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Javier Milei juega al límite con la Ley de Tierras y Patricia Bullrich sale a cazar votos en un Senado partido

El oficialismo retocó quince veces un proyecto que todavía enfrenta dudas internas, críticas provinciales y una fuerte resistencia social.

Patricia Bullrich al frente del diálogo con los senadores por la Ley de Tierras.

Patricia Bullrich al frente del diálogo con los senadores por la Ley de Tierras.

La Libertad Avanza inició una nueva ronda de conversaciones para intentar aprobar el proyecto que modifica la Ley de Tierras. Con la mira en el 6 de agosto y sin garantía de contar con los números necesarios para su aprobación, Patricia Bullrich organiza su agenda de gestiones con aliados y legisladores propios. El Gobierno llegará al recinto con un texto que atravesó quince versiones por las diferencias surgidas durante la negociación.

La propuesta también incorpora desalojos exprés y cambios en la Ley de Manejo del Fuego. La Casa Rosada sostiene que la apertura a capitales extranjeros favorecerá la producción, las inversiones y la creación de puestos de trabajo. Bartolomé Abdala -quien quedará al frente de la sesión por ausencia de la vicepresidenta- afirmó que la reforma vinculará la propiedad rural con proyectos productivos sin afectar la soberanía.

Bullrich convocó a los 21 senadores de La Libertad Avanza para el miércoles 5 de agosto, un día antes del tratamiento previsto en el recinto. La jefa del bloque también se reunirá con legisladores dialoguistas en las oficinas de la UCR, ubicadas en el segundo piso del Palacio Legislativo. Los encuentros permitirán revisar voto por voto, cerrar la redacción definitiva y medir si el oficialismo alcanza la mayoría para la sesión del jueves 6 de agosto.

El poroteo de Bullrich

Los senadores Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, por Misiones, todavía no adelantaron sus posiciones frente al proyecto. Oscar Herrera Ahuad rechazó la propuesta porque considera que podría afectar las economías regionales, el ambiente y la autonomía provincial. La crisis entre Hugo Passalacqua y Carlos Rovira también puede alterar el comportamiento de los representantes misioneros.

La Unión Cívica Radical exhibe otra fractura alrededor del texto impulsado por Javier Milei. El sector que conduce Eduardo Vischi calcula que siete de sus diez senadores podrían acompañar la reforma. Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger ya anticiparon su rechazo y Flavio Fama mantiene su voto abierto. La conducción nacional del partido cuestionó la eliminación de límites y alertó sobre posibles consecuencias para la soberanía.

Bullrich buscará asegurar el respaldo de los 21 integrantes de La Libertad Avanza y de los tres senadores del PRO. La exministra también intentará sumar a Carlos Espínola, Beatriz Ávila, Flavia Royón y Julieta Corroza. El oficialismo espera obtener apoyos dentro de Convicción Federal, espacio integrado por Carolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada.

Patricia Bullrich en el recinto del Senado en la previa de la sesión.

Patricia Bullrich en el recinto del Senado en la previa de la sesión.

Otros frentes

La discusión parlamentaria también enfrenta un clima social adverso para la eliminación de restricciones. Una encuesta de Zuban Córdoba indicó que el 77% de los consultados respalda los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros con un 16,7% de rechazo a esas restricciones y un 6,3% sin una posición definida.

La Iglesia católica, por su parte, sumó reparos mediante una carta dirigida a todos los senadores nacionales. La Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Pastoral Aborigen y Cáritas reclamaron que la decisión priorice el bien común y las próximas generaciones. Victoria Villarruel también expresó su oposición a una apertura total de la venta de campos a extranjeros. La vicepresidenta no participará de la sesión por el viaje de Milei a Colombia.

La última redacción otorgó intervención a las provincias en las operaciones vinculadas con tierras rurales. Federico Sturzenegger rechazó inicialmente esa cláusula y advirtió que el Ejecutivo podía vetar el proyecto. El ministro cambió su postura después de una reunión con Bullrich y aceptó el nuevo esquema.