Senado: Jaldo, Jalil y Sáenz rompen Unión por la Patria y ratifican su bronca con Cristina Fernández de Kirchner
En el Senado, Gustavo Saénz abre el juego. Los gobernadores del peronismo no K corren a sus senadores de la conducción de José Mayans.
Los cinco senadores de Convicción Federal tendrán un espacio propio, por fuera de UP.
Prensa Convicción FederalCon la reforma laboral a un paso de convertirse en ley en el Senado, el bloque Convicción Federal, integrado por cinco senadores que responden a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), confirmó su ruptura con el bloque kirchnerista que preside José Mayans (Formosa).
Todavía no está confirmado si los cinco integrantes de esta bancada tomarán un nuevo camino en la Cámara alta, más cercano al oficialismo. La duda está en Fernando Rejal (La Rioja), quien responde al gobernador Ricardo Quintela (La Rioja), que mantiene un vínculo estrecho con Cristina Kirchner. El resto de los integrantes son Carolina Moisés (Jujuy), Fernando Salino (San Luis), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán).
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Cómo se llegó a la ruptura en el Senado
La confirmación de esta nueva ruptura llega luego de que la reforma laboral quedara casi lista para su sanción en el Senado. Además, se produce de cara a un nuevo período ordinario al que el Gobierno llega fortalecido con la aprobación de tres leyes clave: la laboral, la baja de la edad de imputabilidad y el Presupuesto 2026.
Estos senadores mantienen una buena relación con la Casa Rosada, basada en las negociaciones que llevan adelante los gobernadores que tienen terminales en esta bancada, que hasta esta semana formaba parte de Unión por la Patria. Dentro del Palacio Legislativo, además, dialogan de manera permanente con la jefa del bloque La Libertad Avanza, Patricia Bullrich.
La exministra de Seguridad ya sabía que esto ocurriría. "Ellos siempre nos dijeron que hasta la reforma laboral iban a estar con el kirchnerismo y que la ruptura iba a darse después", deslizó ante MDZ una fuente que trabaja en el despacho de Bullrich en el Senado.
La titular del bloque oficialista fue a buscar en el Senado los votos de esta bancada, pero no los encontró. "Para ellos la reforma laboral era un tema doctrinario, del que no se podían distanciar demasiado", reconoció una fuente del oficialismo para validar la decisión que, en su momento, tomaron los cinco senadores de Convicción Federal.
La guerra de los gobernadores con Cristina Kirchner
Distinta fue la situación en la Cámara de Diputados, donde legisladores que responden a Sáenz, Jalil y Jaldo sí acompañaron al oficialismo con el quórum y la aprobación de la ley. Esa decisión les valió críticas de los diputados de Unión por la Patria, que los calificaron de traidores.
Sin embargo, desde hace tiempo este grupo de gobernadores —que paradójicamente compitió dentro de Fuerza Patria en 2025 y de Unión por la Patria en 2023— busca tomar distancia del kirchnerismo y de la conducción que ejerce Cristina Kirchner desde el PJ nacional.
"La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones", señaló en X Sáenz, en referencia a Cristina y Máximo Kirchner.
En Jujuy y Salta sufrieron la intervención del Partido Justicialista (PJ), dispuesta por Cristina Kirchner desde Buenos Aires. En el caso de Salta, el gobernador desplegó sus esfuerzos para recuperar la conducción, abrir un proceso interno de elección y llevar al diputado Pablo Outes como titular del partido.
Desde Matheu se resisten a esa posibilidad y buscan expulsar del partido a los diputados que votaron a favor de la reforma laboral de Milei; Outes está entre ellos. Para eso, desplazaron a Sergio Berni de la intervención y designaron a Pablo Kosiner, uno de los dirigentes alineados con Cristina Kirchner para ordenar la escena provincial del peronismo.


