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Javier Milei vuelve a disfrutar una nueva luna de miel mientras el peronismo se desintegra

Fue una gran semana para el gobierno, que pudo reformar las relaciones laborales y desnudó la crisis del partido creado por Juan Domingo Perón, que hoy aparece como una congregación de partidos provinciales.

Javier Milei, Karina Milei y Manuel Adorni en el Congreso a finales del 2025

Javier Milei, Karina Milei y Manuel Adorni en el Congreso a finales del 2025

Juan Mateo Aberastain/MDZ

"La gente no tiene por qué saber si la ley es buena o mala para ellos. Lo importante es lo que ve en el zócalo" le confesó a MDZ un diputado libertario que vivió la semana pasada como una de las más lindas de su corta historia política. Lejos de "las tóxicas y escandalosos que tenemos adentro", cree que "no hace falta gritar por un cambio cultural cuando lo estás haciendo".

Javier Milei terminó la semana pasada de la mejor manera. Tiene para mostrar que maneja el Congreso, la calle y pisa al peronismo kirchnerista que no tiene reacción. Nunca se dio cuenta, porque esas cosas no lo afectan, que el país estuvo a punto de estallar si la revuelta policial santafecina demoraba un par de días más.

Urgida, Alejandra Monteoliva, que inexplicablemente aún demora el ingreso de Diego Valenzuela a su gabinete, hizo trascender que también aumentaría los magros ingresos nacionales de la Federal y las demás fuerzas de $900.000 a $1.500.000. ¿Habrá plata para esto? La situación policial sobrepasó los límites conocidos y no solo no se desmadra por la cultura preexistente de aceptar órdenes, aunque los conatos violentos aparecen por doquier.

Desde hace meses, en el hospital policial Churruca, las paredes están atestadas de mensajes prohibiendo ingresar con armas. ¿Cómo? En un hospital que atiende a policías, en actividad y retirados, estos tienen prohibido portar sus armas. Es que la atención decayó hasta el extremo que los médicos están siempre a tiro de una amenaza o una respuesta insolente porque no pueden atender a los pacientes de la manera que lo requieren.

Volviendo a la semana mileísta, exitosa, que produjo un quiebre trascendental e histórico al poder aprobar una reforma laboral por primera vez en la historia democrática moderna, también consiguió, en la otra cámara, aprobar un inédito acuerdo con la Unión Europea y la baja de la edad de imputabilidad a los menores.

Desde hace casi dos años, el peronismo, que aparece en un tobogán autodestructivo, perdió la conciencia de un partido nacional y ahora se muestra como un desmadre de gobernadores necesitados o urgidos de tener un futuro del cual agarrarse.

Milei está consiguiendo, a través de la brancaleónica estructura política que va perfeccionándose con el acople de experimentados dirigentes “casta” provenientes desde el PRO, lo que no pudo Mauricio Macri. Hacer del peronismo kirchnerista renovador un exhausto y achicado sparring boxístico.

¿Karina Milei, Patricia Bullrich, Martin Menem, Diego Santilli y Santiago Caputo tienen algún parecido con viejos líderes de bancada o ministros como Carlos Corach, Eduardo Bauzá, César Jaroslavsky, Emilio Monzó, Miguel Angel Pichetto o el propio Marcos Peña? Nada. Cualquier comparación será desventajosa en términos culturales y políticos. Pero, como el mundo vive de resultados, cada victoria es saboreada como una revancha muy especial.

Se repetirá esta foto de Karina Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli. Foto: NA
Desde el palco Karina y sus ministros controlaban lo que sucedía abajo, en el Senado.  Foto: NA

Desde el palco Karina y sus ministros controlaban lo que sucedía abajo, en el Senado. Foto: NA

Cada vez aparece muy lejos el fin de un gobierno que tuvo ciclos de desconcierto y continúa con una fobia cultural extrema a la hora de manejar los recursos del Estado, ese al cual, se dice, vino a destruir. Si bien en muchos aspectos lo logra, porque los retiros voluntarios son tomados por los más capaces y los que permanecen lo hacen a la expectativa que “salga algo afuera”, hoy es inevitable pensar que la reelección está a la vuelta de la esquina.

El mundo político está mudo. Muchos dirigentes creen que “nadie nos quiere escuchar”. Parte de razón tienen. Algunos de ellos han fracasado en otros momentos a pesar de haber tenido limitadísimas posibilidades de incidir en los gobiernos que participaron. Sin embargo, los vacíos que deja un gobierno anclado solo en expectativas, sin resultados concretos en materia económica y social, algunos presumen que deben ser llenados por gente “coherente” que no quiere que “todo vuelva a irse a la mierda”.

“Nadie quiere escuchar malas noticias mientras está subiendo la montaña. No pueden saber nada conque la soga está floja o hay un desmoronamiento… Hizo mucho esfuerzo para llegar hasta acá para que le digan que no sirvió de nada”, le confesó un viejo analista retirado de las grandes ligas pero con un poder de análisis intacto.

KICILLOF CONDUCCION CONTRA TODA LA TRAICION

Axel Kicillof consigue, en este momento, lo que tanto buscó durante dos años. Ser la antítesis de Milei. Pero lo hace de la manera menos positiva prevista. A uno le sale todo, al otro, muy poco.

El gobernador bonaerense deberá soportar por primera vez un paro docente el primer día de gestión por primera vez desde que gobierna la Provincia de Buenos Aires. https://www.mdzol.com/politica/el-gremio-roberto-baradel-se-pliega-al-paro-docente-pero-no-contra-axel-kicillof-n1451895 Esto sucede porque él tampoco tiene plata. Para financiarse debió acudir a endeudamientos y postergación de pagos que están tensando la administración a extremos desconocidos hasta el momento.

Si bien en el plano político alcanzó un éxito inédito al conseguir la conducción del Partido Justicialista bonaerense sin ninguna discusión, algo que extrañó a más de uno, debajo de esa centralidad subsisten y se acrecientan las viejas diferencias e inquinas con las que nunca quiso lidiar.

Un intendente que ha sabido estar muy cerca del Instituto Patria pero luego no visitó a Cristina Fernández de Kirchner en su domiciliaria de San José 1111, negó que la presidencia de Kicillof se haya producido por un repliegue táctico de Máximo Kirchner. “No tenían cómo pelear”, sentenció.

Este jefe comunal, que ha exigido en más de una oportunidad una renovación total de formas y protagonistas, no teme que en el futuro se de una ruptura. “Prefieren estar adentro antes que en la intemperie”, cree.

Sin embargo, si el derrotero crítico y la división observada en las bancadas legislativas nacionales se profundiza, nada ni nadie puede impedir que Kirchner, acompañado por sectores más radicalizados, como los de Juan Grabois, reinicie un proceso político independiente de lo que consideran “una derechización del peronismo”, aunque Axel Kicillof no haya dado una señal en ese sentido.

Por el contrario, se mantiene tan inflexible como siempre. No ha podido generar relaciones tácticas con ningún gobernador y por ahora aparece como “la mancha venenosa” para otros peronistas que pretenden tener un candidato “nada kirchnerista”.

“Por eso… ¿Adónde irán Máximo y los suyos?” se sigue preguntando el mismo jefe comunal que, tranquilo, cree que la legislatura bonaerense lo beneficiará con las reelecciones indefinidas para el 2027.