Kristalina Georgieva cambió los dólares por el 2x4 y cerró su visita con una promesa inesperada
La directora del FMI tomó una clase privada con Mora Godoy, habló sobre las mujeres en espacios de poder y sorprendió con su destreza.
Kristalina Georgieva bailando tango en su último día de visita a la Argentina.
Captura de videoKristalina Georgieva dejó por unas horas las reuniones oficiales y eligió el tango para cerrar su primera visita a la Argentina. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional asistió a Casa Mora, el espacio dirigido por la bailarina y coreógrafa Mora Godoy. La funcionaria publicó luego un video con sus primeros pasos y explicó que no quería abandonar el país sin probar una de sus tradiciones más conocidas.
"¡No podía dejar la Argentina sin probar un poco de tango! Encantada de aprender unos pasos de la increíblemente talentosa Mora Godoy y su maravilloso grupo de bailarines, grandes profesores que lo hicieron parecer mucho más fácil de lo que es", publicó.

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La agenda de Georgieva incluyó encuentros en la Casa Rosada, una actividad en el Palacio Libertad y una recorrida por Vaca Muerta. La titular del FMI reservó la parte final de su paso por el país para una experiencia alejada de las negociaciones financieras. El equipo de Mora Godoy preparó un espectáculo privado con diez bailarines. La comitiva internacional llegó al lugar con un grupo de entre doce y catorce personas.
Del FMI llamaron a Mora Godoy y casi les cortan el teléfono
Mora Godoy contó que el primer contacto llegó directamente desde el organismo internacional. La productora ejecutiva del salón creyó que la llamada era una broma y terminó la comunicación. El equipo confirmó después la identidad de los interesados y organizó una presentación especialmente diseñada para la visitante. La producción eligió un vestido con los colores argentinos y coordinó estrictas medidas de seguridad.
La propuesta original solo contemplaba una exhibición del elenco profesional. La buena predisposición de Georgieva sumó una breve clase que terminó en una milonga improvisada. La directora del fondo aprendió en pocos minutos el paso básico, el ocho y el giro. La anfitriona aseguró que su invitada mostró facilidad para el baile y mucho entusiasmo durante toda la actividad.
