Libertad Avanza José Antonio Montes y una ex compañera de trabajo cuando éste era empleado de la oficina de Tránsito.
En un exceso de confianza inaceptable Montes le pegó en el trasero a su ex compañera y, una semana después, aconsejada por las autoridades possistas del área, ella lo denunció. Casualidad o no, fue en el momento justo que el ahora concejal había sido electo. Por ese motivo es que éste y la damnificada, con acuerdo del fiscal y del abogado oficial, llegaron a un arreglo en carácter de “reparación integral” por 12 millones de pesos, los cuales ya fueron pagados.
La aparición del juez diciendo que no podía convalidar el pacto fue aprovechado por sectores que tensionan con el intendente Ramón Lanús para poder colocar en lugar de Montes al suplente Alejandro Martucci, siempre vinculado con Gustavo Posse y de buenas relaciones con Sebastián Pareja. Montes había llegado ahí por el acuerdo alcanzado hace tres años con las huestes de José Luis Espert, a quien le dieron “el cupo” femenino en casi todas las localidades.
Lanús fue uno de los que abrazó el proyecto presidencial de Patricia Bullrich en desmedro del de su amigo, Horacio Rodríguez Larreta, a quien le renunció en su puesto de director del Banco Ciudad un año antes de las primarias de 2023. Sin embargo no llegó a disfrazarse de Teletubbie violeta aunque siempre defiende el cambio encarado por Javier Milei.