Increíble: el peronismo prefiere ir a buscar a Cristina Kirchner en prisión antes que a Axel Kicillof a La Plata (Parte II)
Hace dos meses, un grupo de dirigentes coordinados por el exministro de Educación, Nicolás Trotta, se juntaron para armar un nuevo espacio de discusión política al que fueron convocados Leonardo Nardini y Juan Manuel Urtubey, entre otros. Días atrás, Guillermo Moreno le dio la bienvenida a Miguel Ángel Pichetto a un armado peronista puro. De ahí fueron a ver a CFK. Parece que no están solos en ese intento.
Gustavo Menéndez, Miguel Angel Pichetto, Gustavo Valdez y el "Gringo" Castro en la convocatoria realizada por Guillermo Moreno
El peronismo, que trata de emanciparse del kirchnerismo- como antes lo había hecho del menemismo, y por eso no sonó sorpresivo que Guillermo Moreno, un referente clave del otrora K-, dijo que “es posible que podamos tener un candidato presidencial como Miguel Ángel Pichetto”.
“Pichetto es uno de los candidatos a presidentes. Moreno (por él mismo) es otro, Massa es otro, el cordobés (por Juan Schiaretti) es otro… Grabois es otro”, y así podía relatar cientos de candidatos que, para él, podían representar al peronismo en las elecciones de 2027. No fue casualidad que en ningún momento nombró al gobernador Axel Kicillof en esa tira. Lo sigue considerando un “soviético con pensamiento iraní… Un globalista”.
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Más allá de esta catarata de candidatos, y de la manera displicente de describir un proyecto que puede ser mucho más difícil de encauzar porque “todos, hasta el pasado reciente, fuimos a armar una cooperativa y terminamos cagándonos entre todos”, como lo describió un protagonista de esta nueva historia, a nadie le pasó desapercibido que la expresidenta recibiera en su domiciliaria de San José 1111 al ex candidato a vice de Mauricio Macri.
Sí pocos percibieron, y MDZ fue uno de ellos, que Pichetto eligió ir a ver a Cristina Kirchner a su prisión y no fue hasta La Plata donde tiene la residencia Axel Kicillof. ¿Saben algo que el resto del planeta no sabe? O simplemente su fe los ciega. Cristina ya eligió que su heredero político sea su hijo, que todavía reclama, como Mayra Mendoza, que antes de armar un proyecto primero se tiene que definir que la ex vice presidenta de Alberto Fernández es “una presa política y eso significa que el peronismo está proscripto”.
El eje San José: por qué Pichetto eligió a Cristina antes que a La Plata
¿Cuánto falta para que los peronistas que no participan de ningún espacio de poder, más un nutrido grupo de intendentes bonaerenses, vayan a buscar a figuras como Emilio Monzó, Julián Domínguez, Natalia De la Sota, Camau Espínola, Gustavo Sáenz y hasta el propio Joaquín De la Torre? Los empresarios empiezan a preguntarse si hay alguien racional en condiciones de continuar, si riesgo que todo termine desbarrancando, el proceso de equilibrio fiscal pero con una cuota importante de producción local.
Esta hipótesis, anárquica, inorgánica y hasta quimérica, choca contra una realidad. El bloque del Senado Nacional no solo se partió. Directamente se desintegró por la salida de los representantes de las provincias mineras que esperan tener un respaldo económico fuerte por la habilitación de la extracción de metales preciosos como sucede en Chile. Todo depende del éxito que tenga el plan económico de Milei para que eso no vuelva al cauce natural y los peronistas, luego de reproducirse como los gatos, se reagrupen.
La fractura del Senado y la presión empresarial por la "racionalidad"
Con Cristina Fernández de Kirchner presa y controlada sobre la cantidad de visitas semanales que recibe, su herencia no tiene más remedio que ponerse a esperar que “la sociedad se de cuenta que nosotros tenemos razón” o activar un nuevo plan de supervivencia que le permita, a algún conocido, llegar al poder para que la ex presidenta pueda tener más licencias dentro de su prisión domiciliaria.
“No sé si eso puede estar en el pensamiento de Ella o de Máximo. Pusieron un presidente y sin embargo las causas siguieron vivitas y coleando”, recordó un dirigente que sabe encontrarse en las cercanías de San José 1111.
Los intendentes, que siempre supieron que tanto Axel como Máximo fueron dos herramientas utilizadas por ella para discutir en el peronismo bonaerense, empiezan a hablar entre sí con mucha más frecuencia de lo que se sabe. Son ellos los que tienen los votos y los territorios. Comparten las urgencias y los apremios de una crisis económica que le pega de lleno en sus presupuestos y, además, tienen afinidades que exceden los pensamientos rígidos de sus supuestos conductores.
El despertar de los intendentes: votos, territorio y la herencia de Insaurralde
Un virtual “Frente de Frentes”, que tome lo mejor de cada espacio, son proyectos imaginarios armados luego de cada encuentro con los antiguos dueños del país, hoy desconcertados por ver cómo son atacados directamente por Javier Milei, casi de la misma forma que lo hacían los dos presidentes Kirchner. “Para que nos puteen nos quedamos con ustedes, que por lo menos nos hacían ganar plata”, dicen irónicos.
Como confirmación que “todos están moviéndose”, hoy por la mañana, un grupo de poderosos referentes bonaerenses vinculados con el peronismo kirchnerista difundió una encuesta en la que aparece, sorpresivamente, Gastón Granados, de Ezeiza, como el jefe comunal mejor ponderado en caso de tener que elegir un gobernador, seguido por Leonardo Nardini, Julio Zamora y Gabriel Katopodis. Ningún otro encuestador pudo mostrar un resultado similar hasta el momento.
Granados es, junto con Juan De Jesús, Federico Otermín, Federico Achaval, Gustavo Arrieta y Nicolás Martegazza uno de los grupos políticos más fuertes y con más votos por fuera del MDZ, La Cámpora y el Frente Renovador. Al final de cuentas, las relaciones trazadas por Martín Insaurralde lograron permanecer intactas a pesar de su ausencia.
No por casualidad un exintendente le dijo a este medio esta semana que “el gran error que tuvo el Grupo Esmeralda (armado por un grupo de intendentes en el momento que María Eugenia Vidal había ganado la Provincia) fue no haber convocado también a los pibes… Era por ahí”.
El propio Moreno sabe que Cristina Fernández de Kirchner, salvo cuando fueron ella o su marido los candidatos presidenciales, siempre buscó un “centrista” para ser los representantes de su espacio. Probó con Daniel Scioli, luego con Alberto Fernández y terminó poniendo a Sergio Massa. Por eso cree que el peronismo, con todos adentro pero sin protagonismo de nadie en especial, tiene una chance de volver a hablar de Trabajo, empleo y producción. Otra nueva prueba del “volveremos mejores”.


