Karina Milei se muestra impotente con su hermano y la interna amenaza con llevarse a más que un Jefe de Gabinete
La interna de La Libertad Avanza amenaza con hacer implosionar los pocos lugares intocables que aún tiene el gobierno de Javier Milei. La pelea de Santiago Caputo contra Martín Menem, que el asesor presidencial utiliza para amenazar y aleccionar a periodistas por futuras "filtraciones", ya excede lo conocido y muestra a El Jefe superada.
El asesor presidencial Santiago Caputo.
Juan Mateo Aberastain/MDZ“Estamos en un gobierno pre adolescente… Es un delirio todo lo que estamos viviendo” empezó su relato el legislador que, conscientemente, estaba dispuesto a que este periodista conociera parte de la cocina de la interna libertaria y sus próximas incidencias.
Patricia Bullrich es una nueva traidora. Así está vista y solo esperan la oportunidad para hacerlo sentir. Diego Santilli no es nuestro, pero entiende todo. Y Manuel Adorni debería renunciar ya, pero Javier Milei no quiere porque cree que le están haciendo una operación para atentar contra su gobierno.
Estas son algunas de las frases que escucharon en un conocido café cercano a la Casa Rosada de la boca de uno de los más cuidadosos operadores multifacéticos que tiene la política argentina y que sobrevive entrando y saliendo del poder de la Casa Rosada.
Victoria Villarruel, Diana Mondino, Ramiro Marra, Mauricio Macri, Gerardo Werthein, Nicolás Posse, Guillermo Francos son algunos de quienes ya han sido incorporados en la categoría de traidor. Ellos se lanzaron a acompañar a Javier Milei antes de llegar al poder y algunos hasta fueron parte fundamental de su proyecto inicial.
Pero La Libertad Avanza se empecina en redoblar su implosión. “Manuel empieza a ser un conejito de indias de la nueva pelea de la mesa judicial”, se anima a vaticinar un entendido de ese fuero. Para el experto, “afuera Cristina y con Macri en revisión permanente, los jueces empiezan a sentirse libres y tomaron más autonomía”.
Ojalá fuera simplemente una pelea por el futuro poder judicial lo que frena al gobierno libertario. La feroz interna paraliza. Santiago Caputo no dudó en acusar a Martín Menem de haber armado una cuenta especial en X para “ensuciar” a todo el gabinete “y solamente salvar a Karina”. Javier Milei no interviene y hasta la hermanísima se siente impotente porque también tomo nota que por más super poderes que se le asignen, “hay un lugar donde ya ni se anima a entrar”.
El ánimo del oficialismo no es el mejor. Tal cual informó MDZ hace un mes, el presidente se muestra irascible y más que inestable. Inabordable sería la palabra más precisa. No quiere saber nada más de la “opereta que le están haciendo al pobre Manuel”. De ahí a “mi querida Fabiola” de Alberto Fernández hay un solo paso.
Por eso el presidente saltó sin red a defender a José Luis Espert luego de haberse conocido el falló por el cual Fred Machado fue exculpado del cargo de Narcotráfico. Milei no contempló que el antiguo financista de “El Profe” fue condenado por fraude y lavado en un trámite abreviado. “Quiere hacer ver que la prensa fue la que echó a Espert de la lista al igual que ahora quiere hacer con Adorni”, admitió un influyente legislador nacional con ingreso irrestricto a la Casa Rosada.
Pero quienes siguen de cerca la trama del todavía Jefe de Gabinete siguen comparando su situación con la del ex diputado nacional y trunco candidato a ser reelecto. Como Espert, Adorni siempre dice que no aparecerá nada nuevo y, de pronto, surge una sorpresa. Quienes intentan defenderlo ya no tienen fuerzas para hacerlo.
A diferencia de lo que dice Milei sobre la prensa, la primera interesada en erradicar al “pelado” de la lista fue Karina Milei. A través de Sebastián Pareja El Jefe cortó cualquier posibilidad de campaña unilateral o armado más amplio a lo que ella misma decidía. Nunca lo quiso porque veía a través de sus acciones, al igual que observa las de todos los demás, un oportunista que se cuelga de su hermano.
“Nadie llegará nunca a ser tan fiel como ella para su hermano ni nadie tendrá tantas ganas de inmolarse por él como lo hará Karina”, confió alguien que había intentado ayudar al gobierno hace un año pero luego huyó destratado. Pero ni siquiera la secretaria general de la Presidencia hoy puede hacer demasiado.
“Javier se convenció que todo es una operación para voltear al gobierno. Un día pone a los medios, los otros a Macri y después termina con culpar al portero”, reveló otra fuente con acceso ya limitado pero conocimiento del día a día presidencial. Hasta los ministros que más defienden al presidente, cuando están en ámbitos más recoletos, se sueltan y buscan a alguien que los comprenda.
Efectivamente, hay sectores, fundamentalmente vinculados con los grupos de poder económico, que viven una micro realidad inesperada. El dólar estable, un riesgo país “manejable” y la expectativa de una lluvia de dólares que después del 2030 hará de Argentina la tierra prometida. Son quienes ante la falta de un nuevo líder eligen creer en la reelección presidencial.
La expectativa contra la realidad chocó hoy en una mesa donde el dinero no escasea. Sin embargo, los viejos amigos, que habían andado en el pasado por algún pasillo común, hoy disienten. El lobista no da abasto. El empresario no sabe cómo seguirá otro mes sin despedir a parte de su personal.