La incómoda visita de Victoria Villarruel, el "no discurso" y el vacío libertario
La vicepresidenta se movió en los actos políticos fuertes de la Vendimia en medio de un quiebre total con el presidente Javier Milei, lo que evidenció un clima enrarecido en Mendoza.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, en el acto de desayuno de la Coviar.
Alf Ponce/MDZEn 2024, la vicepresidenta Victoria Villarruel fue la máxima representante política del Gobierno nacional en la Fiesta Nacional de la Vendimia. En aquel momento se esperaba, como suele ocurrir cada año, la visita del presidente Javier Milei, pero el mandatario finalmente desistió de viajar a Mendoza luego de haber brindado la noche anterior su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso.
Eran otros tiempos. La relación entre Villarruel y Milei atravesaba su mejor momento. Durante el desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), la vicepresidenta tuvo un rol protagónico: le cedieron la palabra para dar un discurso y estuvo acompañada en todo momento por el gobernador Alfredo Cornejo y dirigentes del oficialismo provincial.
Ese escenario cambió de manera notoria este año. Dos años después, la crisis y el quiebre en la relación entre los integrantes de la fórmula presidencial son evidentes, al punto de que Milei llegó a acusarla —sin mencionarla directamente— de intentar desestabilizar al Gobierno para acceder a la Presidencia.
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En diálogo con la prensa en Bodegas de Argentina este sábado, Villarruel bajó el tono a su "ausencia" en el discurso de la Coviar, y mencionó que no lo hizo "simplemente para que tengan realce las autoridades de Coviar y el gobernador. Yo en todo momento vengo a darle realce a los productores", intentó aclarar, teniendo en cuenta que ya no representa a la visión de Milei o el Gobierno Nacional sobre la situación o los destinos del país.
Incomodidad local
La presencia de Villarruel en Mendoza, si bien desde el Ejecutivo provincial intentaron minimizar su impacto político, generó cierta incomodidad en un Gobierno que mantiene un fuerte alineamiento con la gestión presidencial y que además avanza en un acuerdo programático y electoral con el mileísmo.
Este sábado por la mañana hubo una reunión privada entre Cornejo y la vicepresidenta. Sin embargo, la agenda pública de Villarruel fue inusualmente solitaria: estuvo acompañada principalmente por Luis Giachino, referente de la organización La Juan Bautista, y tuvo una presencia prácticamente nula —o muy limitada— de dirigentes provinciales.
En el desayuno de Coviar, por ejemplo, Villarruel ingresó sola al predio y luego intercambió algunas palabras con dirigentes del oficialismo, entre ellos la vicegobernadora Hebe Casado. Incluso, ante la consulta de la prensa sobre si brindaría un discurso, respondió que “no sabía” si finalmente hablaría, apenas minutos antes del inicio del acto oficial.
En el agasajo organizado por Bodegas de Argentina, en tanto, llegó únicamente acompañada por el intendente anfitrión de Godoy Cruz, Diego Costarelli, y por el intendente de la capital mendocina, Ulpiano Suarez.
Quienes intentaron desdramatizar la situación fueron el ministro de Gobierno provincial, Natalio Mema, y el presidente de la Cámara de Diputados de Mendoza, Andrés Lombardi.
“Es una provincia muy institucional. Es importante que esté la vicepresidenta en Mendoza. No es un problema y no tiene nada que ver con la relación que tenemos con el Gobierno nacional. Es una vecina ilustre, bienvenida en Mendoza y nosotros seguimos trabajando”, planteó Mema en diálogo con MDZ Radio.
Tanto él como Lombardi señalaron, además, que no tenían previsto mantener reuniones o actividades institucionales con Villarruel durante su visita.
De todos modos, distintos dirigentes del radicalismo provincial admiten en privado que no es habitual que figuras nacionales de alto perfil tengan agendas con tan poco acompañamiento político cuando visitan Mendoza, especialmente si se trata de ministros o integrantes de la fórmula presidencial.
La guerra con Luis Petri
Además de la ruptura con Milei, Villarruel mantiene un fuerte enfrentamiento con el dirigente mendocino Luis Petri, exministro de Defensa y uno de los dirigentes locales más cercanos al presidente.
Aunque ambos evitaron profundizar el conflicto durante la Vendimia, la vicepresidenta dejó una definición al respecto en diálogo con Canal 9: “Lo que se dice debe ser luego demostrado en la Justicia”, señaló, en referencia a las acusaciones de Petri, quien la había calificado de “golpista” contra el Gobierno de Milei.
Consultado por el tema en MDZ Radio, el dirigente sanmartiniano prefirió esquivar la polémica. “Estamos en Vendimia. No hay que correr la agenda de los temas importantes y trascendentes”, respondió.
El punto de coincidencia entre Julio Cobos y Victoria Villarruel
Quien sí opinó sobre el conflicto entre Milei y Villarruel fue el exvicepresidente Julio Cobos, recordado por su ruptura política con la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner tras el voto “no positivo” durante el conflicto por la Resolución 125.
En diálogo con MDZ, Cobos consideró que observa “agresiones hacia la vicepresidencia que son innecesarias y que no responden a alguna razón”.
“En mi caso fue por la Resolución 125, pero acá yo veo que ella cumple su rol de presidir el Senado, sin participación en las políticas del Gobierno y siendo muy prudente a la hora de opinar”, afirmó.
El exvicepresidente también cuestionó algunas críticas del oficialismo hacia el funcionamiento parlamentario. “Lo que no entiende el Gobierno es que si le piden una sesión especial tiene la obligación de convocarla, no de recurrir a artimañas para que una sesión no se haga”, señaló.
“Si uno opina una cosa y otro opina distinto, es parte de la realidad. No se puede decir que lo quieren desestabilizar. Simplemente son opiniones diferentes. Así funcionan las reglas de la democracia”, concluyó.
El vacío libertario
Donde sí se evidenció un marcado distanciamiento fue dentro de La Libertad Avanza. La mayoría de los dirigentes del espacio evitó mantener encuentros con la vicepresidenta durante su paso por Mendoza.
Uno de los casos más claros fue el del diputado nacional y presidente de LLA Mendoza, Facundo Correa Llano, quien aseguró que no tenía “agenda institucional” con Villarruel y evitó cualquier reunión.
En sus declaraciones públicas, además, optó por destacar su vínculo político con el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem.
Algo similar ocurrió con otros referentes libertarios, como los diputados Lisandro Almirón y Virginia Gallardo, quienes tampoco participaron de encuentros junto a la vicepresidenta.
Incluso fue prácticamente inexistente el contacto con los hermanos Martín Menem y Eduardo "Lule" Menem, que asistieron al agasajo de Bodegas de Argentina y llegaron acompañados por el gobernador Cornejo.
El final del acto de que se realizó en el Espacio Arizu fue revelador en términos de incomodidades políticas: se dio cuando Victoria Villarruel decidió retirarse del evento en momentos en los que Cornejo daba su discurso.