La oposición tendría el quórum en Diputados para imponer su agenda a pesar del último rescate de Martín Menem
La sesión está prevista para este miércoles a las 12. La oposición confía en llegar al quórum pero el Gobierno piensa jugadas de último momento.
El quórum será clave para el inicio de la sesión.
Cámara de DiputadosLa oposición en la Cámara de Diputados afina el número para conseguir el quórum en la previa de la sesión de este miércoles a las 12. Quieren emplazar a las comisiones y fijar las fechas para discutir y dictaminar los proyectos de morosidad y la prórroga en emergencia en Discapacidad. A pesar de los reiterados intentos de Martín Menem, todo indica que el comando opositor tendrá una pequeña victoria.
El objetivo de la oposición y el quórum
El objetivo de los bloques de Unión por la Patria, Provincias Unidas, Coalición Cívica y el Frente de Izquierda es disputarle la agenda al oficialismo y que en el Congreso se debatan los temas que impactan en el bolsillo de las familias. Dan por hecho que frente a una eventual ley, la Casa Rosada procederá con el veto y esta vez la oposición no tiene los números para rechazar la decisión de Javier Milei.
Para eso, emplazarán los giros a las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor para tratar los cuarenta proyectos vinculados a endeudamiento familiar. "El acuerdo con los bloques aliados fue no convocar a Presupuesto y Hacienda para que el Gobierno no diga que estamos rompiendo el equilibrio fiscal. Los proyectos que se van a tratar no tocan las cuentas públicas", señaló una de las diputadas que trabaja para que esté el quórum este mediodía en el inicio de la sesión.
La estrategia de Martín Menem
Para intentar romper ese acuerdo, Martín Menem aceptó que a los debates, que hasta ahora se venían dando solo en la comisión de Finanzas, se sume la de Defensa del Consumidor, como prevé la oposición en su emplazamiento, pero también la de Presupuesto y Hacienda, que los propios bloques adversarios ya habían descartado. Esto lo anunció este martes el presidente de la comisión de Finanzas, el libertario Santiago Pauli (Tierra del Fuego).
Incluso, la semana pasada La Libertad Avanza ya había hecho un intento por paralizar la sesión opositora. Difundieron un cronograma de trabajo para tratar estos proyectos. Además, dijeron que iban a presentar un dictamen propio y que lo iban a negociar con los aliados. "No vamos a dejar que el kirchnerismo siga dominando la agenda", señaló una de las espadas parlamentarias de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados.
Lo cierto es que un sector importante de "los aliados" acompañará la jugada de la oposición y daría quórum. En las oficinas del tercer piso del Palacio Legislativo, donde trabaja el bloque peronista, cuentan a los diputados por Catamarca, que responden a Raúl Jalil, a los tucumanos de Osvaldo Jaldo y a los misioneros de Oscar Herrera Ahuad. "Ellos dicen que se van a sentar al inicio de la sesión. Hay que ver qué pasa en ese momento", deslizó con alta cautela una fuente del peronismo en Diputados.
Para el Gobierno es importante que no haya sesión. Para eso, Diego Santilli trabaja a contrarreloj en diálogo con los gobernadores aliados para frenar esto. Falta una semana para que Javier Milei presente su proyecto de Presupuesto 2027 y el jefe de Gabinete juega una vez más con los ingresos de las provincias para retener las voluntades de diputados y senadores.
Lo curioso es que muchos de los aliados a los que el Gobierno pretende apelar para que no acompañen estos proyectos ya presentaron en sus distritos distintas iniciativas para resolver la situación de la morosidad. Por ejemplo, Rolando Figueroa (Neuquén) impulsó un programa de alivio que refinancia deudas de familias a tasas fijas del 35% o UVA + 5% con un plazo mínimo de 24 meses; Martín Llaryora (Córdoba) creó por ley un plan que permite reordenar el endeudamiento de los hogares fijando una tasa máxima del 35% en hasta 48 cuotas; Alfredo Cornejo (Mendoza) eliminó el Impuesto de Sellos y redujo Ingresos Brutos para que los bancos ofrezcan tasas del 29% al 40% a un plazo mínimo de dos años.
Con este escenario, la oposición buscará darle un nuevo cachetazo a Javier Milei desde el Congreso y así quedará expuesto el termómetro político de cara a lo que queda del año antes de las elecciones.