Los detalles de la familia mendocina que le robó millones de pesos al PAMI

Paso a paso, la estafa millonaria de la familia Godoy para quedarse con dinero de la obra social de los jubilados. Padre, madre, hijos, hermanos y esposas. Todos formaron parte de la asociación ilícita condenada por la justicia. Solo uno de los 11 miembros cumple su condena tras las rejas. Los farmacéuticos y las farmacias involucradas.

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Mariano Bustos

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Jorge Emanuel Godoy Resa hoy está preso condenado a cinco años y once meses de prisión efectiva. Su padre, José Antonio Moisés Godoy Torres también recibió la misma condena, pero por su edad cumple prisión domiciliaria. Otros miembros de la familia fueron condenados pero a penas menores con prisión en suspenso. Todos  formaban parte de una asociación ilícita que durante al menos cuatro años llegó a estafar al PAMI por más de 50 millones de pesos. Del dinero nada se sabe y solo les han decomisado dos vehículos.

La pregunta que muchos se hacen es simple: ¿cómo hacía este empleado del PAMI para robar millones de pesos sin que nadie se diera cuenta? La respuesta implica una intrincada red compuesta por distintos integrantes de la familia y algunos cómplices. Robo de recetarios, troqueles truchos, farmacias cómplices y socios que revendían insulina en otras provincias.  Un resumen de la trama delictiva que fue desbaratada por la Justicia Federal gracias a la colaboración de las actuales autoridades del PAMI.

La trama

Jorge Emanuel Godoy Resa era empleado del PAMI y se desempeñaba en el edificio ubicado en calle España. Sus compañeros lo califican como una persona de gran porte y generoso, pero admiten que era difícil de entender cómo hacía con el sueldo de empleado público para vivir la vida de lujos que llevaba. Vivía en el barrio privado Vista Olivos, tenía una moto BMW, una camioneta Suzuki Vitara y dos autos Citröen. Lo cierto es que esa vida estaba sustentada en una red delictiva que defraudó a la obra social de los jubilados por millones de pesos.

Aprovechando su posición, Jorge Godoy sustraía recetarios originales del PAMI en distintas dependencias de la obra social. Entre ellas, la oficina de veteranos de Guerra del PAMI, pero también de otros lugares. En total, la Justicia Federal peritó 371 recetas en las que encontró distintas irregularidades como datos de afiliados inventados, troqueles truchos y sellos apócrifos de profesionales médicos que trabajan con PAMI.

Esas recetas, principalmente de insulina, eran cambiadas por medicamentos en la farmacia "La Pirámide" ubicada en la calle Córdoba al 45, de Ciudad. Allí participaron sistemáticamente otros miembros de la familia de Jorge Godoy. Su esposa, Rosmary Lourdes Insua Blangetti, su madre, Nélida Cristina Resa Brunatto y otros tres cómplices: Esteban José Genco Olmedo, Paulo Edgardo Composto Grimalt y Carlos Alberto Bustos Barrera.

En concreto, ellos se acercaban para obtener medicación de las correspondientes prescripciones médicas que la Obra Social PAMI costeaba en beneficio de afiliados que no la precisaban, o que no eran diabéticos, o que no habían sido dados de baja del sistema, o que habían sido dados de alta previamente. El alta y el grado de cobertura de los afiliados lo establecían Jorge Godoy Resa y otro empleado del PAMI, Carlos Augusto Colombi Miralles, quienes utilizaban su clave de acceso para realizar las maniobras.

Pero la estafa no terminaba allí. De esa manera los delincuentes se hacían con los medicamentos, pero el verdadero negocio estaba en la posterior venta de los mismos. La medicación era reinsertada en el mercado mediante dos farmacias que había adquirido Jorge Resa, una en Las Heras y otra en Maipú.

Farmacias Berra (Maipú) y Farmacia Martínez Daroni (Las Heras)  eran utilizadas para vender las drogas -principalmente insulina- con la intervención del padre de Jorge Godoy, José Antonio Moisés Godoy Torres. Incluso, desde allí la despachaban la droga a otras provincias para su comercialización.

La farmacia Berra contaba con la dirección farmacéutica de Miguel Fabio Acerbi Duje, también condenado como miembro de la asociación ilícita. Mientras tanto, la farmacia Martínez Daroni de Las Heras era administrada por Paulo Edgardo Composto Grimalt y Carlos Alberto Bustos Barrera. El último figuraba como director Técnico Farmacéutico de ese establecimiento. Pero lo cierto es que ambas farmacias eran manejadas administrativamente por Jorge Emanuel Godoy Resa y su padre José Antonio Moisés Godoy Torres. Las farmacias las habían adquirido a través de la firma comercial Crossfarma SRL, integrada por la esposa y el hermano de Jorge Godoy: Rosmary Lourdes Insúa Blangetti y Cristian Leonardo Godoy Resa.

"Las maniobras típicas realizadas a través de estas dos farmacias consistía en falsificar troqueles de medicamentos para adosarlos a recetas de PAMI que contenían la prescripción de insulinas, tiras reactivas y/o medicamentos ambulatorios de venta bajo receta a afiliados del Instituto que no precisaban la medicación, o que no eran diabéticos, o que no habían sido dados de baja del sistema, o que eran dados de alta, junto con la firma y sellos apócrifos de médicos e instituciones de salud prestadoras de la obra social defraudada, y la inscripción de datos falsos de terceras personas intervinientes en el retiro de la medicación, para de ese modo simular su venta y dispensa. Dichas recetas, luego, se presentaban al cobro ante la Cooperativa Farmacéutica de Mendoza (COFARMEN) para obtener y abultar el crédito disponible para sus farmacias", relatan desde la fiscalía a cargo de la instrucción de la causa.

