Luego de tirarse con todo, como buenos peronistas, Cristina y Axel arman listas de unidad
En la tarde de hoy Cristina Kirchner y Axel Kicillof se vieron por primera vez personalmente luego del primer llamado que mantuvieron el martes luego de más de medio año sin contactos entre ellos. Empiezan a debatir las listas de candidatos.
Luego de tirarse con todo, como buenos peronistas, Cristina y Axel arman listas de unidad. Foto: Agencia Noticias Argentinas
Axel Kicillof consiguió, parece, un primer objetivo. Tener posibilidad de discutir algo de lo que queda del armado político electoral de Unión Por la Patria en la Provincia de Buenos Aires luego que Cristina Fernández de Kirchner decidiera ser candidata a diputada provincial y nacionalizara una elección que él quería provincializar. Hay que recordar que hasta la semana pasada el único canal autorizado por la ex presidenta para dialogar con ella era Máximo Kirchner.
El encuentro fue esta tarde, antes que Cristina Fernández de Kirchner acelerara su participación política con un acto en Quilmes, que finalmente no se realizó. La guerra de nervios se iniciaba bien temprano. La diáspora discursiva había empezado con Sergio Massa yendo a Chascomús para juntarse con sus intendentes y legisladores que le pidieron por favor que fuera candidato en las próximas elecciones de octubre y Axel Kicillof mostrándose en La Plata con el intendente aliado Julio Alak. Cada protagonista de la interna peronista aparece rodeado de los propios.
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LA IDEA DE LA UNIDAD A COMO DE
El encuentro fue entre la Ciudad de Buenos Aires y Quilmes, casi como una neutralidad arreglada para evitar imágenes de vencedores y vencidos. Desde el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires informaron, extraoficialmente, que se había iniciado el proceso para la integración de las listas entre todos los sectores en pugna, que aún seguían en una guerra dialéctica imparable.
Temprano, De Pedro insistió en el cuestionamiento al desdoblamiento basándose en una cuestión económica, ya que “cualquier militante que quiera caminar un barrio se tiene que tomar un bondi, tiene que usar su teléfono, su WhatsApp, sus pulsos, tiene que caminar, tiene que dedicar tiempo personal, tiempo que es para su familia, para trabajar, para militar. Ese tiempo no lo podemos dividir en dos”. Nadie le preguntó en qué quedó el mensaje tan sentido de la campaña anterior, “la patria es el otro”.
Desde Chascomús, donde nadie habló del tema de las reelecciones, proyecto que fracasó por la decisión de Massa, Malena Galmarini tiró un poco más de alcohol al fuego ya encendido. En diálogo con el stream Uno, tres, cinco, la esposa de Massa disparó por la fortísima discusión interna.
“Me parece que es un juego de egos y de a ver quién la tiene más larga, quién mea más lejos" dijo bien a su estilo. "Creo que deberían todos bajar un cambio, ponernos de acuerdo”, explicó sobre la pelea entre Kicillof y Cristina Kirchner y agregó: “Acá el problema no son los cargos, el problema es cómo nos juntamos todos en contra de un modelo de país que es contrario a lo que nosotros creemos”.
Para el intendente kicillofista de Berisso, Fabián Cagliardi consideró que Cristina se ponga como candidata por la tercera, me parece que es un apriete hacia el gobernador, que está generando un nuevo peronismo y poniéndose al hombro los derechos que estamos perdiendo”. Así están las cosas pero, no obstante, habrá unidad. Al menos eso confían tres jefes comunales con los que habló en estos días este cronista. Uno de los primeros adherentes al Movimiento Derecho al Futuro lamentó que la presencia de la ex presidenta en la discusión bonaerense haya “nacionalizado” la elección que ellos pretendían mantener capsulada en las esferas municipales o de cada región en la que se divide políticamente la Provincia de Buenos Aires. El jefe comunal, al igual que lo expresado por un colega suyo pero cercano a Máximo Kirchner, ve como inexorable la unidad y sostiene que “el año que viene será otra cosa. Nos matamos, en una interna o readecuando las PASO, pero ahí Axel, perdido por perdido, tendrá que jugar a todo o nada”.
A diferencia de esta observación, alguien que pasó por el Instituto Patria esta semana se mostró indiferente a la pelea, pero previno que “Ella no lo va a dejar en paz. Imaginátela sentada en la Cámara de Diputados… Los dos años que vienen serán peor de lo que padeció Alberto Fernández”, adelantó. Por supuesto no dijo nada que nadie no sepa en la intimidad del peronismo kirchnerista renovador. ¿Será la Corte Suprema la única en condiciones de cercar la tozudez de la ex presidenta? A diferencia meses atrás, hoy todos sostienen que los últimos pasos dados por los magistrados van en ese sentido y además de aliviar a buena parte del Movimiento Derecho al Futuro, obligará a Javier Milei y sus cráneos creativos a modificar el esquema electoral previsto con su presencia. ¿Querrá la Justicia, que siempre desconoció la ex presidenta y que el actual jefe de Estado también califica como Casta sacarle de la cancha a la única referencia por la cual la población prefiere mantenerle el voto al oficialismo? Más allá de la baja de la inflación, relativizada por los costos en la vida cotidianos, la mayor adhesión del actual oficialismo surge por el miedo a que “Cristina vuelva”. “Kicillof tiene como máxima virtud que no hay otro más para pelear la Presidencia en 2027”, definió el mismo intendente que cree inexorable la unidad a pesar que no le guste. Con Ella fuera de la cancha quizás se active ese frente anti Milei que muchos imaginan pero que las actuales condiciones inviabilizan.


