Lucía Salinas: "Los Estados pierden hasta US$50 mil millones por el contrabando de cigarrillos"
La periodista habló con MDZ sobre la creciente problemática del contrabando de cigarrillos y su documental titulado "Humo".
Lucía Salinas. Foto: Santiago Aulicino/MDZ
Lucía Salinas ya es una figura relevante en el mundo del periodismo político y judicial. Sus apariciones diarias en las cámaras de A24 y las hojas de Clarín dan cuenta de ello. Sin embargo, salió a buscar un nuevo desafío cuando se embarcó en la filmación de su nuevo documental Humo, disponible en Flow.
Con centro en Paraguay y redes que pasan por Argentina, Brasil y llegan a toda la región, el tráfico ilegal de cigarrillos es un negocio cada vez más rentable y del que nadie hablaba; hasta que Salinas rompió con el silencio en torno a este comercio que deja miles de millones de dólares al año, comprando voluntades en todos los estratos de cada país y financiando organizaciones terroristas del calibre de Hezbolá.
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En exclusiva con MDZ, la periodista cuenta los desafíos que enfrenta la región y cómo " Humo" es el puntapié inicial para poner sobre la mesa una problemática pocas veces discutida.
Mirá la entrevista completa a Lucía Salinas
- Vamos a hablar hoy del documental sobre contrabando de cigarrillos y tabaco que sacaste en diciembre pasado: Humo. Es un tema que no se trató seriamente y en profundidad hasta que vos sacaste ese documental.
- La verdad es que una de las principales devoluciones que hemos tenido después de la publicación en Flow del documental; un documental que hicimos con la productora El Ciclista, fue que no era un tema en discusión o un tema que llegue a estar de forma recurrente en las agendas políticas, siendo que los principales perdedores en esa batalla, en esta problemática, son los Estados. Porque es mucho dinero que no ingresa por las vías legales, que es la recaudación impositiva.
Me parece que ahí tuvimos una primera gran satisfacción con el documental, con Humo, que fue poner en discusión algo que no era tema, por decirlo de alguna manera. Y es una realidad. Es un delito que crece, que se perfecciona y que termina teniendo vertientes cada vez más preocupantes, porque, de algo que pareciera ser invisible o que a la luz del código aduanero pareciera ser una multa o una pena menor, termina siendo la fuente de financiamiento de organizaciones terroristas en la región latinoamericana.
- Te quería preguntar por el foco, o el hincapié, que hacen ustedes en el documental en Paraguay. ¿Por qué Paraguay específicamente? ¿Qué condiciones se dan ahí que sirve como epicentro de lo que se desplaza después a toda la región?
- Humo es un proyecto que nos demandó casi dos años, entre la preproducción, la investigación, la producción, el rodaje, la edición, un equipo enorme. Cuando comenzamos nos dimos cuenta que Paraguay era un epicentro. ¿Por qué? Porque es el principal productor de cigarrillos de toda la región y, si bien la normativa exige que esos cigarrillos solo se comercialicen dentro de Paraguay, es uno de los principales productos que se decomisan en distintos operativos en la frontera con Brasil; operativos que se han realizado incluso en la Patagonia argentina, donde se secuestran cigarrillos que ingresaron a nuestro país de forma ilegal cuyo origen es Paraguay. Empezamos a ver que allí había un lugar desde el cual partir y es ¿por qué terminamos encontrando este producto diseminado por toda la región y siendo una gran fuente de financiamiento para organizaciones criminales, cuando es algo que solo debería comercializarse legalmente dentro de Paraguay? Fue como un primer interrogante y la respuesta se fue encontrando a medida que recorríamos distintos puntos calientes de la frontera de Paraguay con otros países, entre ellos Brasil, hablando con las autoridades de la policía de la aduana brasilera, con autoridades judiciales de la Argentina...bueno, entonces empezamos a armar ese rompecabezas.
- Vos en un momento decís que uno de los motivos que promueven este comercio ilícito son los altos aranceles que tiene Argentina, por ejemplo, para desalentar el consumo de tabaco. ¿En el resto de los países donde también se extiende este mercado ilegal, los aranceles son también altos?
