Los herederos de Cristina Kirchner se juntaron pero no hubo ni foto ni acuerdos
En la primera reunión formal entre los tres sectores en pugna para amalgamar la oferta electoral del peronismo kirchnerista renovador bonaerense, solo hubo un par de expresiones de buena voluntad y sobrevoló un mayor protagonismo de los intendentes. Máximo Kirchner no sería candidato a nada.
Distintos tiempos, hermanos políticos en sus inicios, enemigos íntimos en la actualidad: Axel Kicillof y Máximo, el hijo de Cristina Fernández de Kirchner.
La reunión entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner ayer en La Plata fue un nuevo intento por encarrilar las relaciones rotas entre el hijo de los dos presidentes, y el gobernador en el que se aprovechó para hurgar en algo parecido a un borrador electoral de cara a las elecciones de septiembre y octubre próximo en el territorio bonaerense.
Del uno al diez, “la reunión podríamos calificarla en un cuatro. No alcanzó para ser un aprobado pero si para dar una previa”, graficó un protagonista del encuentro que creyó que “íbamos a empezar anotando como en el chin chon, porque empezamos menos diez”. El discurso de apertura de Máximo Kirchner, en la que insistió con viejas cuestiones pendientes con el mundo Kicillof, parecía que iba a marcar el rumbo del encuentro.
Fue ahí donde varios de los presentes, fundamentalmente Sergio Massa y un par de intendentes experimentados pidieron ubicarse en la situación y que si cada uno pretendía zanjar en un encuentro como ese todas las facturas pendientes, no tenía sentido que se hubieran acercado hasta allá.
Desde la Gobernación no dieron ninguna información. Como si la reunión no hubiera existido. Entre los intendentes todo está mucho más claro. Ellos reconocen, en privado, que tienen que ser ellos los que discutan entre sí porque sus líderes naturales y políticos no tienen ni la ductilidad ni la practicidad que ellos tendrían al hablar entre pares. La frase de un jefe comunal que habló con MDZ fue: “Estamos entre uno que hereda pero no tiene votos y el otro que nunca condujo nada”.
La jugada de Sergio Massa
Sergio Massa, quien más los entiende a todos, aprovecha esta capacidad de escucha y traducción de los intereses en disputa. Sin embargo, su capacidad de maniobra está más que acotada. Le reconocen su habilidad para “sacarle jugo a las piedras”, haber quedado a solo tres puntos de ganar en 2023 y su conocimiento de todos los resortes del poder. Le critican que “siempre termina haciendo una de más”, como le endilgan haber hecho en la última semana, cuando se discutió las reelecciones indefinidas de los legisladores provinciales.
Una de las fuentes más confiables de MDZ, participante del encuentro realizado este domingo en la residencia del gobernador Kicillof, calificó la reunión como “una buena primera reunión. Había mucha gente, quizás por eso no haya servido de mucho y todo fueron comentarios de circunstancia”.
Cómo irá en peronismo a las elecciones
Consultado por cómo se armarán y cuánto poder de decisión tendrán las comisiones que se pretenden armar, dijo: “Vos sabes lo que decía Perón de las comisiones, ¿no?”. Efectivamente, el general, creador del movimiento que ahora pretenden representar Kirchner, Massa y Kicillof, siempre expresaba la inutilidad de esos ámbitos. “La comisión es un lugar armado para que no se tome ninguna decisión”.
Si bien en los papeles y las teorías la unidad es algo imprescindible para el antiguo manual peronista, la realidad contrasta con el deseo. La ruptura de viejos compromisos políticos y personales, y la salida de Axel Kicillof del concepto de “kirchnerista”, agudizó las diferencias entre los miembros de lo que hoy se conoce como Unión por la Patria.
La reunión, que fue más corta de lo que se podía prever dada la cantidad de participantes, casi veinte personas, tuvo sobreabundancia en representación del Conurbano, lugar geográfico donde el peronismo kirchnerista renovador pretende retener la mayor parte de los votos históricos. En el interior, cuando se alejan de la Ruta 6, todo es muy diferente. Nadie quiere saber nada con un proyecto similar al del Gran Buenos Aires, dominado por la imagen y el recuerdo de Cristina Fernández de Kirchner. Esa es la otra piedra angular de la discusión que se viene. Máximo y La Cámpora pretenden que la condenada ex presidenta de la Nación sea el eje del discurso, proponiendo no solo su libertad, sino el compromiso por un indulto de parte de Kicillof, ese que aún no expresó.
Qué pasará con Máximo Kirchner
Si bien nadie lo puede decir oficialmente, lo que quedó flotando luego del discurso pronunciado por el diputado Kirchner- y lo que se sobreentendió en los primeros mensajes sobre los armados territoriales y seccionales- es que el hijo de los dos presidentes no estará en la poderosa tercera sección como cabeza de lista. Una especie de “hora de los intendentes” fue una de las primeras impresiones.
Por eso es que la discusión en la Tercera Sección Electoral, que empieza en La Matanza y termina en Ensenada, la definición sobre la primer diputada provincial quedará entre Verónica Magario, vicegobernadora, o Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y delegada de Cristina Kirchner. En la región, Mendoza está peleada personalmente con Jorge Ferraresi, su vecino de Avellaneda, al que trató de “pelo tu 2” en una reunión realizada en la gobernación hace varios meses. Tampoco le cierra demasiado la hegemonía cristinista a Juan José Mussi, Mariano Cascallares y Mario Secco, presente en la reunión del domingo. Fernando Gray, de Esteban Echeverría ya lanzó su campaña personal por la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.
En el otro territorio de importancia, la primera sección, que abarca desde Campana hasta Navarro, los mayores inconvenientes están en Tigre y Morón. En el primero, Julio Zamora prefiere ir con una lista seccional aparte junto con Joaquín De la Torre, Gustavo Posse y Juan Zabaleta antes de quedar encapsulado por el acuerdo que tiene a Massa como factótum.
En Morón la pelea se da entre el intendente Lucas Ghi y su antiguo jefe político, Martín Sabbatella. Es lo más parecido a lo que sucede a nivel provincial entre Kicillof y Máximo Kirchner. Y guarda una relación directa con lo de Tigre, donde Zamora fue puesto por Massa como sucesor. En todos los casos, la presión de los jefes, cuyos abrazos suelen asfixiar, provocaron las rupturas.
La otra localidad con problemas de cierre, que a su vez repercute en toda la sección electoral es en La Plata, que es también la totalidad de la región 8va. Ahí el intendente y jefe territorial es Julio Alak, ex ministro de Cristina Kirchner pero con muchos roces con su no socia local, Florencia Saintout.


