La letra chica del plan de "desendeudamiento" de Impsa
Impsa llegó a un acuerdo con sus acreedores, que ahora debe ser homologado por la justicia. Prorrogan pagos hasta 2044 y proponen un canje de bonos.
IMPSA llegó a un acuerdo con sus acreedores. Ahora la justicia debe homologarlo.
La empresa metalúrgica IMPSA, que hoy está en manos de capitales extranjeros, anunció que llegó a un pre acuerdo para volver a refinanciar su deuda en un tercer acuerdo con sus acreedores, tras las dos promesas anteriores incumplidas por los accionistas originales y el propio Estado. La propuesta debe ser avalada por la justicia, pero en principio habría avances con los principales interesados, es decir los acreedores. La intención es firmar un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE), como los que ya había rubricado antes la empresa y que habían derivado en quita de varios cientos de millones de dólares.
La particularidad de la propuesta de pago son los plazos. En el nuevo plan, se estira el pago de la deuda hasta el año 2044. Como compensación, no habría quita de capital y se pagarían intereses compensatorios. La deuda exigible ronda los 570 millones de dólares y en su mayoría está en manos de bancos relacionados con la actividad pública. El arreglo de ese enorme pasivo es clave para la vida de la empresa en el corto plazo, pues la falta de cumplimiento y de recursos para afrontar la deuda es la principal traba. Si no media ese acuerdo, en 2028 IMPSA debía comenzar a pagar sus suculentas acreencias.
IMPSA volvió a manos privadas tras el paso por la sociedad que tuvieron el Estado nacional y el de Mendoza. El fondo Industrial Acquisitions Fund LLC (“IAF”), con ARC Energy como operador, es quien tiene el control de la firma, tras haber sido la única sociedad interesada en la compra. Esa empresa, de capitales norteamericanos y venezolanos, compró IMPSA a un precio testimonial y con el compromiso de inyectar algo más de 20 millones de dólares para que se mantenga operativa. La clave era refinanciar la deuda.
La propuesta es que los acreedores accedan a un canje de deuda. Los nuevos títulos se pagarían en 9 cuotas anuales , pero con un plazo de gracia enorme: la primera de esas cuotas se pagaría en diciembre de 2036 y la última en diciembre de 2044. No habría quita de capital y se sumarían intereses compensatorios.
El principal acreedor de Impsa es el Banco Interamericano de Desarrollo, entidad financiera que habitualmente le presta a Estados. La empresa mendocina consiguió un préstamo de esa entidad y, tras la reestructuración, le debe 164 millones de dólares al BID, un 33% de la deuda total. Los bancos que dependen del Gobierno nacional están segundos en la lista. Entre el BICE y el Nación, IMPSA le debe 111 millones de dólares. El Banco Brasilero es otro de los grandes acreedores, con 61 millones de dólares. En el Gobierno nacional y también en el BID ponen sobre la mesa y cuestionan el rol de la familia fundadora como parte del problema. Por los malos negocios hechos, por los incumplimientos y también por las relaciones políticas que hubo décadas atrás.
La deuda de Impsa es de 570 millones de dólares. Pero hubo quitas. De hecho antes de los acuerdos anteriores eran más de 1000 millones de dólares. La empresa que supo ser emblema de Mendoza entró en decadencia y allí hubo tres ejes: la mala administración propia de recursos que incluían préstamos internacionales, el mal negocio montado en Brasil y también las relaciones con Venezuela.
La propuesta de acuerdo ahora entra en el entramado judicial, financiero y administrativo. Primero, Impsa hizo oficial esa propuesta en Tribunales. Ahora debe quedar disponible para todos los tenedores de deuda y, tras el período de adhesión, evaluar el nivel de alcance. Preliminarmente anunciaron que la empresa "ha alcanzado un entendimiento preliminar con los principales acreedores". "La reestructuración propuesta no prevé quitas de capital, sino un reperfilamiento de plazos, conforme a los términos y condiciones específicas de una oferta de APE que será presentada oportunamente ante el Juzgado a los fines de su consideración por las respectivas asambleas de tenedores de títulos de deuda de IMPSA a ser convocadas y por los restantes acreedores alcanzados por el APE financieros", anunciaron desde IMPSA a la Comisión Nacional de Valores.