- No, son mucho más bajos. En Paraguay, la carga impositiva no supera el 17%, en Argentina está por encima del 80%. ¿La carga impositiva qué pretende? Responder a los estándares también de la Organización Mundial de la Salud, que es desalentar el consumo. ¿Esa carga impositiva hace que se consuma menos cigarrillos? Está demostrado que no. Y los especialistas, lo que plantean, es que todo aquello que se plantea como algo extremadamente restrictivo, sin ninguna otra política paliativa o que acompañe, termina fomentando el negocio ilegal, que es lo que ocurre con un producto como el cigarrillo.
¿Entonces, qué sucede en Paraguay? Lo que te dicen es "nosotros pagamos todos los impuestos". ¿Qué sucede con algunas empresas en nuestro país? A través de medidas cautelares judiciales por muchos años lograron no pagar toda la carga impositiva que se le aplica a la industria. Pero en Brasil es tan baja la carga impositiva, que no es el problema, pero termina siendo una gran fuente de financiamiento para organizaciones criminales.
- ¿De cuántos millones de dólares estamos hablando?
- Bueno, se estima que en el mundo, por año, los Estados pierden entre 40 mil y 50 mil millones de dólares por el contrabando de cigarrillos. ¿Por qué? Porque es dinero que no ingresa impositivamente a las arcas públicas. Entonces es una industria que maneja en el mercado ilegal una suma sumamente cuantiosa de dinero. A la vez, no es lo mismo encontrar un cargamento de cigarrillos que está entrando de forma ilegal por la frontera que de drogas.
La carga o el peso de la ley es mucho mayor en materia de narcotráfico que de cigarrillos. Entonces ahí también hay, si querés, un análisis por parte de las organizaciones criminales que dicen "esto me deja mucho más dinero, con un riesgo sumamente inferior, con un producto hasta socialmente aceptado y consumido". No es que la droga no esté consumida, pero tiene claramente otros reparos. Entonces se vuelve beneficioso por estas dos vías para las organizaciones criminales.
- Y parte de este gran caudal de dinero termina en organizaciones terroristas tales como Hezbolá.
- Sí, hay especialistas, con quienes nosotros vamos dialogando a lo largo del documental, que lo que exponen es esta realidad. Antes las organizaciones criminales se dedicaban o se especializaban en algo: tráfico de estupefacientes, contrabando de algún tipo de mercadería...hoy lo que cotiza es la ruta. Vos tenés la ruta. Entonces, vos por esa ruta vas a hacer circular el producto que te sea más redituable y menos riesgoso ante la ley. Si ya tenían las rutas a través de las cuales movían droga, ahora no solo van a mover droga, también van a mover cigarrillos. Tiene penas menores y además te termina dejando una ganancia mucho mayor, con menor riesgo.
Lo más preocupante es que se detectó que muchas organizaciones criminales, como organizaciones terroristas asentadas, ya conocidas en la región, se financian con este tipo de delitos. Y un delito como el contrabando de cigarrillos no es un delito autónomo y aislado, sino que después termina alentando y alimentando otros delitos, como el lavado de activos. Vos necesitás que ese dinero que tiene un origen ilícito ingrese al mercado simulando ser ilícito. Entonces, tenés lavado de dinero, el armado de estructuras fantasma, ya sean jurídicas, como comerciales...no es un delito solo, aislado, menor. Termina siendo fuente de financiamiento y también el puntapié inicial para otra red delictual.
- Aparte de las organizaciones criminales, ¿cuánto de ese dinero termina en la política? Sea para evitar controles locales o financiando campañas quizás.
- Si es cierto que en la actualidad el contrabando de droga, de estupefacientes, sigue siendo lo que más dinero maneja y gran parte de ese dinero se destina a la compra de voluntades, ya sea de fuerzas federales, fuerzas provinciales, políticos locales y políticos nacionales. Justamente, para que estas organizaciones no vean frustrado en ningún momento el éxito que buscan imprimirle a sus negocios, todos ellos ilegales. Sí, hay, y se ha visto en distintos expedientes judiciales, comisiones de delitos que sería de imposible realización sin la connivencia. Tenemos jueces federales del norte de nuestro país presos y condenados por haber ayudado a organizaciones narcotraficantes.