Al obtener las notas de crédito para esas dos farmacias, la asociación ilícita podía retirar medicamentos de distintas droguerías para reinsertarlo en el mercado negro. Parte de esa mercadería se vendía en las farmacias que administraban los Godoy, mientras que el resto era enviado en encomienda a otras provincias del país. Principalmente Córdoba.

En Río Cuarto uno de los principales receptores de la medicación que iba en las encomiendas era Carlos Mauricio Pallares García, que pagaba con dinero en efectivo o cheques por los medicamentos. "De lo contrario, las notas de crédito reconocidas por Farmalink eran directamente convertidas en cheques equivalentes al crédito liquidado, generado por el registro de ventas simuladas en las farmacias con recetas de PAMI con troqueles apócrifos, y esos cheques posteriormente se depositaban para el cobro en efectivo", agregan los investigadores.

Padre e hijo, los Godoy eran quienes dirigían el accionar de el resto de los condenados. Otro dato relevante en el rompecabezas es que la esposa de Godoy Resa era empleada de Anses y desde allí proporcionaba datos de personas de los padrones. Además, intervenía en la confección de recetas apócrifas de PAMI, que eran llenadas con datos de afiliados del PAMI aportados por Jorge Godoy y Carlos Colombi, que posteriormente se presentaban en las farmacias por Nélida Cristina Resa Brunato (madre de Jorge Godoy) o Esteban José Genco Olmedo para retirar le medicación correspondiente (generalmente, insulinas y tiras reactivas), que luego eran enviadas a la localidad de Río Cuarto, Córdoba, para que Carlos Mauricio Pallares García. 

Nélida Cristina Resa mantenía comunicaciones telefónicas asiduas con su hijo Jorge en torno a la provisión de recetas, que normalmente retiraba debajo del asiento del auto que él dejaba estacionado en calle Avellaneda y Tiburcio Benegas de Ciudad, para que ella retirase medicamentos de las farmacias y se los entregara a él. La droga era guardada en el departamento de José Godoy, padre de Jorge y exesposo de Nélida Cristina Resa.

Todos ellos fueron condenados por el Tribunal Federal de Mendoza 1 luego de acordar un juicio abreviado. Solamente Jorge y José Antonio Godoy recibieron condenas de prisión efectiva, que en el caso de José Antonio se cumple de forma domiciliaria porque tiene más de 70 años.

En cuanto al dinero, no se ha logrado recuperar y hasta la Justicia Federal solamente ordenó el decomiso de un auto Citröen C4 y otro vehículo Citröen C3. Eso a pesar de que se constató que Godoy también tenía una motocicleta BMW y una camioneta Suzuki Vitara.

Uno por uno

Jorge Godoy Resa: jefe de la asociación ilícita junto a su padre. Empleado de PAMI que robaba recetas y utilizaba sus claves de acceso al sistema de la obra social para sacar y adulterar datos de jubilados. Su esposa Rosmary  Insúa trabajaba en Anses.

José Antonio Moisés Godoy Torres: padre de Jorge. Contador que acopiaba medicamentos en su departamento y se encargaba de organizar la logística del despacho de droga a otras provincias. Su ex esposa, Nélida Resa, iba con recetas truchas a sacar medicamentos a la farmacia La Pirámide, de Ciudad.

Rosmary Insúa: esposa de Jorge Godoy, empleada de Anses. Ayudaba a conseguir datos para las recetas y colaboraba en su confección. Figura como titular de la firma comercial Crossfarma SRL, mediante la cual se compró la farmacia Berra de Maipú y la Martínez Daroni de Las Heras.

Nélida Cristina Resa: se encargaba de buscar las recetas truchas en el auto de su hijo Jorge. Iba a la farmacia La Pirámide de Ciudad con las recetas y extraía medicamentos. Los mismos luego eran acopiados por su exesposo José Antonio Godoy. Se vendían en las farmacias antes mencionadas o se despachaban a provincias como Córdoba para su posterior comercialización.

Esteban Genco Olmedo: trabajaba en Farmacia Berra de Maipú. Uno de los encargados de los envíos de encomiendas con medicación  hacia otras provincias. También intervino en varias recetas apócrifas.

Miguel Fabio Acerdi Duje: farmacéutico cordobés que vino a Mendoza para asumir la dirección de Farmacia Berra. Aportó conocimientos para perfeccionar la confección de recetas apócrifas y su carga en el sistema de farmacia. Enviaba medicamentos a Córdoba en encomiendas.

Carlos Agusto Colombi Miralles: empleado de PAMI junto a Jorge Godoy. Proporcionaba información y datos con nombre, apellido y número de beneficiario que, luego, eran utilizados para la confección de las recetas apócrifas por parte de los otros miembros de esta asociación ilícita.

Paulo Edgardo Composto Grimalt: socio en la farmacia Martínez Daroni, de Las Heras. Se encargó de adulterar sellos, firmas y troqueles de recetas de PAMI. Obtenían notas de crédito con recetas apócrifas y aumentaban el beneficio económico que obtenían con la estafa.

Carlos Alberto Bustos Barrera: director técnico de la farmacia Martínez Daroni. Intervino en la confección de recetas apócrifas de PAMI y las firmaba. También era bioquímico en el laboratorio de PAMI en calle Belgrano y usó su posición para obtener información de afiliados.

Carlos Mauricio Pallares García: ciudadano de Río Cuarto que adquiría los medicamentos para su comercialización en Córdoba.

Cristian Leonardo Godoy Resa: hermano de Jorge Godoy. Hijo de José Antonio Moisés Godoy y Nélida Resa. Figuraba como uno de los titulares de la firma Corssfarma S.R.L junto a su cuñada Rosemary Insúa. También se encargaba de despachar encomiendas a la provincia de Córdoba.

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