Me parece también que una cosa que pone en discusión Humo es cómo se van perfeccionando las organizaciones criminales. Ya no se dedican a una sola cosa. Aquello que hoy tiene mayor demanda, que resulta menos riesgoso si te agarran y más redituable económicamente, bueno, va a ser lo que van a comercializar en sus rutas. Y esas rutas, no son, nada más ni nada menos, que territorio ganado. Donde el Estado se corre, no es que ese espacio queda vacío. Donde el Estado se corre, las organizaciones criminales son muy ávidas para ocuparlos. Además, mientras el Estado invierte en un determinado tipo de tecnología, las organizaciones criminales invirtieron en una tecnología superior porque también hacen contrainteligencia, porque también saben dónde moverse, qué voluntad comprar.
- ¿Cómo haces para desbaratar toda esa red cuando, por ejemplo, uno ve que alguien que transportaba cigarrillos a través de la frontera de Paraguay cobraba algo así como 1.200 o 1.300 dólares?
- Hablaba, creo, de más de 2 mil o 3 mil dólares por viaje, por noche. Lo que pasa es que ahí también se juega otra realidad que transcurre en nuestras fronteras. Hay un factor arraigado. que es cultural, que es una idiosincrasia...Este contrabandista, quien nos pidió la reserva de su identidad, vio a su familia sustentarse de esa manera. Cuando yo le pregunto si él en algún momento se imagina dejando de hacer esto, él dice que no, porque no hay otra fuente de trabajo. Ellos lo viven, lo conciben como un trabajo. Eso es muy difícil de erradicar, porque vos a eso solo le vas a caer con el peso de la ley; que corresponde, porque la Justicia no tiene otra cosa que hacer que velar por el cumplimiento de la ley.
¿Pero el Estado qué rol va a cumplir ahí? Porque es la realidad de muchas de las provincias que comparten fronteras con otros países. Pero es una realidad tanto del lado argentino como del lado paraguayo, como del lado brasilero. Y lo explican tanto jueces, como fiscales, como autoridades policiales. Es muy difícil desbaratar.
Lo que pasa es que ese "pasero" el que, como la palabra lo indica, se ocupa de pasar de una costa a la otra los cigarrillos de forma ilegal, es el eslabón más débil de una cadena que es muchísimo más poderosa y que tiene réditos económicos muchísimo más cuantiosos que lo que ese hombre gana en una noche.
- ¿Hay algún otro caso en el mundo así que se pueda comparar con lo que ocurre acá con Paraguay, Argentina y Brasil?
- Bueno, sí, porque hay gran parte del cigarrillo de contrabando que se exporta. Puede salir por Hidrovía o puede salir por otras costas. Chile ha visto prácticamente duplicado la cantidad o los números en materia de contrabando de cigarrillos. Es un delito que que ha ganado terreno a lo largo de los años, que termina siendo muy redituable y que sus redes, sus tentáculos, por decirlo de alguna manera, no terminan a nuestra región.
Posiblemente parte de eso empieza en nuestra región, pero es un problema que llega incluso hasta Colombia, hasta México, dentro de la región latinoamericana, con lo cual no queda circunscripto a la frontera de Paraguay con Argentina o de Paraguay con Brasil. Realmente es un delito con dimensiones muchísimo más grande. De hecho, Humo abarca Bolivia, Chile, Paraguay, Brasil y lo que muestra es una suerte de paneo que realmente es mucho más grande de lo que todos nos estábamos imaginando. Y mueve miles de millones de dólares por año.
- A nivel Mercosur, o regional, parece que no hay ningún organismo que se encargue de combatir específicamente este tipo de contrabando.
- Los ministerios públicos fiscales le están prestando mucha más atención por la cantidad de cigarrillos que van incautado en diversos procedimientos, entonces ahí van tomando dimensión. Creo que el Ministerio Público si allí está haciendo un trabajo incluso más combinado con sus pares de otros países para encender algunas luces de alerta. ¿Pero es un tema en la agenda pública? No, no lo es. Y un poco lo que nos propusimos con Humo fue eso: hagamos de este que es un tema inquietante, que es un tema que que está ganando terreno, que está financiando organizaciones terroristas...hagamos de este un tema de discusión.

